Los perros permanecerán bajo resguardo del IMUSA mientras se analiza la existencia de un posible delito y si corresponde su restitución al propietario del barrio Itaembé Miní, en Posadas. La pesquisa además intentará establecer si los perros estaban vinculados a una actividad de reproducción o cría de ejemplares de esa raza.
Los perros permanecerán bajo resguardo del IMUSA mientras se analiza la existencia de un posible delito y si corresponde su restitución al propietario del barrio Itaembé Miní, en Posadas. La investigación también buscará determinar si los animales eran utilizados en un criadero.
Luego del allanamiento realizado en una vivienda de Posadas y del retiro de tres perros de raza pitbull, la Justicia inició una investigación para establecer si existió maltrato animal, determinar las condiciones en las que eran mantenidos los animales y resolver si podrán regresar con su propietario.

Los canes permanecen actualmente bajo resguardo del Instituto Municipal de Sanidad Animal (IMUSA), separados de su dueño, mientras avanzan las actuaciones judiciales. Según fuentes vinculadas al expediente, se analizará si hubo alguna conducta que configure un delito y, en caso de comprobarse, los animales no volverían con el propietario.
Además, la Justicia prevé investigar si los perros eran utilizados con fines vinculados a la cría o explotación de ejemplares de esa raza. En paralelo, se realizarán evaluaciones sobre el estado de los animales y las condiciones del lugar donde vivían.
De acuerdo con lo informado por fuentes judiciales, si la investigación determina que existió una infracción penal, se analizará la situación del propietario y las posibles responsabilidades derivadas de una conducta por omisión. En estos casos, la Justicia puede evaluar si una persona que tenía a su cargo el cuidado de un animal incumplió obligaciones básicas y permitió una situación que derivó en un daño como ser la muerte de otros canes.

Entre las figuras que podrían ser consideradas se encuentra el maltrato animal por omisión, que puede configurarse cuando quien tiene bajo su responsabilidad a un animal no garantiza condiciones esenciales como alimentación, agua, atención veterinaria o cuidados adecuados, provocando un deterioro en su salud.
También se contempla la omisión del deber de cuidado en situaciones donde un propietario, teniendo la obligación de prevenir un riesgo, no adopta medidas necesarias para evitar consecuencias dañosas, como podría ocurrir en casos donde un animal representa un peligro y no se toman recaudos suficientes.
En caso de que no se determine la existencia de un delito, la Justicia evaluará si los perros pueden ser restituidos. Para ello, se analizarán las condiciones de la vivienda y las medidas de seguridad que pueda implementar el propietario para garantizar un adecuado resguardo de los animales.
El procedimiento y la versión del propietario
El operativo fue realizado por efectivos de la Comisaría Novena de la Unidad Regional X, junto a la Mini Brigada, la División Brigada de Canes y personal del IMUSA, luego de denuncias y testimonios que señalaban episodios de agresividad atribuidos a los animales.
Manuel, propietario de los tres perros retirados, aseguró que permitió el ingreso de los efectivos y entregó voluntariamente a los animales. “Se llevaron los perros. Yo le di, entregué voluntariamente y bueno, hicieron todo el procedimiento que tenían que hacer. Ahora tengo que ver cómo puedo hacer para recuperarlos”, manifestó.
El hombre rechazó las acusaciones en contra de sus mascotas y negó que los animales hayan sido maltratados o que vivieran en malas condiciones. “Me parece una injusticia porque dijeron que los perros son asesinos, que no tenemos portón, que están desnutridos, que están maltratados. Todo eso no es cierto”, sostuvo.
Según su relato, los ataques denunciados contra otros perros se habrían producido luego de conflictos previos con animales de vecinos que, según afirmó, se acercaban de manera reiterada a su domicilio.
“Esto no es de ahora, hace seis meses que los perros vienen a mi casa y vienen y le ladran constantemente. Nunca hicieron caso los dueños. Yo calculo que mis perros habrán agarrado una agresividad contra ellos, entonces se escapó y pasó lo que pasó”, explicó.
El propietario reconoció que debe reforzar las medidas de seguridad de su vivienda y señaló que tiene responsabilidad sobre el cuidado de los animales. En ese sentido, indicó que planea realizar modificaciones para intentar recuperarlos. “Tengo que hacer un doble portón y después tengo que ir a la comisaría para que venga Criminalística a constatar que hay un doble portón de fondo y ahí recuperaría los perros”, detalló.
También afirmó que los animales cuentan con controles veterinarios y documentación sanitaria. “Están en buenas condiciones, tienen todas las vacunas. Inclusive tenemos acá la veterinaria que tiene toda la historia clínica de los perros. No están maltratados”, aseguró.
Por último, Manuel denunció que recibió amenazas luego de la difusión pública del caso y cuestionó la reacción de algunos vecinos. Además, insistió en que los perros no presentan un comportamiento agresivo dentro de su vivienda y pidió que la Justicia tenga en cuenta su versión antes de definir el futuro de los animales.

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