Un proyecto para regular la actividad física en la Costanera de Posadas abre el debate entre la seguridad y el entrenamiento libre

El debate por la regulación de la actividad física en la Costanera de Posadas abrió una fuerte controversia entre la seguridad y el entrenamiento libre. Mientras un director deportivo apoyó la norma en base al control y el orden, un instructor de running destacó la convivencia actual del sector. En contraposición, un atleta de calistenia defendió la autonomía individual.

La propuesta para regular la actividad física en la Costanera de Posadas abrió el debate entre la seguridad y el entrenamiento libre. Mientras un director deportivo apoyó la norma por control y orden, un instructor de running destacó la convivencia actual del sector. En contraposición, un atleta de calistenia defendió la autonomía individual.

La propuesta de regular las actividades físicas en espacios públicos de Posadas abrió un debate entre los profesionales del deporte. Matías Duarte, instructor de un grupo de running, expresó su postura y la de sus colegas.

Duarte afirmó: “Tengo un grupo de running y trabajo al aire libre hace más de 4 años, y acá en Posadas hay muchos grupos de funcional, de running, de calistenia, y la verdad que siempre se llevó bien. Entre los profes nos conocemos bastante, algunos otros más, otros menos, pero la verdad que siempre tuvimos una buena convivencia en la Costanera. Siempre tratamos de cuidar lo que es nuestro y lo que es de la ciudadanía de acá de Posadas. Cuidamos los espacios verdes, cuidamos las escaleras, los espacios públicos, tratamos de no hacer ruido, tenemos horarios muy flexibles, donde no atacamos horarios sensibles como es la siesta, como puede ser también la noche, sino que trabajamos en  horarios prudentes”.

El instructor manifestó una postura de apertura frente a la normativa y aseguró el compromiso de su equipo con la seguridad. “Mi postura es solamente escuchar, tratar de adaptarme en el proceso. Simplemente adaptarme a lo que salga y obviamente tratar de que, por lo menos en mi grupo, reciban y estemos todo en orden. Trabajo con entrenadores y trabajo con personas que son profesores de educación física, así que tenemos cursos de RCP, tenemos capacitaciones, tenemos botiquín en nuestro servicio de grupo, a nuestro grupo. Todos los profesores, instructores que estamos a cargo del grupo de personas, estamos capacitados para hacer esto y cuidamos a la persona que viene a nosotros porque nosotros trabajamos con la salud”, explicó.

La libertad de entrenar

Por su parte, Gabriel García, quien practica calistenia, expresó su desacuerdo con varios puntos de la posible regulación. “ Hay muchas pautas que se tienen que hablar y hay puntos que aclarar justamente, porque no me parece que haya que regularizar algo que se pueda hacer al aire libre sin ninguna mediación. Aquel que quiere exponerse a entrenar al aire libre y estar fuera de un establecimiento, está en cada uno, para mí”, sostuvo.

García, quien utiliza los parques de calistenia, explicó la simplicidad de su disciplina. “Necesitamos simplemente unas barras, no exclusivamente porque esté preparado para hacer calistenia. En cualquier barra que esté al aire libre y el suelo, no hay mucho elemento por cual utilizar para hacer calistenia, justamente”, indicó.

En cuanto al seguro por la seguridad de los practicantes, uno de los puntos en la posible regulación, García consideró que la responsabilidad recae en cada individuo. “Por seguridad, creería yo que cada uno, al exponerse al aire libre, hará la actividad que vea, tanto los riesgos como los beneficios y a la gente que esté capacitada justamente para saber qué actividades darle o qué ejercicio para prevenir posibles daños y perjuicios al que esté ejerciendo el servicio. Pero ahí está en cada uno también la actividad que elija. Por ejemplo, si vas a hacer paracaídas, sabes que vas a firmar y puede ser tu último salto”, ejemplificó.

Sobre el cuidado de los espacios públicos, otro aspecto de la regulación, García opinó que quienes los utilizan los protegen. “Me imagino que quien está aprovechando el espacio público, me imagino que lo cuidará, lo cuidará porque es algo que lo utiliza”, afirmó.

