Milei defendió la reforma de la Carta Orgánica del BCRA y aseguró que será “un gran paso para terminar para siempre con la inflación”

El presidente Javier Milei confirmó que trabaja junto a los equipos de los ministerios de Economía y de Desregulación y Transformación del Estado en un proyecto para modificar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La iniciativa apunta a eliminar la reforma implementada en 2012 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, restablecer como objetivo principal la preservación del valor de la moneda y limitar los mecanismos de financiamiento monetario del déficit fiscal.

El presidente Javier Milei ratificó su decisión de impulsar una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y sostuvo que la normativa vigente desde 2012 constituye “una declaración de ignorancia”. En ese marco, afirmó que “aniquilar” esa modificación será “un gran paso para terminar para siempre con la inflación”.

El mandatario expuso sus argumentos en un extenso mensaje publicado en sus redes sociales bajo el título “Fin de la brutalidad monetaria”, donde respondió a las críticas de Mercedes Marcó del Pont, quien presidía el Banco Central cuando el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner impulsó la reforma de 2012, y de Miguel Pesce, titular de la entidad durante la gestión de Alberto Fernández. Ambos habían señalado que el proyecto oficial respondía a un pedido del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En respuesta, Milei expresó: “Si estos dos analfabetos económicos se quejan es una buena señal, ya que dado el desastre que han hecho, hacer lo opuesto es una buena intuición”.

Los fundamentos

En su publicación, Milei apeló al principio de Tinbergen, una regla clásica de la economía que sostiene que para alcanzar un objetivo de política económica es necesario contar con al menos un instrumento independiente.

Sobre esa base, cuestionó la reforma de 2012 al considerar que asignó cinco objetivos simultáneos a la política monetaria, algo que calificó como técnicamente imposible. “Es una declaración de ignorancia al asignarle a un instrumento de política económica, en este caso la política monetaria, cinco objetivos”, escribió.

Luego agregó: “Por ende, no debería ser motivo de sorpresa la continua aceleración de la tasa de inflación, algo que se quebró desde 2024”.

El Presidente también apuntó contra el artículo 3° de la Carta Orgánica vigente, incorporado mediante la Ley 26.739, que establece que el Banco Central “tiene por finalidad promover, en la medida de sus facultades y en el marco de las políticas establecidas por el gobierno nacional, la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social”.

Para Milei, esa disposición permitió que la entidad financiara al Tesoro mediante emisión monetaria y representa “una declaración de ignorancia espantosa”.

En ese sentido, concluyó: “Por lo tanto, si queremos terminar para siempre con la inflación, aniquilar la reforma de 2012 volviendo a un objetivo factible (preservar el valor de la moneda) será un gran paso en la dirección correcta”.

El proyecto que prepara el Gobierno

Según trascendió, la iniciativa que impulsa el Ejecutivo busca restablecer el mandato único que rigió entre las reformas de 1992 y 2012, estableciendo nuevamente que la misión “primaria y fundamental” del Banco Central sea preservar el valor de la moneda.

En la elaboración del proyecto trabajan junto a Milei el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.

Entre los principales cambios que analiza el oficialismo figura restringir o eliminar la posibilidad de que el Banco Central otorgue adelantos transitorios al Tesoro Nacional, limitar las transferencias de utilidades contables y reducir o prohibir las compras de deuda pública que puedan convertirse en mecanismos de financiamiento monetario del déficit fiscal.

Los adelantos transitorios son préstamos de corto plazo que el Banco Central puede otorgar al Tesoro dentro de determinados límites legales, mientras que las utilidades corresponden a ganancias contables de la entidad que, en distintas oportunidades, fueron transferidas al Estado nacional como fuente de financiamiento.

El vínculo con el acuerdo con el FMI

La reforma también forma parte del debate contemplado en el programa vigente con el Fondo Monetario Internacional.

Durante la segunda revisión del acuerdo, el organismo planteó que, una vez consolidada la estabilización macroeconómica, será necesario avanzar en una reforma legal más amplia del Banco Central para fortalecer su independencia, mejorar su gobernanza y reforzar los mecanismos que impidan el financiamiento monetario del déficit fiscal.

En la práctica, la iniciativa busca separar claramente tres funciones del Banco Central: preservar el valor de la moneda, garantizar la estabilidad financiera y ejercer la regulación del sistema bancario.

Con ese esquema, el Gobierno pretende evitar que esas responsabilidades vuelvan a mezclarse con el financiamiento del déficit fiscal.

La premisa política de Javier Milei es que la inflación no puede eliminarse únicamente mediante políticas económicas de corto plazo, sino a través de una regla institucional que impida que futuras administraciones recurran nuevamente a la emisión monetaria para financiar el gasto público.

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