Tras la mayor suba mensual del año, el dólar oficial retrocedió y extendió la brecha con el CCL

El dólar oficial registró este jueves su primera caída en cinco jornadas, luego de cerrar junio con la mayor suba mensual del año. Aunque retrocedió levemente, el tipo de cambio se mantuvo cerca de sus máximos desde noviembre de 2025, mientras el mercado sigue de cerca la estrategia del Banco Central, la evolución de la oferta de divisas y las expectativas para el segundo semestre.

El dólar oficial cayó este jueves por primera vez en cinco jornadas, aunque permaneció cerca de los máximos alcanzados desde noviembre de 2025 y amplió la brecha con el dólar contado con liquidación (CCL) al 5,5%. La tendencia alcista se consolidó durante junio, luego de varios meses de relativa estabilidad en la plaza cambiaria.

En el segmento mayorista, el tipo de cambio perdió $1, equivalente al 0,1%, y cerró en $1.488 para la venta. De este modo, quedó un 21,3% por debajo del techo de la banda cambiaria, ubicado actualmente en $1.809,35. El volumen operado en el mercado de contado alcanzó casi los u$s558 millones.

Pese al retroceso de la jornada, el dólar oficial acumuló en junio una suba del 5,3%, la mayor variación mensual del año, reabriendo el debate sobre cuál será la dinámica cambiaria durante el segundo semestre.

En el mercado de futuros, los contratos registraron mayoría de avances de hasta 0,1% en los vencimientos de 2026. Las proyecciones del mercado ubican al tipo de cambio mayorista en torno a los $1.508 para fines de julio y cerca de $1.651 hacia diciembre. Durante la rueda se negociaron aproximadamente u$s1.382 millones.

Desde Aurum Valores señalaron que el Banco Central redujo el ritmo de compra de divisas en el Mercado Libre de Cambios (MLC) y cerró junio con un promedio inferior al registrado a comienzos del año. Según la entidad, esta desaceleración responde a una reducción en las emisiones de obligaciones negociables (ON) y a una menor liquidación del sector agroexportador.

Los analistas explicaron que parte de las exportaciones de granos se liquidaron anticipadamente el año pasado para aprovechar el beneficio de retenciones cero, que permitía entregar la mercadería hasta 360 días después de concretar la liquidación en el MLC.

Aurum Valores consideró que el segundo semestre podría comenzar con una mayor oferta de divisas si el actual nivel del tipo de cambio incentiva nuevas liquidaciones del agro. No obstante, advirtió que el Banco Central podría mantener un ritmo de compras más moderado para evitar ejercer mayor presión sobre un tipo de cambio que continúa en alza.

En el segmento minorista, el dólar en el Banco Nación se mantuvo en $1.510 para la venta, mientras que el dólar tarjeta alcanzó los $1.963. De acuerdo con el relevamiento de entidades financieras realizado por el Banco Central, el promedio ponderado del tipo de cambio oficial se ubicó en $1.512,55 para la venta.

Entre las cotizaciones financieras, el dólar MEP operó a $1.522,16 y el contado con liquidación a $1.569,95. En tanto, el dólar blue permaneció estable en $1.525 para la venta, según el relevamiento realizado en el mercado informal.

Más allá de la corrección registrada en la jornada, el mercado continúa descontando un ajuste gradual del tipo de cambio antes que una devaluación brusca. Los contratos de dólar futuro reflejan esa expectativa al proyectar un valor cercano a los $1.655 hacia diciembre, todavía muy por debajo del techo de la banda cambiaria vigente.

Los operadores también siguen atentamente las señales que emite el Banco Central mediante su participación en distintos segmentos del mercado cambiario. En las mesas de dinero sostienen que las recientes intervenciones en el mercado de futuros y la colocación de instrumentos dollar linked buscan moderar las expectativas de devaluación, reducir la volatilidad del dólar y acompañar el objetivo oficial de mantener la desaceleración de la inflación.

En ese sentido, el analista de Adcap Grupo Financiero, Roberto Geretto, afirmó días atrás que el Banco Central habría retomado las intervenciones en el mercado de futuros luego de reducir significativamente su posición vendida. Según explicó, esa estrategia, complementada con la venta de bonos dollar linked, procura ofrecer cobertura cambiaria y contener la volatilidad. «La clave será encontrar un equilibrio entre un dólar que no quede demasiado atrasado para permitir acumular reservas, pero que tampoco se adelante al punto de complicar el proceso de desinflación», sostuvo.

En el mercado también comienza a consolidarse la percepción de que el Gobierno estaría cómodo con un tipo de cambio algo superior al observado durante el primer semestre, aunque aún lejos del límite superior de la banda cambiaria.

Qué explica el cambio de tendencia

Los especialistas coinciden en que el reciente movimiento del dólar responde a una combinación de factores externos e internos.

Entre los factores locales, destacan la disminución de la oferta estacional de divisas tras el final de la liquidación de la cosecha gruesa, uno de los principales elementos que sostuvo la estabilidad cambiaria durante gran parte del primer semestre.

En el plano internacional, el fortalecimiento del dólar a nivel global, impulsado por un tono más restrictivo de la Reserva Federal de Estados Unidos, volvió a ejercer presión sobre las monedas emergentes, incluida la argentina.

Asimismo, el reordenamiento de la liquidez en pesos luego de las operaciones de absorción realizadas por el Banco Central durante junio también modificó parcialmente la dinámica del mercado cambiario.

El economista Gustavo Ber consideró que el tipo de cambio «podría experimentar otro reacomodamiento, aunque no mucho más allá de los $1.500 durante julio», en un escenario donde el Gobierno intentaría sostener un ritmo de depreciación compatible con la desaceleración de la inflación.

Las expectativas implícitas en el mercado de futuros acompañan esa visión, ya que proyectan una trayectoria ascendente para el dólar durante el segundo semestre, aunque de manera gradual, hasta ubicarse entre los $1.650 y $1.660 hacia fin de año.

La atención del mercado se concentra en el segundo semestre

Con una menor oferta de dólares provenientes del sector agroexportador, la evolución de la demanda de divisas y la estrategia de intervención oficial del Banco Central se perfilan como los principales factores que seguirán de cerca los inversores en las próximas semanas.

En ese contexto, el mercado buscará determinar si el avance observado desde junio constituye simplemente una corrección tras varios meses de atraso relativo del tipo de cambio o el inicio de una nueva etapa caracterizada por una mayor volatilidad cambiaria.

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