Misiones | Un niño de 8 años hizo su propio álbum del Mundial y lo completa con figuritas dibujadas a mano

Mateo, alumno de cuarto grado de la Escuela Provincial N.º 285 “Santa Cecilia” de Candelaria, sorprendió a docentes y compañeros al confeccionar su propio álbum del Mundial 2026. Con lápices, hojas y mucha paciencia, copia, colorea y recorta las figuritas que le prestan sus amigos para completar cada página.

La pasión por el Mundial 2026 llegó a las aulas de la Escuela Provincial N.º 285 “Santa Cecilia” de Candelaria de una manera muy particular. Mientras miles de chicos buscan completar el tradicional álbum de figuritas, Mateo, un alumno de 8 años que cursa cuarto grado, decidió emprender su propio desafío: crear un álbum completamente dibujado por él mismo y fabricar sus propias figuritas a mano.

La historia salió a la luz gracias al docente Gustavo Gauto, profesor de informática de la institución, quien descubrió el trabajo del niño durante una jornada de clases y quedó sorprendido por el nivel de detalle, dedicación e ingenio que había puesto en cada página.

“Estábamos hablando del partido de Argentina, del Mundial, y un alumno en el transcurso de la tarde se acerca y me dice si quería ver el álbum de figuritas”, recordó el docente. En un primer momento pensó que se trataba del álbum tradicional que muchos estudiantes llevan a la escuela. “Como teníamos varias actividades, yo primero le dije que no porque estaban inquietos los chicos. Después me dice: ‘Pero yo hice el álbum’. Entonces me llamó la atención y le digo: ‘A ver, trae’”, contó.

Cuando abrió el cuaderno artesanal entendió que estaba frente a algo muy distinto. Mateo había dibujado la tapa inspirándose en el álbum oficial del Mundial, reproduciendo incluso detalles gráficos, los nombres de los países y la organización de cada sección.

“Dibujó él el álbum con la Copa del Mundo, muy similar a la tapa del álbum conocido que todos conocemos. Empecé a ojear el álbum y tenía las banderas de los países, los nombres de los países, las figuritas que estaban pegadas. Era una copia del álbum de figuritas”, relató Gauto.

La iniciativa nació justamente porque Mateo no contaba con el álbum oficial del Mundial. Frente a esa situación, decidió utilizar lo que mejor sabe hacer: dibujar. Con hojas, lápices de colores y la ayuda de sus compañeros, comenzó a reproducir las páginas del álbum y las figuritas de las distintas selecciones participantes.

La tarea no fue sencilla. Para avanzar, Mateo se apoyó en la colaboración de sus compañeros, quienes le prestaban figuritas y álbumes para que pudiera observarlas y reproducirlas en papel. Luego las coloreaba, las recortaba cuidadosamente y las pegaba en los espacios correspondientes.

Según explicó su maestra Analía, el niño tiene una gran habilidad para el dibujo y suele pasar gran parte de su tiempo creando ilustraciones. Incluso comentó que junto a otros compañeros intercambian dibujos y muchas veces prefieren quedarse trabajando en sus producciones antes que salir al recreo.

Gauto destacó que el gesto de los demás estudiantes fue tan importante como el trabajo realizado por Mateo. “Los chicos le ayudaron a él. Los que sí tenían el álbum le prestaban las figuritas y él, en base a eso, copió el modelo y pudo hacer su propio álbum”, señaló.

La experiencia también se convirtió en una oportunidad para trabajar valores dentro de la escuela. “Se trabaja con los valores de la solidaridad, el cooperativismo entre ellos. También se aprovecha eso para recalcar esas actitudes”, explicó el docente.

La emoción que le generó descubrir el proyecto del niño todavía lo acompaña. “Mucha emoción. Inclusive ahora que estoy hablando me acuerdo y me da emoción, porque realmente ojalá todos los grandes copiáramos la inteligencia de los chicos”, expresó.

Para Gauto, la historia también refleja distintas realidades que conviven dentro de una misma aula. “No todos tienen o no todos tenemos las mismas posibilidades. Pero ellos, a su forma, a su ritmo, a su tiempo, tratan igual de completar el álbum”, reflexionó.

La fiebre mundialista atraviesa cada rincón de la escuela. Según contó el profesor, el torneo se convierte en una herramienta para trabajar distintos contenidos y genera entusiasmo permanente entre los alumnos.

“No hay diferencias, no hay nada, es solamente un solo deseo, una sola bandera”, afirmó. “Se trabaja también en ciencias sociales, el tema de las banderas, de los países, de las culturas y las costumbres. Los chicos no están ajenos a eso. Van con las camisetas, en los recreos están cantando todo el día, jugando a la pelota, repitiendo los nombres de los jugadores. Saben todo”, agregó.

La repercusión de la historia tuvo además un desenlace especial para el estudiante. Luego de que su trabajo comenzara a ser conocido dentro de la comunidad educativa, su mamá logró comprarle el álbum oficial del Mundial.

Sin embargo, Mateo decidió continuar con el proyecto que inició hace varias semanas. Aunque ahora cuenta con el álbum original, seguirá completando la versión artesanal que creó con sus propias manos. Su objetivo es terminar todas las páginas con las figuritas dibujadas, coloreadas y recortadas por él mismo.

La historia refleja no solo la pasión que despierta el Mundial entre los más chicos, sino también la creatividad con la que muchos estudiantes encuentran alternativas para participar de una tradición que se repite cada cuatro años. En el caso de Mateo, esa pasión se transformó en un proyecto personal que combina fútbol, dibujo, paciencia y dedicación.

Mientras miles de niños intercambian figuritas para completar sus álbumes, el alumno de cuarto grado de la Escuela Provincial N.º 285 “Santa Cecilia” eligió otro camino: crear el suyo propio. Y aunque ahora ya tiene el álbum oficial, planea terminar la obra que comenzó con lápices, papel y mucho entusiasmo.

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