Un estudio de CEDES, Equipo ELA y Luis Costa & Asociados sobre los puntos de vista de las y los argentinos muestra que muchas posiciones que parecen polarizadas en el debate político tienen, en realidad, un consenso social amplio.
En la Argentina, los temas de género y salud sexual y reproductiva suelen aparecer en la conversación pública como parte de una disputa permanente. Sin embargo, cuando se miran los datos hay más acuerdos que divisiones.
La agenda no despierta apoyos iguales en todos los temas, ni con la misma intensidad, pero sí permite detectar una serie de consensos silenciosos que actúan en la vida cotidiana: ideas que la sociedad argentina ha incorporado, incluso cuando no siempre las nombra como parte de una agenda progresista sino como parte de los valores sociales argentinos.
1. La igualdad sigue siendo una deuda
Ocho de cada diez personas consideran que todavía hay que hacer mucho para asegurar la igualdad de derechos entre varones y mujeres en el país. Además, casi seis de cada diez creen que estas desigualdades son grandes o muy grandes.
La diferencia aparece en la intensidad: las mujeres perciben más desigualdad que los varones. Pero el punto de fondo es compartido. La sociedad reconoce avances, aunque no parece creer que el problema esté resuelto.
2. El problema de la violencia de género es el consenso más claro
Cuando se pregunta cuál es el principal problema que enfrentan las mujeres en Argentina, la respuesta más elegida es la violencia en la pareja, seguida por los abusos y la violencia sexual.
Es, probablemente, uno de los puntos donde la agenda de género logró mayor instalación en el sentido común.
3. La ESI tiene más apoyo que ruido en contra
La Educación Sexual Integral suele aparecer como uno de los temas más discutidos. Pero los datos muestran otra cosa: el 65% considera que brindar educación sexual en las escuelas impacta positivamente en la vida de las personas.
El matiz está en el “cómo”. La sociedad no parece pensar la ESI como una tarea exclusiva de la escuela, sino como una responsabilidad compartida entre familias, docentes y profesionales de la salud. Es decir: no hay rechazo mayoritario, sino una demanda de trabajo conjunto.
4. La paternidad también aparece como parte de la agenda de igualdad
Otro dato relevante aparece en torno a las licencias por paternidad. En la actualidad, la Ley de Contrato de Trabajo establece 90 días de licencia por maternidad y apenas 2 días por paternidad. Frente a esa diferencia, el estudio muestra que una mayoría social considera que el esquema debería modificarse.
El 56% de las personas encuestadas cree que las licencias para los varones deberían extenderse más días, mientras que otro 22% considera que habría que igualarlas a las de las mujeres. Es decir, casi ocho de cada diez personas apoyan una ampliación.
El dato es importante porque muestra que la igualdad no aparece solamente asociada a derechos de las mujeres, sino también a una transformación de los roles masculinos. La idea de que los varones deben tener más tiempo para cuidar, criar y acompañar a sus hijos ya forma parte de un consenso social amplio.
5. La experiencia cercana nos cambia el punto de vista
Quienes conocen a alguien que atravesó por un aborto o tienen vínculos con personas LGBT muestran más simpatía hacia esas causas.
La conclusión es simple: la agenda de género divide menos de lo que parece, pero no todos sus temas funcionan igual. Hay consensos fuertes en igualdad, violencia, ESI, prevención y cuidados. Hay más tensión cuando la discusión se vuelve identitaria, partidaria o abstracta.
Los datos muestran una sociedad que puede discutir los nombres, los tonos o las etiquetas, pero que incorporó buena parte de los valores de igualdad y derechos como parte de su sentido común.








