La historia de Orlando Gill, el arquero de San Lorenzo que atajó dos penales y eliminó a Alemania del Mundial

Orlando Gill se convirtió en el héroe de Paraguay en una noche histórica para el fútbol guaraní. El arquero de San Lorenzo atajó dos penales en la definición ante Alemania, sostuvo a su equipo durante los 120 minutos y fue clave para que el seleccionado dirigido por Gustavo Alfaro eliminara a uno de los campeones del mundo en los 16avos de final del Mundial 2026.

Paraguay hizo historia en el Mundial 2026 al eliminar por penales a Alemania en los 16avos de final, en un encuentro disputado en el Gillette Stadium de Foxboro, en Boston. El gran protagonista de la clasificación fue Orlando Gill, arquero de San Lorenzo, quien contuvo dos remates en la tanda decisiva y le permitió al equipo dirigido por Gustavo Alfaro avanzar a la siguiente fase.

El partido terminó 1-1 luego de los 120 minutos. Julio Enciso había abierto el marcador para Paraguay con un golazo, mientras que Kai Havertz igualó para el seleccionado alemán.

Gill, de 26 años, fue una de las figuras del encuentro. Más allá de no poder evitar el tanto de Havertz, respondió con seguridad durante todo el partido, controló centros y transmitió tranquilidad a una defensa que resistió los avances germanos.

En la definición desde los doce pasos, el arquero paraguayo fue determinante: le atajó los penales a Kai Havertz y Nick Woltemade para sellar una clasificación que quedó marcada como uno de los triunfos más importantes de Paraguay en la historia de los Mundiales, por la jerarquía del rival eliminado.

“Es una emoción inmensa. Ellos encontraron el empate y pudimos sostenerlo. Gracias a Dios pude atajar dos penales y conseguir la clasificación. Es un privilegio ya que eliminamos a un campeón. Esto es para un sobrino mío que está internado y le prometí que si era la figura el triunfo era para él”, expresó Gill luego del partido.

De Sportivo San Lorenzo a la Reserva de Boedo

Orlando Gill llegó a la Reserva de San Lorenzo desde el modesto club paraguayo Sportivo San Lorenzo. Allí comenzó a destacarse no solo por sus condiciones bajo los tres palos y su imponente altura, sino también por una característica poco habitual para un arquero: su capacidad para ejecutar tiros libres.

Su contextura y estilo le valieron el apodo de “Courtois”, en referencia al arquero belga del Real Madrid. Pero además de atajar, Gill tiene antecedentes como ejecutor de pelota parada, una cualidad que recordó a otro histórico guardameta paraguayo: José Luis Félix Chilavert.

Incluso, convirtió goles de tiro libre en Paraguay.

“Me habían comentado lo de Chilavert. Yo pateo también, en Paraguay tengo cuatro goles. Soy más de patear fuerte, colocado pero fuerte. Al final del entrenamiento me quedo a patear y suelo convertir”, contó en una entrevista con Radio La Red.

Sus buenas actuaciones en Reserva le permitieron consolidarse en San Lorenzo y captar la atención de Leandro “Pipi” Romagnoli.

Las lesiones de Facundo Altamirano y Gastón “Chila” Gómez le abrieron una puerta en el plantel profesional. El punto de inflexión llegó en la pretemporada de 2025, cuando terminó de convencer a Miguel Ángel Russo.

El Ciclón desembolsó 500.000 dólares por el 50% de su ficha y, desde entonces, Gill fue ganando terreno hasta convertirse en una pieza importante del equipo.

La confianza de Gustavo Alfaro

Su rendimiento en el fútbol argentino, donde mostró seguridad bajo los tres palos y también antecedentes como pateador de tiros libres, llamó la atención de Gustavo Alfaro.

El entrenador argentino lo convocó a la Selección de Paraguay durante las Eliminatorias Sudamericanas y destacó su madurez para responder en un puesto de alta exigencia.

“Es un chico que ha mostrado mucha capacidad, solidez y madurez para manejar un arco difícil. El joven lo hace con mucha naturalidad. El control que está mostrando con seis vallas invictas es muy complejo de conseguir”, sostuvo Alfaro.

Gill había recibido críticas por su actuación en el debut de Paraguay ante Estados Unidos. Sin embargo, su noche ante Alemania cambió el panorama y consolidó su lugar como arquero titular del seleccionado guaraní.

Los momentos difíciles antes de la consagración

La historia de Gill también está atravesada por dificultades personales y familiares. Su esposa, Melissa Ávalos, recordó en redes sociales el esfuerzo que realizó el arquero cuando atravesaban una situación económica compleja tras el nacimiento de su hijo.

“Cuando Lauti nació y no teníamos nada y Orlando vendía sus prendas del club donde jugaba en ese entonces, para poder solventar los gastos. Nuestro hijo luchó por su vida y su papá siempre estuvo. Vendió todo, vendió su camiseta de la selección de la Sub 20, no pudo guardar de recuerdo, vendió sus prendas, sus championes. Literal vendió todo”, compartió Ávalos luego del debut de Gill con Paraguay.

La mujer también relató el impacto emocional de ese período y el valor que le dan al presente deportivo del arquero.

“Tanta fue nuestra tristeza que lo que hoy estamos viviendo pedimos orando y llorando a Dios y él nos cumplió. No fue fácil y nunca será fácil nada, pero con amor y sacrificio todo se puede. Ojalá el mundo entero sepa el gran corazón que tenés y las ganas que tenés de seguir creciendo. Tu hijo y yo te amamos y estamos orgullosos de vos”, escribió.

Con esfuerzo, continuidad y actuaciones determinantes, Gill se adueñó del arco paraguayo. Este lunes, ante Alemania, firmó la actuación más importante de su carrera y llevó a Paraguay a una clasificación histórica en el Mundial 2026.

Histórico: Con Orlando Gill como figura, Paraguay eliminó a Alemania en los penales y avanzó a octavos de final del Mundial 2026

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