Milagros inesperados y un caso sin precedentes en el Madariaga: una misionera se dializa cursando el sexto mes de embarazo

Eliana vive con insuficiencia renal desde joven, pasó por diálisis y un trasplante, y volvió a realizar hemodiálisis este año. Cuando se enteró de que estaba embarazada, el diagnóstico sorprendió incluso a los médicos: hoy espera un varón y cursa casi seis meses de gestación.

Eliana tiene 31 años, realiza diálisis seis días por semana y transita un embarazo que parecía poco probable por su condición de salud. La mujer, que convive con insuficiencia renal desde joven y volvió recientemente a tratamiento sustitutivo, espera un varón, el hijo que siempre deseó tener.

“Me siento bien a pesar de que dializo todos los días. Dializo de lunes a sábado, son cuatro horas. Los médicos de Nefrología me cuidan, los médicos de Neo también me están cuidando muy bien, así que gracias a ellos estoy bien”, contó desde el Hospital Madariaga.

La noticia del embarazo llegó en febrero, cuando tenía cerca de un mes de gestación. Hasta entonces, Eliana había retomado la diálisis luego de haber atravesado un trasplante renal que funcionó durante cinco años.

“Estuve trasplantada. Dialicé en el año 2019 un año y me trasplanté. Estuve cinco años trasplantada y volví a diálisis”, relató.

Su vínculo con la enfermedad renal comenzó desde el nacimiento. Explicó que nació con uno de sus riñones más pequeño y que convivió durante años con insuficiencia renal, hasta que alrededor de los 23 o 24 años necesitó comenzar diálisis.

En ese contexto, el embarazo fue una noticia inesperada. Sin embargo, la maternidad era un deseo que mantenía desde hacía tiempo. “Siempre me gustaba tener un varón, buscaba un varón. Pero la posibilidad se dio así, así que ahora estoy esperando un varón”, expresó.

Este martes, Eliana ingresará en la semana 23 de embarazo, es decir, cerca del sexto mes de gestación. La evolución es seguida de manera estrecha por los equipos médicos, mientras ella sostiene una rutina que exige cuidados y constancia.

La paciente debe viajar todos los días desde el barrio Néstor Kirchner para cumplir con las sesiones de diálisis. El traslado está cubierto por el hospital y, aunque reconoce que el ritmo resulta cansador, procura sobrellevarlo con tranquilidad.

“Dentro de todo es cansador, sí, por el viaje. Tenemos traslado que nos cubre el hospital, nos lleva y nos trae. Y acá aprovecho y duermo”, contó.

Eliana explicó que, fuera del embarazo, puede mantener una vida cotidiana con cuidados y hacer tareas livianas. Pero ahora el reposo y la prevención ocupan un lugar central para resguardar su salud y la del bebé.

“Si no estuviera embarazada, normalmente hago mi vida normal. Si puedo trabajar en algo liviano, trabajo, pero siempre cuidando de mi salud. Ahora con el embarazo sí o sí reposo, con mucho cuidado”, sostuvo.

La llegada del bebé también modificó la dinámica familiar. Eliana está casada desde hace nueve años y ya es mamá de una adolescente de 12 años, quien al principio recibió la noticia con cierta distancia, pero luego se convirtió en una de sus principales cuidadoras.

“Ahora me recuida ella, no me deja hacer nada. Me dice: ‘Mami, dejá eso, pedime. Andá a acostarte, ¿qué estás haciendo?’. Está pendiente de mí”, relató.

La mujer recibe controles de Nefrología, Nutrición, Ginecología y otros profesionales que siguen su evolución. “Acá están conmigo los nefrólogos, la nutricionista y después tengo mi médica, mi ginecólogo y todos los demás. Me cubre todo: tratamientos y seguimientos”, afirmó.

Con el acompañamiento de su familia y del equipo médico, Eliana atraviesa un embarazo excepcional para su condición renal. A pocos meses de conocer la noticia, espera a su hijo varón con una certeza que repite sin vueltas: “Estoy contenta”.

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