María Espíndola, integrante del área de Prensa y Comunicación de Iguazú Argentina, explicó que los paseos de atardecer y luna llena quedaron establecidos como propuestas especiales dentro del Parque Nacional Iguazú. Las experiencias tienen cupos limitados, requieren reserva previa y permiten recorrer la Garganta del Diablo en horarios diferentes a la visita tradicional.
Las Cataratas del Iguazú sumaron en los últimos años dos propuestas que buscan mostrar el destino desde otra perspectiva: el paseo de atardecer y las salidas nocturnas durante las noches de luna llena. María Espíndola, integrante del área de Prensa y Comunicación de Iguazú Argentina, explicó que ambas experiencias se desarrollan en el Área Cataratas, sector concesionado dentro del Parque Nacional Iguazú.
La empresa administra servicios en unas 200 hectáreas del parque, entre ellos el mantenimiento de pasarelas, estaciones y espacios destinados a los visitantes.
“Hace un par de años se empezó con experiencias de prueba del atardecer y la respuesta del público y de los medios fue muy positiva. A partir de este año, estos paseos quedaron fijos como una propuesta distintiva”, señaló Espíndola.
Atardecer en Cataratas: una experiencia con cupo reducido
El paseo de atardecer incluye una merienda regional antes del recorrido y luego una caminata guiada por el Circuito Garganta del Diablo hasta llegar al balcón principal en el horario de caída del sol.
La propuesta apunta a grupos más reducidos que la visita tradicional. El cupo es de 100 personas y, según explicó Espíndola, busca ofrecer una experiencia “más privada y personal” en uno de los puntos más emblemáticos del parque.
“El visitante puede disfrutar de la Garganta del Diablo con tonos naranjas, dorados y las distintas tonalidades que regala el atardecer”, indicó.
La actividad no se suspende únicamente por cielo nublado, ya que la experiencia se mantiene aun sin una puesta de sol completamente despejada. Sin embargo, en casos de condiciones climáticas que obliguen a cancelar el paseo, la reprogramación puede resultar más compleja porque se realiza solo dos veces por mes.
Para participar, además de comprar el ticket específico de la experiencia, es necesario contar con la entrada diurna general al Parque Nacional Iguazú.
El calendario oficial publicado por Iguazú Argentina contempla dos fechas mensuales para el paseo de atardecer. Las próximas disponibilidades y horarios deben consultarse antes de reservar, debido a que pueden modificarse por cuestiones operativas o climáticas.
Luna llena en la Garganta del Diablo
El Paseo de Luna Llena se realiza por separado del recorrido de atardecer. Se organiza durante cinco noches por mes, coincidiendo con el período de plenilunio, y cuenta con tres turnos diarios de hasta 120 personas cada uno.
La experiencia comienza con una charla introductoria junto a guías y guardaparques, quienes explican aspectos vinculados a la selva, el entorno natural y el recorrido nocturno. Luego, los visitantes abordan el Tren Ecológico de la Selva hasta la estación Garganta del Diablo y realizan el trayecto a pie hasta el balcón.
“El paseo de luna tiene una cuestión mística muy particular. La selva de noche se siente de otra manera y los guías tratan de que las personas conecten con ese silencio y con esa experiencia”, afirmó Espíndola.
La excursión tiene una duración aproximada de dos horas y media. Incluye el recorrido guiado y el traslado en el tren ecológico, pero no requiere la compra de la entrada diurna general al parque.
En caso de suspensión por mal tiempo, los visitantes del paseo de luna llena pueden reprogramar su salida para otra de las noches previstas dentro del calendario mensual o gestionar el reintegro, según disponibilidad y condiciones del servicio.
Fotos, celulares y una condición clave
Los visitantes pueden llevar celulares y cámaras para registrar la experiencia. Durante los paseos nocturnos, sin embargo, no está permitido utilizar flash, para preservar el entorno y no interferir en la actividad.
Además, Iguazú Argentina dispone de fotógrafos en el recorrido de luna llena, que ofrecen imágenes profesionales como servicio adicional.
“Hoy los celulares permiten sacar buenas fotos, pero en el paseo de luna llena no se puede usar flash. También se busca que la gente disfrute el silencio y la conexión con la selva”, remarcó Espíndola.
Cómo reservar los paseos en Cataratas
Las reservas para las experiencias de atardecer y luna llena se realizan de manera anticipada a través del sitio oficial de Iguazú Argentina. La empresa recomienda comprar con tiempo debido a que los cupos son limitados y la demanda suele concentrarse en fechas de vacaciones, fines de semana largos y períodos de alta afluencia turística.
Actualmente, el sitio oficial informa que tanto el paseo de luna llena como el de atardecer tienen tarifas diferenciadas para adultos, niños de 6 a 12 años y menores de 5 años. Los valores y fechas disponibles deben verificarse antes de efectuar la compra.
Espíndola destacó además que estas experiencias pueden integrarse a paquetes ofrecidos por agencias de turismo, entre ellas Misiones Maravilla, que trabajan con propuestas para visitantes nacionales, internacionales y residentes de la provincia.
“Invitamos a todos a visitar las Cataratas, pero también a aprovechar estos paseos especiales. Son formas distintas de conocer la Garganta del Diablo y de vivir el destino desde otro lugar”, concluyó.




