Un grupo de padres de Montecarlo implementó una "carpa de la calma" en eventos masivos para niños con trastorno del espectro autista y otras discapacidades. Buscan que se apruebe una ordenanza para que este espacio, con juguetes sensoriales y profesionales, esté presente en todas las celebraciones locales y permita la inclusión de los chicos.
Marcela Maidana, integrante del grupo de padres Incluirme de Montecarlo, relató la experiencia de la «carpa de la calma», un espacio diseñado para niños con trastorno del espectro autista (TEA) y otras discapacidades que experimentan sobreestimulación en eventos masivos. El proyecto se presentó en el Concejo Deliberante local y ya tuvo su primera prueba.
Maidana explicó el propósito de la iniciativa: “El día martes presentamos en el Concejo Deliberante este proyecto de la Carpa de la Calma. Nuestra idea como grupo de padres era poderla utilizar el día sábado, que era el día que se juraba la bandera. Si bien no se aprobó el proyecto, se puso a prueba el día sábado y la verdad que estamos muy contentos, porque hacía falta este espacio para los chicos en un evento masivo donde hay tantos estímulos, lo que es ruido, movimientos, colores que muchas veces a ellos lo alteran. Entonces, nuestra idea con la carpa era que ellos puedan ir, calmarse, estar tranquilos y volver con sus compañeros. Nuestra idea es que esta carpa era para el día sábado, pero que llegue para quedarse, para quedarse en todos los eventos de ahora en más que haya acá en Montecarlo”.
El grupo de padres Incluirme comenzó hace tres años con el objetivo de contener a familias con integrantes dentro del espectro autista. Sin embargo, Maidana comentó que se sumaron otras familias y ahora el espacio es abierto a la comunidad y a cualquier persona con discapacidad. “En realidad estamos trabajando con los chicos que están en el espectro autista. Nuestro grupo de padres, cuando empezamos, iba a ser solo para familias que tengan algún familiar con autismo. Pero se nos fueron sumando más familias. Entonces, es un grupo abierto a la comunidad que quiera participar, que tenga alguna persona con discapacidad”, aseguró.
La carpa de la calma está diseñada para atender a cualquier niño que necesite un momento de tranquilidad. Maidana relató: “La carpa puede acercarse algún chico con alguna otra patología que en ese momento esté pasando por un momento de una crisis, porque puede pasar, como en el día de ayer, que era tanto la expectativa que yo tenía, que había muchos chicos que necesitaban este lugar y nosotros se lo brindamos de igual manera, hasta que ellos se calmaban y volvían con sus compañeros”.
Implementación y apoyo municipal
La implementación de la carpa requiere la presencia de profesionales de la salud o educación especial. Maidana destacó el apoyo del municipio: “Algún profesional de la salud tendría que estar, alguna compañía de terapeuta, alguna maestra especial. En el día de ayer estuvo Sonia Romero al frente de la carpa, que ella es maestra especial. También ella está en la coordinación de acá de la municipalidad. Ella nos estuvo dando una mano, que ella también es muchas veces la que nos ayuda en los proyectos que presentamos como grupo de padres. También las chicas del Consejo de Discapacidad también estuvieron dando una mano, que también ahí nosotros como grupo estamos en el Consejo de Discapacidad participando. La verdad que tenemos mucho apoyo desde el municipio cada vez que se presenta un proyecto y cuando es más para los chicos y las personas con discapacidad siempre nos están dando una mano y escuchándonos”.
El espacio dentro de la carpa está ambientado para brindar contención a los niños. Maidana explicó el proceso: “Nosotros lo que hicimos el día sábado, hicimos con los chicos en ese momento que venía acompañado por su maestra, era acompañarlos a la carpa. Estaban acompañados por Sonia y le damos ese espacio. El lugar está ambientado para ellos. Tiene una alfombra que por lo general ellos se recuestan ahí, ellos buscan un lugar donde sentirse contenido, como abrazados. Lo que ellos necesitan en ese momento es alejarse de lo que le está poniendo nervioso. Ya el hecho de que uno lo aleje ese ratito y encuentren esa tranquilidad es un momento no más. Y los padres, cada uno conoce a su hijo o a la persona que está acompañando y sabe lo que necesita en ese momento, si necesita estar solito, alejarse uno de él o abrazarlo. Uno ahí va viendo. Y los chicos solos no estaban, estaban con Sonia y con la persona que lo acompañaba, siempre había otra persona más que lo conocía”.
La recuperación de los niños en la carpa fue rápida. “Los chicos, la verdad que fue muy rápido la recuperación que tuvieron, enseguida ellos ya se sintieron bien y volvieron a participar. No fue mucho el tiempo que estuvieron en la carpa. Necesitaban ese ratito de silencio y volver de vuelta a juntarse con sus compañeros”, afirmó Maidana.
La idea de la carpa de la calma surgió de la necesidad de los padres de incluir a sus hijos en eventos sociales. “Nosotros como papás siempre venimos pensando qué podemos hacer para poderlos a ellos involucrar más. Cuando hay algún evento y poder participar, que muchas veces nosotros las familias nos quedamos en casa porque sabemos que se va a poner nervioso o que no vamos a poder participar en algún acto, en alguna fiesta. Entonces, buscábamos la manera y hay muchos grupos en diferentes partes del país que van proponiendo proyectos. Uno más o menos va viendo cómo nosotros podemos también proponer desde nuestro lugar que no sea costoso y que sea a corto plazo, porque a veces pedir algo con muchas cosas es complicado. Entonces, algo que se pueda hacer a corto plazo y sencillo. Y bueno, se nos ocurrió lo de la Carpa de la Calma, que también en Buenos Aires hay un grupo de padres que también propusieron”, detalló Maidana.
El proyecto se encuentra en proceso de aprobación en el Concejo Deliberante. Marcela Maidana espera que la ordenanza se apruebe pronto: “Yo creo que en estos días nos van a volver a convocar porque fue muy sobre la fecha que nosotros presentamos el pedido. Nosotros lo presentamos el martes y se pudo hacer el día sábado como prueba y la verdad que salió bien. Estuvo todo muy bien organizado el acto, la verdad que estoy como mamá, por lo que vi, muy conforme cómo se organizó, muy organizado, la verdad. Y bueno, yo creo que sí, que se va a aprobar. También quiero agradecer a los comerciantes porque también nosotros hicimos un pedido de que para que nos donen algunos juguetitos de la calma, porque nosotros como grupo de padres no recibimos dinero, pero sí donaciones, en estos casos si queremos armar una cajita de la calma o algo así. Y la verdad que tuvimos muy lindas, los comerciantes, la verdad que sin problema ellos nos donaron juguetes para armar las cajitas de la calma”.
Las «cajitas de la calma» contienen juguetes sensoriales y auriculares en desuso que ayudan a los niños a aislarse del ruido y encontrar tranquilidad. “Son juguetes sensoriales, auriculares en desuso que ellos muchas veces necesitan los chicos cuando hay mucho ruido, no todos, pero algunos necesitan los auriculares para taparse el oído”, concluyó Maidana.








