Misioneras en Miami: El banderazo argentino, la euforia y la “pica” con los mexicanos en la previa del partido

Las influencers posadeñas Daniela y Adriana Pereira compartieron sus vivencias desde Miami, Estados Unidos, donde la Selección Argentina se prepara para enfrentar a Cabo Verde por los 16vos. de final del Mundial. La ciudad estadounidense se convirtió en un epicentro de la pasión albiceleste, con un banderazo multitudinario y un ambiente de fiesta, a pesar de las lluvias matutinas y el intenso calor.

Daniela Pereira, quien ya había dialogado con Misiones Online desde Kansas City, describió el banderazo previo al partido: “Es Argentina en Estados Unidos. Ayer fuimos al banderazo, nos derretimos de calor y literalmente todas sudadas, mucho calor. Pero literalmente valía la pena, es una emoción, algo que todos los argentinos entendemos”.

La referente relató cómo las calles se llenaron en los alrededores de “Manolo”, un conocido restaurante que se convirtió en un punto de encuentro para los argentinos en esta Copa América y en el Mundial pasado. “Nos juntamos, bueno, banderazos, había mucho control policial de todas formas, pero bueno, bastante bien. Lo único que tengo para decir es que dejamos muchas basuras los argentinos, eso no estuvo bueno”, remarcó. Además, destacó que la gente se quedó desde la 1 de la tarde hasta las 10 u 11 de la noche, incluso durante una fuerte tormenta con rayos que se desató a la 1 y media de la tarde.

La pasión en Miami y la “pica” con México

La movilización argentina en Miami no solo contagió a los connacionales, sino también a la población local y a otros latinos. “Literalmente, es así. En el banderazo de ayer, por ejemplo, nosotros decíamos, ¿es argentino? ¿Será? Y te das cuenta, tenía camiseta, todo, pero eran yankees. O mismo hasta los propios latinos, te diré que hasta los propios colombianos, venezolanos, que por ahí nos siguen más a los argentinos o nos empatizan mucho con nosotros”, afirmó Daniela.

Sin embargo, la influencer misionera señaló una particular tensión con los mexicanos. “Hay una pica, hay una pica y se siente, se siente, se siente la envidia, porque de parte de ellos hacia nosotros, ¿verdad?”, explicó. A su vez, detalló que, fuera del contexto de los partidos, los mexicanos al principio “le cuesta” relacionarse con los argentinos, aunque luego pueden forjar amistades. “Después listo, tengo muchos amigos mexicanos y somos hermanos. Pero al principio como que sí, difícil”, añadió.

El costo de la pasión y el periplo de Daniela

Respecto a las entradas para el partido, Daniela Pereira reveló una situación sorprendente. “Yo no tengo entrada. Si quieren regalarme una, no me enojo”, bromeó Adriana, quien acompañó a su hermana en la entrevista. Daniela, por su parte, sí consiguió su entrada, pero la adquisición fue un desafío económico. “Le lloré como dos semanas a mi esposo que por favor me comprara, porque necesito ir a ver un partido”, contó.

La posadeña explicó que el precio de las entradas se disparó inicialmente, pero en las últimas horas experimentó una baja significativa. “Se subió mucho el precio en un principio con Cabo Verde y no sé qué pasó en las últimas horas, empezaron las entradas a bajar muchísimo de precio. Una entrada que una persona compró a 3.000 dólares, no puede ni siquiera recuperar el precio de lo que compró, tiene que venderlo a 1.800, 2.000, hasta 1.500 escuché. No sé qué pasó, que bajó muchísimo”, detalló.

El viaje de Daniela para seguir a la Selección fue extenso y lleno de escalas. Primero estuvo en Kansas City con su esposo, luego viajó a Panamá para encontrarse con su mamá, quien llegó desde Argentina, y finalmente regresó a Miami, donde reside. “Sí, yo vivo acá en Miami”, aclaró, y destacó que, a pesar del alto costo de las entradas, la pasión por la albiceleste es más fuerte.

Finalmente, Daniela extendió una invitación a los misioneros que se encuentren en Miami. “Si necesitan alojamiento o un vaso de agua, una ducha, los recibo”.

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