La Escuela N.º 62 Teniente Coronel de Marina Luis Piedrabuena de Leandro N. Alem conmemoró sus 115 años de historia recordando sus orígenes, poniendo en valor el compromiso de docentes y familias e inaugurando oficialmente el escudo institucional, una obra construida de manera colectiva por alumnos, directivos y referentes de la comunidad.
Una institución que creció junto a la ciudad de Leandro N. Alem
La Escuela N.º 62 Teniente Coronel de Marina Luis Piedrabuena celebró sus 115 años de historia, consolidándose como una de las instituciones educativas más representativas de Leandro N. Alem y la escuela pública con mayor matrícula de la ciudad.
Durante el acto aniversario participaron estudiantes, docentes, ex docentes, ex directivos, familias, autoridades municipales e integrantes de la comunidad educativa, quienes acompañaron una jornada cargada de emoción y reconocimiento al camino recorrido por la institución desde sus comienzos.
La directora Ingrid Markwart recordó que la historia de la escuela comenzó en 1911, cuando funcionaba como una sencilla escuela ubicada en la Picada San Javier, con bancos confeccionados con troncos y pisos de tierra, en una época en la que la educación acompañaba el crecimiento de los primeros pobladores de la región.
Posteriormente, gracias al compromiso de vecinos y familias, la institución continuó expandiéndose. En una segunda etapa funcionó en un terreno cedido por un poblador de la localidad Sr. Miguel Jais, sobre la Avenida San Martín, donde actualmente se encuentra la librería Punto y Coma. Finalmente, desde el año 1950 ocupa el edificio donde desarrolla sus actividades en la actualidad.
«Estos 115 años representan el legado de muchísimas personas que pasaron por nuestra institución. Ex alumnos, docentes, directivos y familias fueron construyendo una escuela que hoy sigue siendo un orgullo para toda la comunidad», expresó Markwart.
Actualmente, la Escuela N.º 62 posee la mayor matrícula dentro de la educación pública de Leandro N. Alem, una realidad que, según destacó la directora, refleja la confianza que las familias depositan en el trabajo diario que realiza todo el equipo docente.
Un escudo construido por toda la comunidad educativa
Uno de los momentos más significativos del aniversario fue la colocación definitiva del escudo institucional, una obra que simboliza la identidad de la escuela y el sentido de pertenencia de quienes forman parte de ella.
El proyecto fue impulsado durante el año pasado por la vicedirectora Irma Mabel Nacimiento, quien promovió una propuesta para que los propios estudiantes diseñaran el símbolo que representaría a la institución.
A partir de esa convocatoria, numerosos alumnos presentaron sus dibujos y propuestas. Luego, un jurado integrado por destacadas personalidades de la comunidad analizó cada uno de los trabajos para seleccionar los elementos que finalmente conformarían el escudo definitivo.
El jurado estuvo integrado por la Ex Directora Elsa Angelina Ríos, el Escribano y ex alumno Manfredo Ay, la Profesora de Artes Zulma Glosnicki, el Artista local Alberto Mathot, la Escritora y ex docente Alba Isabela Durán, el ex docente Ricardo Swier y la ex alumna Rita Tanovich, quienes evaluaron los bocetos presentados por los estudiantes.
mente, el diseño institucional surgió de la integración de las propuestas elaboradas por Ian Franco Grim, Sofía Maité Graciadey, Ahinara Aylén Martínez y Mariana Abidail Almeida, todos alumnos de 7º grado de la promoción 2025 quienes resultaron ganadores del concurso.
La placa fue confeccionada en cerámica con la colaboración de la Facultad de Artes de Oberá y el acompañamiento de la profesora Zulma Glonicki. Si bien el escudo ya había sido presentado simbólicamente el año pasado, la institución recibió la Resolución Nº 597/26 del CGE en la que se oficializa el mismo en marzo de este año y decidió esperar para instalarlo definitivamente debido a las obras de remodelación que se desarrollaban en el edificio escolar. Una vez finalizados los trabajos el pasado 22 de mayo, se eligió el aniversario número 115 como el momento ideal para descubrir oficialmente la placa.
Educación pública con innovación e inclusión
Además de recordar el pasado, la directora aprovechó la ocasión para proyectar el futuro de la institución y destacar los desafíos que plantea la educación actual.
Markwart sostuvo que uno de los principales objetivos de la Escuela N.º 62 Teniente Coronel de Marina Luis Piedrabuena es continuar fortaleciendo una educación pública de calidad, acompañando los cambios sociales y tecnológicos que atraviesan las nuevas generaciones.
En ese sentido, remarcó la importancia de la capacitación permanente de los docentes, la incorporación de nuevas herramientas pedagógicas y el trabajo conjunto con las familias para garantizar una formación integral.
«La educación cambia constantemente y nosotros debemos crecer junto con ella. Apostamos a una escuela innovadora, inclusiva y comprometida con cada uno de nuestros estudiantes», afirmó.
Asimismo, destacó que el verdadero éxito de la institución no se mide únicamente por la cantidad de alumnos que asisten diariamente, sino también por el clima de respeto, contención y aprendizaje que se genera dentro de las aulas.
«Siempre decimos que nuestros alumnos vienen a aprender, pero también vienen a ser felices. Ese sigue siendo uno de los principales objetivos de todo nuestro equipo docente», concluyó la directora.
