Incendiaron la casa donde se alojaban condenados por un homicidio de hace 19 años en Misiones: «Si no reaccionaban, se morían los seis adentro»

La mujer denunció que antes del ataque recibió dos amenazas dirigidas a sus cuatro hermanos, condenados por el homicidio de Clemente Ramírez, en Capioví. Aseguró que había advertido a la Justicia sobre el riesgo de un atentado y sostuvo que el incendio ocurrió mientras sus cinco hijos y un sobrino dormían en el interior de la vivienda.

La investigación por el incendio intencional de una vivienda en Ruiz de Montoya sumó el testimonio de la propietaria, Clarisa Marcela Fleitas (36), quien afirmó que el ataque fue la culminación de una serie de amenazas relacionadas con el homicidio de Clemente Saúl Ramírez, cometido en 2007 y por el cual sus cuatro hermanos cumplen condena en Eldorado.

Según relató, desde que los condenados comenzaron a acceder a salidas transitorias en 2024 y fijaron domicilio en su casa, empezaron las manifestaciones de rechazo y, posteriormente, las intimidaciones. La mujer sostuvo que denunció cada episodio ante la Policía y aseguró que incluso anticipó a la Justicia que temía un incendio.

El ataque finalmente ocurrió durante la madrugada del 19 de junio. El fuego destruyó por completo la vivienda ubicada en el barrio Las Misioneritas, mientras en el interior se encontraban sus cinco hijos y un sobrino. Todos lograron escapar ilesos.

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«Tengo a Dios gracias a mis hijos conmigo. Si no reaccionaban a tiempo, se morían los seis adentro«, expresó Fleitas al recordar el hecho.

Las denuncias previas

De acuerdo con las actuaciones policiales, la primera denuncia fue radicada el 12 de mayo. Personal de la comisaría constató daños en una ventana y secuestró un envoltorio que contenía una piedra, una sustancia similar a sangre y una carta con amenazas de muerte dirigidas a los cuatro hermanos condenados. En el mensaje se advertía: «Caín asesino… el destino de los cuatro es pudrirse en la cárcel. No vengan más a esta casa por su bien».

La denunciante afirmó que días después recibió una segunda intimidación, nuevamente mediante una bolsa con piedras y un escrito en el que, según recordó, advertían: «Habrá venganza. No habrá otro aviso«.

Además, contó que semanas antes había vivido una situación que interpretó como una advertencia. Mientras viajaba hacia la Unidad Penal III de Eldorado para visitar a sus hermanos, un hombre la interceptó, la identificó por su nombre y le dijo: «A vos no te conviene ir a la cárcel«. Según su relato, esa persona aseguró conocer lo que «la familia Ramírez estaba tramando» contra ellos.

“Le dije a la Justicia que tenía miedo”

Fleitas declaró que el 4 de junio compareció ante el Juzgado para ratificar las denuncias y allí manifestó su preocupación por la seguridad de su familia. «Les dije que tenía miedo de que pasaran y tiraran balas o que me quemaran la casa«, sostuvo.

Explicó que su vivienda se encuentra en una esquina, sin casas frente al inmueble, y que temía que un ataque alcanzara las habitaciones donde dormían sus hijos. Según afirmó, esas advertencias no derivaron en medidas que evitaran el atentado.

El siniestro fue reportado a las 0.45 del 19 de junio. Bomberos Voluntarios sofocaron las llamas y las pericias determinaron daños materiales totales. Desde un primer momento, la propietaria manifestó sus sospechas de que se trató de un incendio provocado.

Tras una semana de investigación, el 26 de junio la Policía concretó un allanamiento por orden del Juzgado de Instrucción Dos de Puerto Rico. Durante el procedimiento fue detenido Egon R. y se secuestraron dos automóviles, además de una botella con un líquido de características similares al gasoil. La causa continúa bajo investigación.

“Pensaron que quemando mi casa me iba a callar” 

En su testimonio, Fleitas vinculó las amenazas y el incendio con el antiguo conflicto entre ambas familias. «Pensaron que quemando mi casa me iba a callar. Se equivocaron«, afirmó.

También sostuvo que desde hace 19 años carga con consecuencias de un hecho en el que, según remarcó, no tuvo participación. «Mi hermano Ariel cometió el delito y nosotros somos conscientes de eso. Pero yo no tengo nada que ver«, expresó.

La mujer recordó además que, antes del homicidio de Clemente Ramírez, ella había intentado denunciar que el joven se presentó en su domicilio y la amenazó e intentó abusar de ella cuando tenía 16 años, aunque aseguró que en ese momento no le recibieron la denuncia por ser menor de edad. «Si en aquel tiempo me hubieran escuchado y si ahora también hubieran tomado en serio las denuncias, hoy no estaría en un albergue con mis hijos«, concluyó.

El asesinato de Clemente Saúl Ramírez ocurrió el 31 de marzo de 2007 en una zona rural de Capioví. Dos años después, la Justicia condenó a los hermanos Cristóbal Argentino «Lulú», Fermín Ariel, Manuel Pastor «Pica» y Norberto Osvaldo «Caín» Fleitas.

Los cuatro cumplen la pena en la Unidad Penal III de Eldorado y desde 2024 habían comenzado a acceder al régimen de salidas transitorias, fijando domicilio en la vivienda de su hermana en Ruiz de Montoya, inmueble que quedó destruido por el incendio investigado.

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