El piloto Matías Garavano ganó en Oberá y sueña con seguir avanzando en el Misionero de Pista: “La paridad en la Clase 3 es increíble”

🔊 Escuchá esta nota

Matías Garavano se impuso en la cuarta fecha del Campeonato Misionero de Automovilismo Deportivo en Oberá, en una carrera definida por 270 milésimas sobre Juan Pablo Urrutia. El piloto de Iguazú destacó la paridad de la categoría, el desafío de correr bajo lluvia y el esfuerzo familiar para preparar su auto.

El automovilismo misionero vivió una jornada vibrante el último domingo en Oberá, donde la lluvia y la paridad fueron protagonistas en la cuarta fecha del campeonato Misionero de Pista. Matías Garavano, piloto de Iguazú, se quedó con la victoria en la Clase 3 tras una definición ajustadísima frente a Juan Pablo Urrutia, con apenas 270 milésimas de diferencia. En diálogo con el programa de streaming Fórmula Tuerca, transmitido por Misiones Online, Garavano repasó los detalles de la carrera, el desafío de correr sobre piso húmedo, la competitividad de la categoría, y el esfuerzo familiar que hay detrás de su auto.

Una carrera bajo la lluvia

Las condiciones climáticas fueron un factor determinante en la carrera de Oberá, con una lluvia persistente que complicó la visibilidad y el agarre. Garavano reconoció que fue una de las carreras más lluviosas que recuerda. “Fue una carrera impresionante. Nunca habíamos corrido con tanta lluvia y bueno, tuvo un condimento extra”, dijo.

En cuanto a la diferencia entre la serie y la final, el piloto señaló que la lluvia fue más intensa en la segunda instancia. “No llovió tanto en la serie como en la final. De repente, al finalizar la serie, por ahí cayó bastante agua, pero en las primeras tres o cuatro vueltas de la serie no había llovido tanto. En realidad no se veía nada, no era por el agua en la pista, sino más que nada por la visibilidad”, explicó.

Sin embargo, Garavano afirmó sentirse cómodo en esas condiciones, aunque reconoció errores en el pasado. “Me es indiferente. Por ahí me sentí un poco más cómodo en la lluvia. Hubo carreras también que me he equivocado, pero la experiencia este suma. La verdad que me sirvió bastante”, sostuvo.

Paridad y competencia en la Clase 3

La definición al límite, con cinco autos separados por apenas cinco segundos, refleja la paridad que reina en la Clase 3. Garavano destacó el nivel de la categoría y la igualdad entre las distintas marcas. “La paridad de los autos y los pilotos,  es para destacar, porque imaginate catorce vueltas y terminar prácticamente los cinco autos ahí, a nada, creo que a cinco segundos. Fue increíble, desde los primeros en carrera hasta los últimos muy parejos. La verdad que increíble”, afirmó.

En esa misma línea, señaló que la competitividad se extiende a las marcas, con cuatro representantes diferentes en los primeros puestos. “Creo yo que el Gol en esta carrera no participó, pero yo creo que el Gol también está competitivo. Hoy la categoría tiene un muy buen equilibrio. Hay una paridad increíble, tanto de los pilotos como de las marcas de los autos”, subrayó.

El regreso tras un parate y el auto familiar

El piloto de Iguazú tuvo un período de inactividad tras un accidente en Eldorado, pero luego regresó con fuerza. Garavano explicó los motivos de esa pausa y su posterior retorno. “Había parado de correr creo que en 2013, cuando se corría todavía en tierra. Después de aquel choque que tuve en Eldorado, decidimos parar porque corrían en asfalto y en tierra, y como en ese momento ir a correr era como un hobby, no podíamos hacer todo el campeonato, porque habíamos dicho no ir más a la tierra. Entonces decidimos parar y encarar en otro proyecto, con un Top Race”, relató.

En cuanto a la preparación del auto, Garavano reveló que lo construye junto a su padre en un taller familiar. “Hacemos entre los dos. Acá tenemos un taller al lado de nuestro local comercial. Estamos trabajando en el local comercial y a la vez en el taller, así que, lo hacemos entre los dos”, indicó. El motor también es obra de ambos, aunque algunos componentes se tercerizan. “La suspensión mandamos a hacer a a Buenos Aires. Después el resto lo hacemos todo acá”.

El premio millonario y el campeonato

En un contexto de crisis económica, el premio de $1 millón otorgado por la Federación Misionera de Automovilismo Deportivo fue un alivio para los pilotos. Garavano agradeció la iniciativa y destacó su utilidad. “Todo suma, todo ayuda. Muy buena iniciativa, ayuda bastante en todas las categorías, así que muy contento por haber ganado”, manifestó.

Con este triunfo, Garavano se ubica tercero en el campeonato, a dos puntos de Urrutia y con Ezequiel Mieres como líder. El piloto se mostró optimista de cara al resto de la temporada. “Estamos prendidos, falta mucho todavía, así que bueno, esperemos poder sumar todas las carreras que siguen y tratar de, si Dios quiere, poder pelear el campeonato”, concluyó.

LA REGION

NACIONALES

INTERNACIONALES

ULTIMAS NOTICIAS

Newsletter

Columnas