Miles de fanáticos argentinos llegaron a Kansas City para el debut de la Selección ante Argelia, pero muchos todavía no consiguieron tickets. La reventa oficial de FIFA y el mercado negro ofrecen entradas que superan los 600 dólares, una cifra lejana al presupuesto de muchos.
Con la llegada de una ola de hinchas argentinos, la ciudad de Kansas City empezó a vibrar al ritmo del Mundial 2026. Sin embargo, muchos de esos fanáticos tienen una gran preocupación en la previa del debut de la Selección ante Argelia, ya que aún no consiguieron entradas.
El partido se jugará el martes en el Estadio de Kansas City, también conocido como GEHA Field en el Arrowhead Stadium, que tiene una capacidad para 73 mil espectadores. En las últimas horas, los grupos de Facebook y de Whatsapp dedicados a la reventa e intercambio de entradas registraron una actividad en alza. Entre quienes ofrecen tickets, los precios son variados: aunque días atrás no bajaban de 700 dólares, siempre dependiendo de la ubicación, en la previa del encuentro empezaron a aparecer algunas localidades incluso a 560.
Sebastián Monfrinotti, un argentino que vive en Kansas City desde 2025, consiguió sus tickets por la venta de “último minuto” de FIFA. Pese a tener asegurado su ingreso, ayudó a algunos compatriotas y analizó la situación del mercado. “Las entradas para el partido que viene se están revendiendo en precios que van desde 650 a 800 dólares, dependiendo de la ubicación. Estuvo bajando el precio y yo ya vi a gente pidiendo incluso 600”, afirmó.
El argentino recordó que, después del sorteo del Mundial, la reventa de entradas ascendió a precios entre 1500 y 2000 dólares y que muchas personas compraron debido a que la oferta de FIFA era muy limitada. Además, se generó lo que llamó una “sensación de escasez”. Para hacer una comparación, planteó que, originalmente, la entrada más barata de hospitality, es decir, las ubicaciones VIP, estaba 2300 dólares. Varios meses después de esa suba de precios, aventuró que horas antes del partido habrá revendedores que terminarán yendo a pérdida. Además, consideró: “La FIFA quiso capturar los márgenes que antes aprovechaban los revendedores, por eso implementaron su propia plataforma de reventa. Eso, sumado a que hay mayor poder adquisitivo en Estados Unidos, hizo que los precios fueran tan altos”.
Monfrinotti dejó un mensaje alentador para los hinchas que todavía están en la búsqueda de su entrada: “El que tiene paciencia logra conseguir buenos precios”.
La estrategia de esperar hasta último momento
Nicolás es argentino y vive en Kansas hace varios años, donde juega al fútbol a nivel universitario. Cuando se enteró de que la Selección argentina jugaría en la ciudad en la que vive, asegura que “se volvió loco” e intentó comprar entradas para el encuentro ante Argelia, pero estaban por fuera de su presupuesto.
“En su momento dijimos de esperar a ver si bajaban y bajaron un poco, hoy están entre 600 y 700 dólares, pero sigue siendo caro para nosotros”, comentó. Nicolás ya tiene un plan alternativo en caso de no poder comprar su ticket: juntarse con otros argentinos en el Fan Fest o en el distrito de Power Light para alentar al conjunto nacional a través de las pantallas. Sin embargo, no pierde las esperanzas y seguirá el consejo de Sebastián de ser paciente: “Voy a seguir esperando a ver si alguien no va o si me la puede dejar a un precio menor. Sería un sueño estar”.
Los 15 integrantes de la agrupación “Los Sin Entradas” viajaron a Kansas sin haber podido conseguir tickets para el encuentro ante Argelia. Partieron desde Miami en dos camionetas y todavía no saben cómo harán para acceder al estadio.
“Todo empezó en la Copa América 2024, a la que decidimos ir sin entradas y logramos conseguir en cada partido. A veces entrábamos todos y a veces no. Conseguíamos en la reventa, minutos antes del partido o por gente que nos regalaba. Se hacía lo que se podía”, recordó Marcelo, uno de los integrantes de esta agrupación. Aunque reconoce que haber llegado sin entradas a esta fecha es una especie de cábala, Marcelo también sostiene que los altos precios conspiraron contra sus posibilidades de concretar la compra. “La reventa está muy cara y se nos complica diez veces más”, aseguró.
“Los Sin Entradas” afirman que, dentro o fuera del estadio, la fiesta está asegurada: “Tenemos los bombos, los trapos, vamos a juntarnos, vamos a ir a todos los banderazos y a las previas. Si se puede, se entra al partido. Y, si no, se mira de afuera, pero el sueño es estar detrás del arco alentando a la Selección”. Con información de TN.








