Un polémico desenlace en el cruce de octavos de final entre Portugal y Croacia en el Mundial 2026 dejó a los europeos con la clasificación. El VAR anuló un gol croata en el tiempo adicionado, una decisión que el árbitro justificó por un desvío de la pelota “Trionda” en un jugador en posición adelantada.
Un dramático partido entre Portugal y Croacia en los octavos de final del Mundial 2026 tuvo al VAR como protagonista principal. El encuentro, que muchos consideraron digno de instancias más avanzadas del torneo, fue parejo y cambiante. El sistema de revisión anuló tres goles a Croacia y uno a Cristiano Ronaldo, además de dictar un penal polémico que el propio CR7 convirtió.
El momento clave ocurrió al final del partido. El árbitro Espen Eskås, de Suecia, adicionó varios minutos y permitió que el juego continuara más allá del tiempo estipulado. Cuando se disputaban casi diez minutos de tiempo agregado, Croacia marcó el gol del empate que forzaba el alargue. Sin embargo, Eskås consultó el monitor del VAR y regresó al campo con una explicación que el estadio entero en Ontario, Canadá, escuchó.
El juez sueco sostuvo que la pelota impactó en el jugador número 20 de Croacia antes de que Joško Gvardiol mandara el balón al fondo de la red. Según la versión oficial, este desvío dejó en posición adelantada a Mario Pašalic, quien le pasó la pelota de cabeza a Gvardiol. La pelota utilizada en el Mundial 2026, denominada “Trionda”, incorpora un chip en su interior que detecta impactos y movimientos, y esto fue crucial para la decisión arbitral.
Para el periodista Pablo Viruega, la situación generó dudas. Él compartió una toma donde, según su criterio, “el #20 de Croacia no toca el balón, no cambia la dirección del balón, quien SI lo toca es #13 de Portugal por lo que no había offside”. Esta perspectiva contrasta con la explicación oficial y alimenta la controversia sobre la validez de la anulación del gol croata.

Portugal venció a Croacia en un final dramático y avanzó a los octavos del Mundial 2026


