La Fraternidad Sacerdotal San Pío X ordenó a cuatro obispos este miércoles, un acto que el Vaticano considera un cisma y que implicó la excomunión automática de los involucrados. Este hecho, similar al de 1988, profundiza la división en la Iglesia Católica.
ROMA.– Se produjo un nuevo cisma en la Iglesia Católica. La historia se repite y, tal como pasó en 1988, los lefebvristas consagraron este miércoles a cuatro nuevos obispos sin la autorización papal. Este acto los colocó en una excomunión automática –latae sententiae– y generó una nueva fractura en la Iglesia, a pesar de los llamados de León XIV a la reflexión y a que revirtieran su decisión.
A diferencia de lo sucedido en 1988, las nuevas tecnologías permitieron que la ceremonia de consagración “rebelde” la vieran miles de personas en todo el mundo. La transmisión se realizó en directo por streaming y estuvo disponible en seis idiomas.

León XIV lanzó una advertencia a los lefebvristas: “¡Vuelvan sobre sus pasos!” antes de un nuevo cisma






