ITUZAINGÓ. El ecosistema del Iberá es amenazado por una alarmante proliferación de jabalíes y de cerdos que huyeron a zonas silvestres, según un mapeo sataelital realizado por la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE). Existen leyes y decretos de Corrientes que permiten su caza, faena, traslado y comercialización.
Estas especies exóticas, como el jabalí o los animales silvestres fuera de su lugar de distribución original, generan modificaciones en los ecosistemas por depredación, competencia, transmisión de enfermedades, además de pastoreo selectivo, entre otros factores.
Los Esteros del Iberá fueron identificados por la Universidad del Nordeste como una zona propicia para la reproducción de estas plagas zoológicas. A la receptividad del medio ambiente se suma su veloz reproducción, según el medio Cazas y Safaris.
El celo principal ocurre en otoño (octubre a diciembre), aunque pueden reproducirse durante todo el año si hay abundante alimento. La gestación dura unos 4 meses (115 a 120 días), dando a luz camadas de 3 a 6 crías (llamadas rayones) al inicio de la primavera.
Según informó el sitio Bichos de Campo, la plaga del jabalí es responsable de pérdidas anuales por más de U$S millones de dólares. Los daños son agrícolas, ganaderos y sanitarios. El gobierno correntino, además de las normas controladas para su extinción, presentó una trampa fabricada en Argentina, sin puertas metálicas, sin ruidos ni cierres bruscos y sin dañar a los animales, el Pig Brig Trap System.
La exploración, cuyo resultado difundió la UNNE, fue realizada por su área de Especialización en Tecnologías de la Información Geográfica de la Facultad de Humanidades. El objeto de la investigación fue la distribución actual y potencial de los cerdos asilvestrados o jabalí en el macrosistema de los esteros. Con el uso de modelos computacionales, se identificó que Iberá constituye un sitio propicio para la proliferación de la especie.
El jabalí y el chancho cimarrón (scrofa) son considerados plagas exóticas invasoras perjudiciales. Mientras el jabalí es la especie silvestre original de Europa, el cimarrón es un cerdo doméstico que escapó y volvió a su estado salvaje.
Por su amplia dispersión, adaptabilidad a diferentes ambientes y los impactos negativos que generan a la producción y la biodiversidad de los ecosistemas, es considerada una de las 100 especies con mayor potencial invasivo en el mundo.
En Argentina actualmente los cerdos asilvestrados se encuentran en al menos 10 ecorregiones y en la provincia de Corrientes están presentes en casi todos los ambientes, y si bien se desarrollan programas de control para reducir su cantidad y el impacto que ocasiona, la especie sigue expandiéndose hacia nuevas áreas.
Distribución y expansión de cerdos
El Trabajo Integrador Final en la Especialización en Tecnologías de la Información Geográfica (Hum-UNNE), evaluó, por medio de la generación de modelos computacionales, la distribución actual y expansión potencial de los cerdos asilvestrados en la región del Iberá.
Según las conclusiones principales del estudio, “el macrosistema del Iberá presenta un abanico de ambientes diversos, compuestos especialmente por esteros, lagunas, pastizales y bosques nativos, que hacen de este un sitio propicio para la proliferación de la especie, ya que aquí encuentra en abundancia recursos como alimento y refugio”.
El trabajo fue difundido por Bernardo Holman quien, en diálogo con UNNE Medios, habló de la importancia de aportar herramientas e información de rigor técnico y científico que puedan servir para mitigar los impactos que las especies invasoras generan al ambiente y la producción. Bernardo Holman es egresado de la Especialización en Tecnologías de la Información Geográfica (Hum-UNNE)
Holman y su tutor, Osvaldo Cardozo, (Hum-UNNE), usaron el software MaxEnt – Maximum Entropy, un modelo de análisis que predice áreas potenciales de presencia o distribución potencial de especies basándose únicamente en puntos de ocurrencia y en variables ambientales como temperatura, precipitación, entre otras.
Con ese fin, los datos de presencia del jabalí y sus híbridos fueron obtenidos de tres fuentes: Global Biodiversity Information Facility (GBIF; www.gbif.org ); datos propios recolectados en campo mediante GPS y datos aportados por cazadores particulares pertenecientes al Proyecto de Control de Fauna Exótica de la Dirección de Parques y Reservas de la provincia de Corrientes.
El área de estudio abarcó la totalidad de la Reserva Natural Iberá, un área protegida de la provincia de Corrientes de aproximadamente 1.300.000 hectáreas, un macrosistema de humedales que abarca cerca del 14,6% del territorio provincial.