Con 115 años de historia, la Escuela N.º 62 Teniente Coronel de Marina Luis Piedrabuena continúa siendo un verdadero símbolo de la educación pública en Leandro N. Alem, combinando tradición, innovación y compromiso con la formación de las futuras generaciones.
Una institución que creció junto a la ciudad de Leandro N. Alem
La Escuela N.º 62 Teniente Coronel de Marina Luis Piedrabuena celebró sus 115 años de historia, consolidándose como una de las instituciones educativas más representativas de Leandro N. Alem y la escuela pública con mayor matrícula de la ciudad.
Durante el acto aniversario participaron estudiantes, docentes, ex docentes, ex directivos, familias, autoridades municipales e integrantes de la comunidad educativa, quienes acompañaron una jornada cargada de emoción y reconocimiento al camino recorrido por la institución desde sus comienzos.
La diractora Ingrid Markwart recordó que la historia de la escuela comenzó en 1911, cuando funcionaba como una sencilla escuela ubicada en la Picada San Javier, con bancos confeccionados con troncos y pisos de tierra, en una época en la que la educación acompañaba el crecimiento de los primeros pobladores de la región.
Posteriormente, gracias al compromiso de vecinos y familias, la institución continuó expandiéndose. En una segunda etapa funcionó en un terreno cedido por un poblador de la localidad Sr. Miguel Jais, sobre la Avenida San Martín, donde actualmente se encuentra la librería Punto y Coma. Finalmente, desde el año 1950 ocupa el edificio donde desarrolla sus actividades en la actualidad.
«Estos 115 años representan el legado de muchísimas personas que pasaron por nuestra institución. Ex alumnos, docentes, directivos y familias fueron construyendo una escuela que hoy sigue siendo un orgullo para toda la comunidad», expresó Markwart.
Actualmente, la Escuela N.º 62 posee la mayor matrícula dentro de la educación pública de Leandro N. Alem, una realidad que, según destacó la directora, refleja la confianza que las familias depositan en el trabajo diario que realiza todo el equipo docente.
Un escudo construido por toda la comunidad educativa
Uno de los momentos más significativos del aniversario fue la colocación definitiva del escudo institucional, una obra que simboliza la identidad de la escuela y el sentido de pertenencia de quienes forman parte de ella.
El proyecto fue impulsado durante el año pasado por la vicedirectora Irma Mabel Nacimiento, quien promovió una propuesta para que los propios estudiantes diseñaran el símbolo que representaría a la institución.
A partir de esa convocatoria, numerosos alumnos presentaron sus dibujos y propuestas. Luego, un jurado integrado por destacadas personalidades de la comunidad analizó cada uno de los trabajos para seleccionar los elementos que finalmente conformarían el escudo definitivo.
El jurado estuvo integrado por la Ex Directora Elsa Angelina Ríos, el Escribano y ex alumno Manfredo Ay, la Profesora de Artes Zulma Glosnicki, el Artista local Alberto Mathot, la Escritora y ex docente Alba Isabela Durán, el ex docente Ricardo Swier y la ex alumna Rita Tanovich, quienes evaluaron los bocetos presentados por los estudiantes.
Finalmente, el diseño institucional surgió de la integración de las propuestas elaboradas por Ian Franco Grim, Sofía Maité Graciadey, Ahinara Aylén Martínez y Mariana Abidail Almeida, todos alumnos de 7º grado de la promoción 2025 quienes resultaron ganadores del concurso.
La placa fue confeccionada en cerámica con la colaboración de la Facultad de Artes de Oberá y el acompañamiento de la profesora Zulma Glonicki.
Si bien el escudo ya había sido presentado simbólicamente el año pasado, la institución recibió la Resolución Nº 597/26 del CGE en la que se oficializa el mismo en marzo de este año y decidió esperar para instalarlo definitivamente debido a las obras de remodelación que se desarrollaban en el edificio escolar. Una vez finalizados los trabajos el pasado 22 de mayo, se eligió el aniversario número 115 como el momento ideal para descubrir oficialmente la placa.
Educación pública con innovación e inclusión
Además de recordar el pasado, la directora aprovechó la ocasión para proyectar el futuro de la institución y destacar los desafíos que plantea la educación actual.
Markwart sostuvo que uno de los principales objetivos de la Escuela N.º 62 Teniente Coronel de Marina Luis Piedrabuena es continuar fortaleciendo una educación pública de calidad, acompañando los cambios sociales y tecnológicos que atraviesan las nuevas generaciones.
En ese sentido, remarcó la importancia de la capacitación permanente de los docentes, la incorporación de nuevas herramientas pedagógicas y el trabajo conjunto con las familias para garantizar una formación integral.
«La educación cambia constantemente y nosotros debemos crecer junto con ella. Apostamos a una escuela innovadora, inclusiva y comprometida con cada uno de nuestros estudiantes», afirmó.
Asimismo, destacó que el verdadero éxito de la institución no se mide únicamente por la cantidad de alumnos que asisten diariamente, sino también por el clima de respeto, contención y aprendizaje que se genera dentro de las aulas.
«Siempre decimos que nuestros alumnos vienen a aprender, pero también vienen a ser felices. Ese sigue siendo uno de los principales objetivos de todo nuestro equipo docente», concluyó la directora.
Con 115 años de historia, la Escuela N.º 62 Teniente Coronel de Marina Luis Piedrabuena continúa siendo un verdadero símbolo de la educación pública en Leandro N. Alem, combinando tradición, innovación y compromiso con la formación de las futuras generaciones.






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