El meteorólogo Fabio Cabello adelantó que Misiones tendrá desde la próxima semana un nuevo ingreso de aire polar, con temperaturas que podrían llegar a valores bajo cero en el interior de la provincia. Además, analizó las señales climáticas vinculadas al fenómeno de El Niño y pidió cautela frente a las proyecciones más extremas.
Red Ciudadana – Favio Cabello
Cabello explicó que, hasta el momento, la provincia atraviesa un otoño e invierno dentro de parámetros normales, tanto en temperaturas como en precipitaciones, aunque reconoció que junio viene con déficit de lluvias. “Ha llovido la mitad hasta ahora, un poco menos de la mitad de lo que debería llover en todo el mes”, señaló.
En ese sentido, aclaró que la falta de lluvias durante el invierno no necesariamente implica una sequía, debido a que la humedad ambiente y el rocío ayudan a sostener la vegetación. “En el invierno que llueva poco no se nota mucho, porque la humedad del aire y el rocío de la mañana permiten que toda la vegetación y la humedad se mantengan en un valor aceptable”, explicó.
Respecto a las temperaturas, sostuvo que el comportamiento fue cercano a lo habitual para la época. “Hemos tenido un otoño y estamos teniendo un invierno bastante normal con respecto a las temperaturas”, indicó, aunque marcó que los registros estuvieron “ligeramente por encima de lo normal”.
Sin embargo, el meteorólogo advirtió que el escenario cambiará desde el lunes, cuando comenzará a ingresar una nueva masa de aire frío. “La semana que viene, atención, porque vamos a tener un nuevo pulso de aire polar y eso sí va a hacer bajar las temperaturas a valores muy cercanos a los 2 o 3 grados en la capital y a los 2 o 3 grados bajo cero en el interior. Así que va a ser un frío importante”, anticipó.
Cabello precisó que el frío se sentirá con mayor fuerza a partir del martes y que las temperaturas más bajas se registrarían entre la noche del martes y la mañana del jueves. Para el interior de Misiones prevé heladas generales, mientras que en Posadas podrían darse heladas suburbanas, con valores de entre 0 y 1 grado bajo cero sobre el suelo.
“En todo lo que es la zona de Miguel Lanús, la zona suburbana de Corrientes en general, vamos a tener temperaturas de 0 a 1 grado bajo cero sobre el suelo”, detalló. Según explicó, el domo de aire polar se ubicará sobre el Litoral y el centro del país, lo que favorecerá cielos despejados, pero también temperaturas muy bajas.
Durante la entrevista, Cabello también se refirió a la humedad y las nieblas registradas en los últimos días. Explicó que la combinación de humedad elevada y baja temperatura favorece la condensación, que vuelve visible la humedad ambiente y genera niebla. “Las nieblas normales, el frío realmente normal”, resumió.
Consultado por las versiones que anticipan un posible “súper Niño” para los próximos meses, el meteorólogo diferenció la información científica de las interpretaciones periodísticas. Según explicó, la NOAA detectó un aumento importante de las temperaturas en la zona Niño 3-4 del Pacífico ecuatorial, con señales similares a eventos fuertes registrados en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016.
De todos modos, advirtió que todavía no se puede afirmar que el fenómeno vaya a tener la misma intensidad que aquellos eventos. “¿Podemos afirmar determinadamente que va a ser un Niño como el 82-83, 97-98? No. No todos los Niños son similares”, sostuvo.
Cabello señaló que, si el fenómeno termina de configurarse y se acopla la atmósfera con el océano, podrían registrarse tormentas fuertes antes de la primavera. “Vamos a empezar a tener tormentas muy fuertes ya a partir de agosto, fuera de temporada, o por lo menos antes de la temporada de primavera”, explicó.
Finalmente, indicó que los datos actuales marcan una probabilidad significativa de que El Niño alcance una intensidad fuerte o muy fuerte, aunque insistió en que aún resta observar su evolución. “La información que está dando la NOAA habla de un 60% de probabilidades de que El Niño sea fuerte o muy fuerte. Eso es una información importante”, afirmó.








