Un obereño se convirtió en el primer ingeniero espacial de Misiones y el quinto del país

Luis López, oriundo de Oberá, obtuvo el título de ingeniero espacial y se convirtió en el primer profesional de Misiones y el quinto del país en alcanzar esa formación. Trabaja desde 2022 en la CONAE y participó en la misión Atenea, vinculada al programa Artemis de la NASA.

Luis López, oriundo de Oberá, se recibió de ingeniero espacial y se convirtió en el primer profesional de Misiones y el quinto de Argentina en obtener ese título. Tras finalizar su trabajo de carrera, continuará en la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), donde trabaja desde 2022 en proyectos satelitales y misiones espaciales.

Su recorrido universitario comenzó en la Facultad de Ingeniería de Oberá, donde inició Ingeniería Civil. En 2016 decidió cambiar de rumbo y encontró la carrera de Ingeniería Espacial en la Universidad Nacional de San Martín, en Buenos Aires.

López recordó: “Yo estaba estudiando primero Ingeniería Civil en Oberá, soy de Oberá, Misiones. En 2016 tomé la decisión de cambiarme, de irme a estudiar otra ingeniería. Encontré esta de Ingeniería Espacial en la Universidad de San Martín, en Buenos Aires”.

Con el apoyo de su familia, se mudó a Buenos Aires y comenzó a cursar en 2017. La carrera, actualmente denominada Sistemas Espaciales, está orientada al desarrollo de misiones satelitales y a sus diferentes componentes técnicos.

Sobre la formación, explicó: “La carrera está más que nada enfocada a sistemas espaciales. Tenemos materia de cada uno de los subsistemas: térmico, estructuras, comunicaciones, navegación y control, gestión, como todos los aspectos de una misión espacial”.

López destacó que gran parte de sus docentes trabajaban en organismos y empresas vinculadas con el sector espacial. “Todos los profesores de la carrera son profesionales. Muchos de empresas relacionadas con lo satelital y muchos de CONAE, que es la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, la Agencia Espacial de Argentina”.

Luego de realizar pasantías en 2021, ingresó a la CONAE al año siguiente. Mientras trabajaba, terminó de desarrollar la tesis que le permitió completar la carrera. “En el 2022 empecé a trabajar acá. Cuando empecé a trabajar ya había terminado de cursar, me quedaba solo la tesis. Ya hace cuatro años que tenía esto pendiente y ahora por fin lo pude terminar”, contó.

La ingeniería espacial tiene como campo principal el diseño, fabricación y operación de satélites. Los profesionales pueden participar desde la planificación de una misión hasta la utilización de los datos obtenidos luego del lanzamiento.

“Básicamente, trabajar en diseño de satélites. Hay muchos satélites de distintos tipos: de observación de la Tierra, de comunicaciones, experimentales, astronómicos. Hay muchas aplicaciones y cada vez hay más para el uso de satélites”, detalló.

En los últimos dos años, López integró el proyecto Atenea, una misión argentina vinculada con el programa Artemis de la NASA. Dentro de ese equipo trabajó como ingeniero de sistemas, articulando tareas entre distintos grupos técnicos e instituciones.

Sobre esa experiencia, señaló: “Los últimos dos años trabajé en el proyecto Atenea, que es la misión argentina que viajó en Artemis II, en la que fue de nuevo a la Luna después de 50 años con la NASA. Trabajé en esa misión desde el principio, desde el concepto de operación, en toda la integración, hasta la campaña de lanzamiento”.

También formó parte de una delegación de la CONAE que viajó a la NASA durante la etapa de integración final del satélite. Esa experiencia quedó reflejada en su trabajo final de carrera, a partir de una falla detectada en una antena del sistema.

López indicó: “Para la integración final del satélite, fui parte de la delegación de CONAE que viajó a la NASA el año pasado. Mi trabajo final estuvo basado en esa experiencia”.

El obereño continuará en la CONAE en proyectos vinculados con futuras misiones nacionales. “Seguimos trabajando en lo que sería el sucesor Atenea y en otra misión que se llama SAVIOMAR. Por ahora, en los próximos años voy a estar en eso”.

Consultado sobre la posibilidad de que la industria espacial tenga mayor desarrollo en Misiones, consideró que se trata de un desafío que requiere inversión, infraestructura y equipos especializados. “Es una industria que requiere mucha inversión, muchas instalaciones. Las instalaciones grandes están en Córdoba, en el Centro Espacial Teófilo Tabanera, y también en Bariloche, donde trabaja INVAP”, afirmó.

A pesar de trabajar fuera de la provincia, López remarcó que mantiene una relación permanente con Oberá y Misiones. “Siempre tengo Oberá y Misiones en mente. Cada vez que puedo voy de visita y cuando vengo me quiero volver. Siempre lo tengo muy presente”.

Sobre el título obtenido, expresó: “La verdad que es un orgullo. De nivel nacional somos poquitos, somos cinco. Es más que nada orgullo y agradecimiento a mi familia que me apoyó desde un principio”.

El ingeniero sostuvo que ya hay otros jóvenes misioneros que siguen una formación similar y destacó la posibilidad de acceder a este tipo de estudios en una universidad pública. “La carrera está abierta en la Universidad Pública. Ahora cambió el nombre, ahora se llama Sistemas Espaciales en la Universidad San Martín. Uno tiene que tener los primeros dos años de ingeniería aprobados, de cualquier ingeniería, y ahí puede entrar a partir del tercer año”, explicó.

Finalmente, dejó un mensaje para estudiantes interesados en el campo espacial. “Que sueñen en grande y se esfuercen. Siempre hay que apuntar alto. Por ahí no se llega, pero dar el máximo esfuerzo”.

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