La Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones pidió la renuncia del presidente del INYM: “No queremos ser cómplices, vamos a seguir reclamando un precio justo para la yerba”

La Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM) solicitó formalmente la renuncia del presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Rodrigo Correa, al considerar que su gestión profundizó la crisis que atraviesa la actividad yerbatera. Para Hugo Sand, referente histórico de la entidad, la situación actual no es consecuencia únicamente de la caída del precio de la hoja verde, sino del proceso de desregulación que, según afirmó, dejó sin protección a productores, tareferos y cooperativas.

“Desde que asumió el presidente Correa no se implementó ninguna medida de protección ni de resguardo hacia los pequeños productores y los obreros rurales”, sostuvo Sand. El dirigente consideró que la conducción actual del INYM acompañó un modelo económico que favorece la concentración y perjudica a los sectores más pequeños de la cadena.

“Vienen por la materia prima y están logrando tener prácticamente regalada la yerba mate”, afirmó. Según explicó, mientras los productores reclaman un precio cercano a los 700 pesos por kilo de hoja verde, e incluso superior si se actualiza por inflación, la industria paga entre 200 y 250 pesos, muchas veces con cheques diferidos. “Es imposible trabajar de esa forma”, remarcó.

Para Sand, la consecuencia más visible de la crisis es la migración de trabajadores rurales. “Nuestros obreros tienen que ir a Brasil a buscar el pan”, expresó. Según indicó, cada vez son más las familias que se trasladan al país vecino para conseguir empleo, ante la imposibilidad de sostener los ingresos en las chacras misioneras.

El dirigente señaló que este fenómeno ya no afecta solamente a los tareferos. “Los jóvenes también se están yendo”, aseguró al recordar encuentros mantenidos con estudiantes universitarios. Según relató, muchos alumnos deben trabajar en Brasil para poder pagar alquileres o continuar sus estudios porque sus familias ya no pueden ayudarlos económicamente.

“Es una política perversa porque están desmantelando todas las estructuras que significaban un apoyo para los pequeños productores”, afirmó Sand, mencionando al INYM, el INTA y el SENASA. A su entender, la crisis del sector tiene un origen político y requiere respuestas de la dirigencia. “Nosotros somos productores. Nosotros vamos a trabajar y producir. Los políticos tienen que solucionar los problemas que han generado”, expresó.

Uno de los principales cuestionamientos hacia la gestión de Correa tiene que ver con el debilitamiento de las áreas técnicas y de fiscalización del instituto. Para APAM, la reducción de controles pone en riesgo la calidad del producto y la transparencia del mercado.

“Que venga al interior y vea cómo están cosechando la poda de té y la están mezclando con la yerba mate”, afirmó Sand. El dirigente denunció que actualmente se incorporan materiales ajenos a la yerba durante la cosecha y el procesamiento. “Es como agregarle agua a la leche”, comparó.

También manifestó preocupación por la discusión vinculada a la Ilex dumosa. Según indicó, permitir su incorporación dentro de la yerba mate implicaría un riesgo para la producción provincial. “Si aceptamos eso, vamos a perder soberanía sobre la yerba mate”, advirtió.

Otro de los puntos que preocupa a APAM es la creciente mecanización de la cosecha. Para Sand, la falta de mano de obra que hoy afecta a la actividad comienza a utilizarse como argumento para reemplazar trabajadores.

“Una cosechadora desplaza entre diez y quince obreros”, sostuvo. Según explicó, esas máquinas no estarán al alcance de los pequeños productores y terminarán concentrándose en grandes empresas, profundizando las desigualdades dentro del sector.

“No la va a comprar el pequeño colono, la va a comprar un gran empresario”, señaló. A su entender, este proceso ya ocurrió en otras actividades y genera una pérdida de autonomía para las familias rurales. “Tenemos que defender la agricultura con agricultores y no con máquinas”, remarcó.

concurso de cosecha de yerba mate

Sand también alertó sobre el impacto que la crisis comienza a tener sobre la permanencia de las familias en las chacras. Según dijo, ya aparecen carteles de venta en distintas zonas de la provincia.

“La chacra es patria, la chacra no se vende”, expresó. Para el dirigente, la tierra misionera constituye un recurso estratégico y la pérdida de productores podría generar consecuencias irreversibles para el modelo agrario provincial.

Asimismo, cuestionó la falta de respuestas de la política y de la Justicia frente a la situación del sector. “Nos rompieron una ley. Nosotros queremos trabajar dentro de un marco legal y ese marco legal es el Instituto Nacional de la Yerba Mate”, afirmó.

Pese al duro diagnóstico, Sand sostuvo que todavía existe la posibilidad de revertir el escenario actual. “Así como el viento cambia de dirección, esto va a cambiar”, aseguró.

Sin embargo, insistió en que el primer paso debe ser la recuperación de las herramientas de regulación y el alejamiento de Rodrigo Correa de la conducción del INYM. “No queremos ser cómplices. Vamos a seguir denunciando y reclamando un precio justo y digno para la gente”, concluyó.

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