El diputado nacional encabezó un banderazo en Parque Lezama a un año de la detención de la expresidenta. Allí reclamó que Cristina Kirchner mantenga el liderazgo del espacio y lanzó críticas contra dirigentes que plantean una renovación dentro del justicialismo.
A un año de la detención de Cristina Kirchner, sectores del kirchnerismo realizaron este sábado un acto en Parque Lezama para expresar su respaldo a la exmandataria y reclamar su libertad. El único orador fue Máximo Kirchner, quien aprovechó el escenario para marcar diferencias dentro del peronismo y cuestionar a quienes plantean una conducción alternativa del partido.
La convocatoria reunió a militantes y dirigentes identificados con el cristinismo bajo la consigna de acompañar a la expresidenta. Según estimaciones de los organizadores, unas 15 mil personas participaron del denominado banderazo, que incluyó cánticos partidarios, la entonación del Himno Nacional y una interpretación del aria Aurora antes del discurso del diputado.
Durante su intervención, Máximo Kirchner apuntó contra los sectores del peronismo que hablan de unidad pero, según afirmó, no acompañan personalmente a Cristina Kirchner. En ese sentido, sostuvo que algunos dirigentes «ni siquiera son capaces de ir a verla» al domicilio donde cumple la medida judicial.
«Está muy claro quién debe ser la conductora de este proceso», expresó el legislador al referirse al futuro político del espacio. Además, señaló que existen ciudadanos que mantienen su intención de votar a la exvicepresidenta pese a su situación judicial.
El titular de La Cámpora también cuestionó a quienes, según su interpretación, utilizan al peronismo como una herramienta electoral y no como una expresión política basada en una doctrina. «Hay dirigentes que ven al peronismo como un vehículo de acceso al poder y no como una doctrina que pone al pueblo de pie», manifestó.
En otro tramo del discurso, volvió a criticar a los sectores internos que buscan discutir el liderazgo de Cristina Kirchner. «Algunos esperaron a poner en duda la conducción cuando estuvo presa, pero cuando estaba libre y se presentó a elecciones nadie asomó la cabeza», afirmó.
Además, cuestionó a dirigentes que mantienen acuerdos con el Gobierno nacional y mencionó el caso del gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, por su acompañamiento a iniciativas impulsadas por la administración de Javier Milei. También apuntó contra quienes, según dijo, buscan construir una alternativa política alejándose de la figura de la expresidenta.
Kirchner reivindicó la gestión de su madre al frente del Poder Ejecutivo y recordó decisiones tomadas durante sus mandatos, como la recuperación del sistema previsional administrado por las AFJP, la participación estatal en empresas estratégicas y el desarrollo de proyectos vinculados a YPF y Vaca Muerta.
«Siempre enfrentó al poder económico», sostuvo al destacar la postura política de Cristina Kirchner y aseguró que no modificará sus posiciones por presiones externas.
Entre los dirigentes presentes estuvieron intendentes bonaerenses, legisladores y referentes del espacio kirchnerista, entre ellos Federico Otermín, Mariel Fernández, Fernando Espinoza, Leonardo Nardini, Mayra Mendoza, Mario Ishii y Julián Álvarez. También participaron Juan Grabois, Guillermo Moreno, Jorge Capitanich y Martín Sabbatella.
Luego del acto, parte de la militancia se movilizó hacia el domicilio ubicado en San José 1111, donde Cristina Kirchner cumple la detención domiciliaria, para manifestar su apoyo.
La actividad volvió a dejar expuestas las diferencias dentro del peronismo respecto del rol de la expresidenta. Mientras un sector sostiene que Cristina Kirchner continúa siendo la principal referente del espacio, otros dirigentes buscan una construcción con mayor autonomía de cara a las próximas elecciones.








