Región | Paraguay se prepara para la inminente llegada de El Niño: ¿Qué impactos climáticos se esperan en el país?

La probabilidad de que el fenómeno de El Niño se establezca en 2026 supera el 80%, según la OMM. Esto anticipa cambios en los patrones de lluvia y temperatura en Paraguay, con un riesgo elevado de desastres naturales en el corto plazo.

La posibilidad de que el fenómeno climático El Niño se instale durante 2026 continúa ganando fuerza. De acuerdo con las últimas proyecciones de organismos internacionales, existe una probabilidad superior al 80% de que se consolide una nueva fase cálida en el océano Pacífico ecuatorial, situación que podría generar alteraciones en los regímenes de precipitaciones y temperaturas en gran parte de Sudamérica.

Según estimaciones de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), ocho de cada diez escenarios analizados indican la formación de El Niño en el corto plazo. Este fenómeno se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico tropical, lo que modifica la circulación atmosférica y provoca efectos climáticos en distintas regiones del planeta.

Aunque la probabilidad de ocurrencia es elevada, los especialistas mantienen una postura cautelosa respecto a la intensidad que podría alcanzar el evento. Los modelos climáticos muestran señales consistentes sobre su desarrollo, pero todavía existen incertidumbres acerca de la magnitud de sus impactos.

Señales de una transición en marcha

En Paraguay, la Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH) de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac) ya advirtió que la transición hacia una fase cálida es inminente.

Un informe técnico difundido a finales de mayo señala que diversos indicadores atmosféricos y oceánicos muestran señales claras de cambio. Entre ellas se destacan el debilitamiento de los vientos alisios y el descenso sostenido del Índice de Oscilación del Sur (IOS), variables estrechamente vinculadas al desarrollo de El Niño.

Sin embargo, los especialistas remarcan que la presencia del fenómeno no implica automáticamente la ocurrencia de eventos extremos en todos los países afectados. Los efectos finales dependen de una compleja interacción entre factores globales y condiciones climáticas locales.

Lluvias más intensas y riesgo de inundaciones

Históricamente, los episodios de El Niño suelen estar asociados en Paraguay a un aumento de las precipitaciones, especialmente durante la primavera y el verano.

Por ese motivo, los expertos advierten que podrían incrementarse los riesgos de inundaciones urbanas, crecidas de ríos y eventos meteorológicos severos hacia finales de 2026, aunque señalan que todavía resulta prematuro determinar con precisión la magnitud de estos posibles impactos.

La comunidad científica insiste en que el seguimiento permanente de los pronósticos será clave para anticipar escenarios y adoptar medidas preventivas.

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Preparación y monitoreo constante

Ante este panorama, las autoridades recomiendan a organismos públicos, productores y ciudadanos mantenerse informados a través de los reportes oficiales y estar atentos a las actualizaciones meteorológicas.

Desde la Dinac destacan que la preparación temprana es fundamental para reducir riesgos y minimizar eventuales consecuencias, especialmente en sectores sensibles como la producción agropecuaria, la infraestructura y las comunidades ubicadas en zonas vulnerables a inundaciones.

Mientras los modelos climáticos continúan ajustándose, los especialistas coinciden en que el escenario más probable apunta hacia la consolidación de El Niño durante los próximos meses, aunque su evolución definitiva aún permanece bajo observación.

Fuente: abc Color

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