Posadas celebró la Noche de San Juan con fe, tradición y una multitud pese al frío polar

Cientos de personas participaron de la tradicional Noche de San Juan en Posadas. Pese a las bajas temperaturas, el Parque Vicario se colmó de público para disfrutar de la misa, espectáculos artísticos y los tradicionales juegos de fuego. La celebración también tuvo actividades masivas en La Murga de la Estación y Villa Blosset.

La ciudad de Posadas volvió a vivir una de sus celebraciones más tradicionales y convocantes. La Noche de San Juan reunió este martes a cientos de personas en el Parque Vicario, frente a la Capilla San Juan Bautista, donde la fe, las expresiones culturales y las costumbres populares se combinaron en una jornada que se extendió hasta la medianoche. La convocatoria fue masiva pese a las bajas temperaturas registradas durante la jornada, considerada hasta el momento la noche más fría del año en la capital provincial.

Las actividades comenzaron durante la tarde con la presencia de emprendedores, artesanos y puestos gastronómicos que ofrecieron productos regionales y comidas típicas. Con el correr de las horas, el predio comenzó a llenarse de familias, vecinos y visitantes que se acercaron para participar de una festividad profundamente arraigada en la identidad cultural y religiosa de Posadas.

A las 20 se celebró la misa en honor a San Juan Bautista, presidida por el párroco de la Parroquia Espíritu Santo, Luis Alonso Freiberger. Durante la ceremonia, el sacerdote recordó la figura del santo y explicó el significado de una fecha que ocupa un lugar especial dentro del calendario de la Iglesia Católica.

“San Juan Bautista fue un profeta que tuvo la misión de anunciar que Jesús era el Mesías, el Salvador”, explicó. Además, destacó que se trata de una celebración singular. “Hoy la Iglesia recuerda su nacimiento. Es el único santo, junto con la Virgen María, del que se celebra tanto el nacimiento como la muerte”, señaló.

Freiberger también vinculó las tradiciones populares que rodean la festividad con el mensaje espiritual de San Juan. “San Juan anunció al Salvador y denunció todo aquello que se opone a la voluntad de Dios. Una de esas cosas es el mal. Por eso todas las celebraciones en torno al fuego tienen que ver con destruir lo malo, las impurezas y aquello que no nos deja avanzar”, expresó.

Finalizada la ceremonia religiosa, la celebración continuó con una extensa programación artística organizada en conjunto por la Municipalidad de Posadas y la Capilla San Juan Bautista. El escenario recibió a la Orquesta Folclórica Municipal, el Ballet Folclórico Municipal, músicos del Palacio del Mate y diversos elencos artísticos que ofrecieron espectáculos de música y danza para el público presente.

El director general de Cultura de la Municipalidad de Posadas, Matías Klein, destacó la importancia de mantener viva esta celebración. “Venimos trabajando en forma mancomunada con la Capilla San Juan Bautista. Para nosotros es muy importante porque revive todo lo que tiene que ver con nuestras raíces, nuestra cultura y nuestra identidad”, afirmó.

El funcionario valoró además la respuesta de la comunidad. “La gente nos acompaña mucho y lo más importante es justamente preservar nuestras raíces y nuestra cultura”, sostuvo.

Con el paso de las horas, la expectativa comenzó a concentrarse en los tradicionales juegos vinculados al fuego, uno de los momentos más esperados de cada edición. Antes de su realización, el padre Freiberger bendijo cada una de las actividades que forman parte de la tradición popular de San Juan.

La noche avanzó entre música, baile y encuentros familiares hasta llegar al momento central de la celebración. El toro candil volvió a recorrer el predio entre corridas y risas, mientras que la pelota tatá despertó el entusiasmo de grandes y chicos. Más tarde llegó el tradicional cruce de brasas, una de las prácticas más emblemáticas de la festividad.

“El que cruza las brasas demuestra su fe y, al mismo tiempo, busca purificarse. El fuego tiene ese sentido de liberarse de lo malo”, explicó el sacerdote al referirse al significado espiritual de esta costumbre.

Otro de los momentos más emotivos se produjo durante la quema del muñeco Judas. Antes del encendido, muchas personas escribieron en papeles distintas preocupaciones, situaciones difíciles o aspectos negativos que deseaban dejar atrás. Luego arrojaron esos mensajes al fuego como símbolo de renovación y esperanza.

“Es un signo de quemar todo lo malo y todo lo negativo que vamos cargando en la vida y que no nos permite ponernos de pie y seguir andando”, explicó Freiberger.

Mientras el Parque Vicario vivía una multitudinaria celebración, otro de los puntos históricos de la Noche de San Juan también registraba una importante convocatoria. La Murga de la Estación realizó la vigésima octava edición de su tradicional fiesta, este año con el estreno de su nuevo galpón cultural.

Las funciones programadas reunieron a una gran cantidad de espectadores y las filas para ingresar se extendieron durante varias cuadras. “Tenemos la sala llena y una fila afuera de varias cuadras. Nos parece buenísimo”, contó Sarita Motta, referente de la organización.

Para La Murga, la celebración representa mucho más que una actividad artística. “Es una fiesta tradicional de la ciudad y también de La Murga. Es algo que esperamos todo el año porque recibimos a las familias, a los amigos y nos reencontramos con tradiciones que fueron pasando de generación en generación”, expresó.

La tradicional quema del Judas también formó parte de la propuesta. Debido al estreno del nuevo espacio y a la adaptación a la zona, este año no se realizó el cruce de brasas, aunque desde la organización adelantaron que volverá en futuras ediciones.

Además, Sarita Motta confirmó que habrá una nueva oportunidad para quienes no pudieron asistir a la celebración. La Murga ofrecerá la tradicional “Yapa” el próximo 4 de julio, con dos funciones especiales en su galpón.

La Noche de San Juan también tuvo expresiones en otros sectores de la ciudad. En Villa Blosset se desarrollaron actividades vinculadas a esta fecha, reafirmando el fuerte arraigo que mantiene esta celebración en distintos barrios de Posadas.

Entre la fe, la cultura, los juegos tradicionales y el encuentro comunitario, la ciudad volvió a demostrar que la Noche de San Juan sigue siendo una de las festividades más importantes de su calendario cultural. Ni el frío extremo logró frenar una celebración que reunió a miles de personas alrededor de una tradición que mantiene intacta su vigencia y que cada año vuelve a convocar a nuevas generaciones.

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