El termómetro del bolsillo en Posadas: entre cuentas por pagar, más de un trabajo y pocos gustos, así es la odisea para llegar a fin de mes

Con el cierre de junio y el inicio de un nuevo mes, Misiones Online salió a recorrer las calles de Posadas para conocer cómo atraviesan los vecinos la economía cotidiana. Mientras algunos ya cobraron sus haberes y otros todavía esperan el sueldo, las respuestas reflejaron una preocupación compartida: la mayor parte de los ingresos se destina a cubrir gastos básicos, cada vez cuesta más llegar a fin de mes y los gustos personales quedaron relegados.

Entre empleados públicos, privados, docentes, trabajadores independientes y empleadas domésticas aparecieron diferentes realidades, aunque con un punto en común: la necesidad de administrar cuidadosamente el dinero.

Uno de los entrevistados, que combina un emprendimiento propio con un empleo en el Instituto de Previsión Social (IPS), explicó que el sueldo tiene un destino casi inmediato. “En principio pagar todas las cosas, porque es feo estar debiendo. Después, lo poco que uno pueda hacer, bienvenido sea. Si te podés dar una salida, te la das, pero antes eran muchas más”, señaló.

Al ser consultado sobre la situación económica del país, reconoció que observa un panorama complejo. “Al fondo del camino no veo el arcoíris. Veo que va a ser un año y medio más bastante difícil”, expresó.

En lo personal, aseguró que el cambio en su poder adquisitivo se nota incluso en cuestiones familiares. “Hace dos años que no me voy de vacaciones y antes me iba todos los años. Hoy no puedo planificar nada; tengo que conseguirme una pileta por acá en el verano y tratar de resistir”, contó.

Una visión similar manifestó un docente de la Universidad Nacional de Misiones, quien aseguró que actualmente resulta muy difícil destinar dinero a gastos personales.

“Gustos a esta altura, muy difícil. Uno va equilibrando con los gastos fijos y con la sorpresa permanente de la actualización de los costos. Eso nos saca de eje”, afirmó.

Según explicó, en su caso solo logra llegar a fin de mes gracias a una actividad laboral adicional. “Si llegamos es porque hacemos una actividad aparte para ir cubriendo esos huequitos. Está muy complicado llegar a fin de mes”, sostuvo.

Como docente universitario, también advirtió sobre la realidad que viven muchos estudiantes trabajadores. “Tengo muchos alumnos que trabajan y hay que acompañarlos. Hay chicos que tienen hasta tres trabajos para poder llegar a fin de mes y después ir a estudiar. Se valora muchísimo ese esfuerzo”, destacó.

La situación también fue descrita con crudeza por una empleada doméstica, quien resumió su realidad con una sola palabra: “Desastre”.

Al explicar en qué utiliza sus ingresos, enumeró los gastos indispensables. “Agua, luz, impuestos, mercadería, esas cosas”, dijo, y reconoció que no alcanza para mucho más. “Uno cobra y la plata se va ahí. Un gusto personal es muy difícil”.

Además, señaló que el incremento de los medicamentos representa otra preocupación para muchas familias. “Fijate cómo se fueron los medicamentos. Todo tenés que pagar, nadie te da gratis nada”, lamentó. Como mensaje final, dejó una frase que resume el sentimiento de muchos trabajadores: “Hay que seguir luchando. No se puede otra cosa”.

Otro trabajador del sector privado aseguró que la situación económica obliga a muchos argentinos a multiplicar sus fuentes de ingresos. “Hoy la gente está pensando si paga el alquiler o si come, esa es la realidad”, sostuvo, al tiempo que señaló que posee “tres o cuatro trabajos” para sostener su economía familiar.

Cuando logra disponer de un excedente, explicó que intenta compartirlo con su entorno. “Tratamos de disfrutar con la familia y también ayudar a amigos con sus emprendimientos. Hay que ayudarse entre todos los trabajadores”, afirmó.

Respecto del panorama económico, consideró que “al laburante le está costando muchísimo” y cuestionó el aumento del costo de vida. “Dicen que no hay inflación, pero eso no se ve reflejado en la góndola, en los alquileres ni en el combustible”, opinó.

No obstante, entre las entrevistas también apareció una mirada más optimista. Un trabajador del sector privado comentó que, gracias a que tanto él como su pareja cuentan con ingresos, atraviesan una situación más estable. “En lo personal estoy bien. Tengo dos ingresos porque ambos trabajamos, así que estoy cómodo”, explicó.

Contó además que organiza su economía priorizando los gastos esenciales. “Siempre uno aparta para el alquiler, los servicios y los gastos fijos. Después, un 10 o un 15 por ciento va para inversión. Hoy debería ser algo normal para los jóvenes que quieren tener un futuro”, señaló.

Si bien reconoció que observa mejoras en la empresa donde trabaja, también advirtió sobre las dificultades que enfrentan muchos comercios locales. “Nuestra empresa quería abrir un local nuevo en el centro, pero con el alquiler era imposible. Desistimos totalmente porque los costos son muy altos”, relató.

Al mismo tiempo, consideró que muchas familias también deben revisar sus hábitos financieros. “Creo que hay que concientizar más sobre las deudas, porque no se puede gastar más de lo que ingresa”, concluyó.

Las distintas voces recogidas por Misiones Online reflejan que, más allá de las diferencias de ocupación o nivel de ingresos, el denominador común sigue siendo la necesidad de priorizar los gastos básicos, reorganizar las finanzas personales y resignar consumos que, hasta hace algunos años, formaban parte de la vida cotidiana de muchas familias.

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