Cavani se va de Boca: de la expectativa de «mejor refuerzo» a la rescisión por lesiones y silbatinas

Edinson Cavani, el delantero uruguayo que Juan Román Riquelme presentó como el “mejor refuerzo extranjero de la historia”, finaliza su vínculo con Boca Juniors. Asediado por lesiones, fallos en la definición y la resistencia de los hinchas, el futbolista no seguirá en el equipo Xeneize y se marcha sin títulos en tres años.

Edinson Cavani, el delantero uruguayo que Juan Román Riquelme, presidente de Boca, calificó como “el mejor refuerzo extranjero de la historia del fútbol argentino”, acordó su salida del club. Cavani llegó a Boca en agosto de 2023, en un estadio lleno y con la expectativa de romper redes. Sin embargo, tres años después, marcado por las lesiones, bloopers al definir y el descontento de los hinchas, el futbolista rescindió su contrato con el Xeneize.

El exatacante de la selección charrúa, con problemas lumbares que le provocaron un dolor insoportable y lo obligaron a someterse a diversos tratamientos, se convirtió en un asiduo del palco de la Bombonera. Allí jugó su último partido el 20 de febrero de este año. Aquella noche, en un clásico sin goles frente a Racing, Cavani se retiró del campo de juego entre una atronadora silbatina del público.

Ese hartazgo popular, sumado a las lesiones, las malas resoluciones en situaciones de gol claras y un equipo que no conseguía resultados exitosos, fue el último reflejo del paso de Cavani por Boca. Con la llegada de Rodolfo Arruabarrena a la dirección técnica para el segundo semestre de este año, la situación del uruguayo tomó mayor contundencia. El “Vasco” no lo tendría en cuenta para disputar el Clausura, la Copa Argentina y la Sudamericana.

Por lo tanto, y luego de conversaciones con la directiva que encabeza Riquelme, este miércoles hubo un acuerdo entre las partes para interrumpir un vínculo que tenía vigencia hasta el 31 de diciembre de este año. “Sueño con retirarme en Boca”, planteó en diversas oportunidades el uruguayo, pero su anhelo se transformó en una pesadilla. Después de 81 partidos, 28 goles y ningún título, Cavani, de 39 años, no volverá a vestir la camiseta azul y oro.

El sueño de la Copa Libertadores

En su primera temporada en el club, Cavani manifestó el deseo de aportar su experiencia al equipo para lograr la Copa Libertadores, el objetivo que obsesiona al mundo Boca. La conquista de la séptima Copa, un anhelo de todos los fanáticos, se truncó en la final contra Fluminense, el 4 de noviembre de 2023, en el mítico Maracaná. Allí, durante la primera parte, Edinson resolvió incorrectamente una acción muy propicia. Valentín Barco lo había habilitado, pero el uruguayo, en vez de elegir el arco, controló hacia atrás y se alejó del área.

Aquel equipo, con Sergio Romero como figura en las definiciones por penales ante Nacional de Montevideo, Racing y Palmeiras, no logró alzar el máximo trofeo continental. Durante 2024, debió afrontar la Sudamericana. Un año más adelante, en la fase previa de la Libertadores 2025, Cavani protagonizó una de sus acciones más tristemente emblemáticas. Con el arco vacío, debajo del mismo, le erró a la pelota y no pudo sentenciar la serie con Alianza Lima, de Perú. En los penales, el Xeneize, con Fernando Gago como técnico, quedó eliminado prematuramente.

Del aplauso a la bronca

La canción “Aplaudan, aplaudan / No dejen de aplaudir / Los goles de Cavani que ya van a venir”, que se entonaba en la tribuna durante la primera temporada, además del tradicional grito de guerra “¡uruguayo!, ¡uruguayo!”, dejó de retumbar en la Bombonera con el paso del tiempo. La contratación rutilante, que había provocado una lógica ilusión en el planeta azul y oro, viró, con el paso de las temporadas, al desencanto y, después, a la bronca.

El artillero que había deslumbrado en Europa, donde se convirtió en figura de PSG, en Francia, y Napoli, en Italia, tuvo una bienvenida impactante, con miles de fanáticos en la Bombonera. Colgarse del alambrado de cara a la hinchada xeneize estaba en la lista de cuestiones por realizar para Cavani, quien pretendía emular a Manteca Martínez, sinónimo de gol en la primera parte de la década del 90.

Sin embargo, tanto el tejido que estaba ubicado detrás como las redes de ambos arcos de la Bombonera empezaron a tener más lejos al uruguayo. De octubre de 2023 a marzo de 2024, Cavani no pudo anotar. La tendencia, en aquella temporada, comenzaría a torcerse en favor del ex Manchester United, quien en abril le convirtió a River en un partido de eliminación directa. En el estadio Mario Kempes, en Córdoba, Edinson aportó una conquista en el 3-2 al Millonario, para pasar a las semifinales de la Copa de la Liga.

Estudiantes apareció en el camino del elenco que por entonces conducía Diego Martínez y, por penales, frustró el propósito de Cavani y compañía. En esa definición, el oriundo de Salto falló su pena máxima. Abrió el pie e intentó ubicar la pelota a la izquierda de Matías Mansilla, quien voló y despejó con ambas manos ese envío. Aquella sería una de las tantas posibilidades de título truncas para el surgido de Danubio, quien rescindió con Boca sin poder dar una vuelta olímpica.

Ya sin Cavani, Boca busca refuerzos en este mercado de pases. Arruabarrena, quien no tenía en sus planes al uruguayo, buscará devolverle al equipo una identidad de juego y una recuperación anímica tras el fracaso que significó la eliminación en fase de grupos de la Copa Libertadores.

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