El intendente Matías Sebely explicó que el programa municipal busca paliar el déficit habitacional con terrenos financiados en cuotas accesibles. En julio entregarán los boletos de compraventa de los últimos 200 lotes sorteados, mientras unas 60 familias ya comenzaron a construir en la primera etapa.
El municipio de Leandro N. Alem avanza con un programa de banco de tierras destinado a facilitar el acceso al lote propio y acompañar a familias que hoy encuentran dificultades para ingresar al mercado formal de vivienda o acceder a un crédito hipotecario. Según explicó el intendente Matías Sebely, la iniciativa ya alcanzó los 450 lotes adjudicados y apunta especialmente a jóvenes, parejas nuevas, trabajadores independientes y familias que buscan dejar de pagar alquiler.
“El banco de tierras ya entregó los primeros 250 lotes el año pasado. En marzo se hizo el sorteo de los siguientes 200, que ya están en proceso de papeles. Ahora, en julio, se van a entregar los boletos de compraventa y ya van a poder hacer la posesión del lugar para que empiecen a construir”, detalló Sebely.
El jefe comunal señaló que, en la primera etapa, las calles ya fueron demarcadas y los terrenos cuentan con servicios. Además, indicó que unas 60 familias ya iniciaron la construcción de sus viviendas. “Vamos pasando por donde están las tierras y se ve el avance. Hay familias trabajando los fines de semana, poniendo ladrillos o haciendo la mezcla. Está bueno ver ese esfuerzo para dejar de pagar alquiler e irse a mudar a su casa propia”, expresó.
Uno de los puntos centrales del programa es el financiamiento. De acuerdo con Sebely, los lotes se pagan en cuotas de 40.000 pesos mensuales durante 120 meses, es decir, a 10 años. “La construcción está cara y a muchos se les complica, pero mientras tanto siguen pagando su lote. Es una cuota accesible, relativamente barata, y les permite ir organizándose para construir de a poco”, afirmó.
El intendente remarcó que no se trata de una entrega gratuita ni de un permiso precario de ocupación, sino de una política pública de acceso a la tierra con respaldo documental. “No es un regalo, no es un comodato, no es un permiso de ocupación. Es algo con título a nombre de cada una de las personas”, sostuvo.
Según los datos aportados por el municipio, más del 70% de los adjudicatarios se encuentra al día con el pago de las cuotas, un nivel de cumplimiento que Sebely consideró significativo en el actual contexto económico. Además, precisó que más del 60% de los beneficiarios son jóvenes.
“Son parejas nuevas, gente joven trabajadora, muchos independientes, personas que no tienen recibo de sueldo o un ingreso formal, pero que trabajan, hacen changas o emprenden. Quizás no tienen la facturación para acceder a un crédito, pero sí pueden empezar a pagar este sistema de crédito blando que les da el municipio”, explicó.
Sebely también comparó el valor de la cuota con otros gastos cotidianos y sostuvo que, pese a la situación económica, el esquema permite abrir una posibilidad concreta para familias que no podrían comprar un terreno por vías tradicionales. “Cualquier plata hoy es mucho, pero 40.000 pesos por mes para acceder a un terreno propio es algo relativamente económico”, señaló.
El intendente contó además que el programa fue presentado ante representantes del gobierno alemán en el marco del proyecto Pequeña Berlín. “Les decíamos que la cuota eran más o menos 25 o 30 euros por mes para tener un terreno. En Alemania o en Europa sería imposible pensar en pagar eso por mes para acceder a un lote”, comentó.
Para Sebely, el banco de tierras representa una herramienta concreta frente al déficit habitacional y una forma de intervención municipal en el acceso a la primera vivienda. “El Estado municipal se pone al frente y flexibiliza para que la gente pueda acceder a algo propio”, concluyó.








