Bajo la coordinación del Instituto Provincial de Lotería y Casinos (IPLyC) y la Sociedad de Oftalmología de Misiones (SOMI), el programa Mirar Mejor superó los 15.000 beneficiarios durante el operativo realizado en Profundidad, el número 19 del año y el 79° desde su puesta en marcha. La iniciativa del Gobierno de Misiones brinda atención oftalmológica integral y entrega de anteojos recetados sin costo en distintos municipios de la provincia.
El programa Mirar Mejor alcanzó un nuevo hito al superar los 15.000 beneficiarios en toda la provincia durante su segunda visita a Profundidad. Al respecto, el presidente del IPLyC, Héctor Rojas Decut, destacó que “todas las semanas, con Mirar Mejor llegamos a diferentes localidades para acercar controles visuales y acceso a anteojos. Es una iniciativa que amplía el acceso a la salud visual y mejora la calidad de vida de las familias misioneras”.
De esta manera, desde su inicio en agosto de 2024, Mirar Mejor concretó 79 operativos en 64 municipios. En lo que va de 2026 regresó a 15 comunas e incorporó otras cuatro en esta segunda etapa, alcanzando un total de 19 localidades visitadas. El próximo miércoles la actividad continuará en Aristóbulo del Valle.
El programa ya realizó 79 operativos en toda la provincia
Durante la jornada realizada en el SUM de Profundidad, decenas de vecinos accedieron a consultas oftalmológicas y a la entrega de anteojos. Javier Zarza relató que recibió por primera vez una atención visual y obtuvo sus primeros lentes. “Hace unos dos años que siento problemas para ver de cerca, me cansaba al leer y usar el celular era casi imposible. Es increíble que automáticamente, cuando me colocaron el lente, ya sentí un alivio. Ahora salí del operativo con anteojos por primera vez, y es una maravilla”, expresó.

Entre los beneficiarios también estuvo Natalia Espíndola, vecina de Colonia Tacuaruzú, quien señaló que las dificultades para ver de cerca afectaban actividades cotidianas y que no había podido realizar una consulta por razones económicas y de tiempo. “Ver de cerca es lo que más me complicaba. Leer el celular o enhebrar una aguja, ya no podía hacerlo. Por falta de tiempo para viajar a Posadas y por cuestiones económicas nunca me hice los lentes. Que hayan venido a Profundidad es un milagro, un alivio, porque es un programa que ayuda a la gente”, afirmó.