Juan Pablo Ojeda, otro profesional del deporte, se mostró a favor del proyecto de regulación y destacó la importancia de la seguridad y el orden. El deportista sostuvo que la iniciativa es positiva porque considera que “primero se debe resguardar la salud del deportista” en relación con la cobertura de los seguros. Asimismo, respecto de la organización de las actividades, el entrevistado señaló que “cada uno tendría que tener su espacio” para convivir con quienes van a tomar mate y disfrutar del lugar.

Según explicó, observó ocasiones en las que se practicaba vóley o fútbol y las parejas debían alejarse, por lo que defendió la propuesta “siempre y cuando sea equitativo para todos”. 

Regulación de la actividad física en la Costanera: “Si es para mejorar, bienvenido sea” 

La importancia de la regulación de la actividad física, la matriculación de los profesionales, la necesidad de seguros para los alumnos y la adaptación de los ejercicios a las patologías individuales fueron los puntos clave abordados por Marcelo Zembruski, profesor de educación física. Además, Zembruski solicitó más infraestructura en la Costanera para acompañar la creciente demanda de actividades al aire libre.

 

Zembruski aclaró que, como profesional, siempre pide a sus alumnos un certificado de salud o estudios médicos. “Si esa persona tiene alguna patología, porque en base a la patología que tiene, yo sé cómo trabajarle a esa persona”, subrayó.

Además, el profesor mencionó la existencia de seguros específicos para la práctica deportiva. “Tengo un seguro que es un seguro para los alumnos, un seguro para mí , es una cobertura para mí. Hay un seguro, se llama seguro de praxis, algo así, que eso nos cubre a nosotros y lo cubre también al alumno”, detalló.

Zembruski compartió experiencias donde, a pesar de las precauciones, ocurrieron lesiones. “A mí se me ha pasado que tengo alumnos, se han desgarrado, son el desgarro, no sé si lo conocés, es una rotura fibrilar. Eso es normal porque la actividad por ahí te lleva a eso”, relató y completó al plantear que, incluso en deportes como el hockey, las lesiones graves pueden dejar a los afectados sin el apoyo necesario, y puso como ejemplo el caso de una jugadora que sufrió una fractura y tuvo que asumir los gastos de su tratamiento.

La regulación de la actividad física, el rol de los profesionales y mejoras en la Costanera

En cuanto a la regulación de la actividad física, Zembruski advirtió que la COPEFIN (Consejo Provincial de Educación Física) intenta regular la actividad, no solo en la Costanera sino también en gimnasios y otros espacios. El profesional argumentó que, si bien es importante que los instructores sean profesores de educación física, la experiencia y los conocimientos son fundamentales. “No por ser profe de educación física vas a tener los conocimientos necesarios porque yo tengo 25 años casi de antigüedad y me he encontrado con muchos profesionales que por ahí no conocen del tema para hacer lo que están haciendo”, aseveró.

Para Zembruski, la matriculación es clave para avalar a los profesionales. “La idea es que sean profes y matriculados, y la matrícula que tengo yo, la que tenemos los que estamos afiliados de la COPEFIN, esa es la matrícula que avala a que por lo menos nosotros podamos trabajar”, precisó. Comparó la situación con la de un médico sin título para remarcar la necesidad de la certificación.

El profesor expuso su acuerdo con la ordenanza municipal que busca regular la actividad física, siempre y cuando no implique costos adicionales para los profesionales. “Estoy de acuerdo que se regulen todos los profes, que se regule también que los profes estén capacitados para unos primeros auxilios, porque se habla en curso de RCP”, comentó.

No obstante, Zembruski solicitó mejoras en la infraestructura de la Costanera para acompañar la demanda creciente de actividad física. “Si vos me pedís una ordenanza, me sacás una ordenanza municipal, tenés que darme algo en la Costanera. Hoy la Costanera es hermosa, pero hay pocos puestos de agua”, puntualizó. Además, evaluó que se necesita más capacidad para trabajar en ese espacio, especialmente después de la pandemia, cuando la gente empezó a buscar más actividades al aire libre.

 

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