El consumo sigue sin recuperarse en el país: en abril repuntaron las ventas en supermercados, pero cayeron en mayoristas

Pese a una leve mejora mensual en las ventas de supermercados durante abril, el consumo continúa mostrando signos de debilidad en la economía argentina. Los datos difundidos por el INDEC reflejan caídas en autoservicios mayoristas y shoppings, mientras que en el acumulado de los primeros cuatro meses del año las ventas registran retrocesos en todos los canales comerciales, afectados por la pérdida del poder adquisitivo y la persistente falta de demanda.

El consumo continúa deprimido y sin señales claras de recuperación. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), las ventas en supermercados registraron en abril una mejora desestacionalizada del 0,8%, mientras que los autoservicios mayoristas y los centros de compras mostraron caídas del 1,1% en ambos casos. Sin embargo, el balance del primer cuatrimestre del año sigue siendo negativo para todos los segmentos comerciales, con retrocesos que alcanzan hasta el 5,7%.

Los centros de compras fueron los más afectados por la retracción del consumo. Entre enero y abril acumularon una caída del 5,7%, mientras que en la comparación interanual el descenso llegó al 5,9%.

Los autoservicios mayoristas registraron una baja acumulada del 3,2% en los primeros cuatro meses del año y del 5% respecto de abril de 2025.

Por su parte, los supermercados retrocedieron 3,3% en el acumulado anual y 3,7% en términos interanuales.

La falta de demanda continúa siendo el principal obstáculo para la actividad comercial. Así lo señalaron empresarios de supermercados y autoservicios mayoristas consultados en la Encuesta de Tendencia de Negocios. El relevamiento mostró que el 33% de las empresas calificó como mala su situación comercial actual, mientras que apenas el 6,6% la consideró buena. El balance entre respuestas positivas y negativas arrojó un resultado de -26,4%.

A pesar de este escenario, los empresarios mantienen cierto optimismo moderado para los próximos meses. El 18,7% estima que la situación comercial mejorará durante el trimestre junio-agosto, frente a un 12,1% que prevé un empeoramiento. No obstante, cerca de siete de cada diez firmas consideran que el panorama permanecerá sin cambios.

En cuanto a la facturación, los supermercados alcanzaron ventas por $2,4 billones durante abril, con un incremento nominal interanual del 21,5%, por debajo de la inflación del período, que fue del 32,4%. Entre los rubros con mayores aumentos se destacaron las carnes, con una suba del 37,3%, aunque la inflación de esta categoría alcanzó el 47,8% en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). También crecieron las ventas de alimentos preparados y rotisería (25,7%) y de artículos de limpieza y perfumería (25,2%).

 

Los autoservicios mayoristas facturaron $359.384 millones, lo que representó un aumento nominal del 19,7% frente a abril del año pasado. En este segmento también lideraron las carnes, con un incremento del 40,3%, seguidas por los lácteos (26,4%) y los productos de almacén (21,4%).

Por su parte, los centros de compras registraron ventas por $560.964 millones, con una suba nominal interanual del 12,6%. La indumentaria, el calzado y la marroquinería continuaron siendo el principal rubro de actividad, al concentrar el 35,9% de las ventas totales. Detrás se ubicaron los patios de comidas y kioscos, con una participación del 17,9%.

Las encuestas también reflejaron cambios en los hábitos de consumo y en los medios de pago utilizados por los consumidores. En los supermercados, las tarjetas de crédito concentraron el 42,5% de las operaciones, mientras que los denominados «otros medios de pago», que incluyen billeteras virtuales y códigos QR, representaron el 15,1% y crecieron un 57,8% interanual, convirtiéndose en el segmento de mayor expansión.

En los autoservicios mayoristas se observó una tendencia similar. Los pagos realizados mediante billeteras virtuales, QR y otros instrumentos digitales representaron el 32,1% de las ventas y crecieron un 30,3% respecto del año anterior. En contraste, las operaciones abonadas con tarjeta de débito retrocedieron 6,2%, siendo el único medio de pago que registró una variación negativa.

Los resultados de abril muestran que, si bien la desaceleración de la inflación permitió cierta mejora en algunos indicadores mensuales, el consumo masivo continúa ubicándose por debajo de los niveles observados un año atrás. La persistencia de las caídas en supermercados y mayoristas, sumada al retroceso de los shoppings, refleja que la pérdida del poder adquisitivo de los hogares sigue limitando la recuperación de la demanda interna.

LA REGION

NACIONALES

INTERNACIONALES

ULTIMAS NOTICIAS

Newsletter

Columnas