La advertencia surge tras la emisión de nuevos bonos duales CER-TAMAR. Especialistas sostienen que el Gobierno podría endurecer nuevamente la política monetaria si aumenta la volatilidad financiera de cara a las elecciones de 2027.
El mercado financiero comenzó a incorporar en sus análisis el impacto que podría tener el calendario electoral de 2027 sobre las tasas de interés y las decisiones de política económica. En ese contexto, especialistas advierten que el Gobierno podría verse obligado a convalidar tasas reales positivas si se incrementa la incertidumbre política o cambiaria en la antesala de los comicios.
La discusión tomó fuerza luego de la última licitación del Tesoro Nacional, que incorporó tres nuevos bonos duales CER-TAMAR con vencimientos entre 2028 y 2030. Estos instrumentos se suman a otros títulos similares ya existentes y amplían las alternativas de cobertura para los inversores.
Los bonos CER-TAMAR combinan dos mecanismos de protección. Por un lado, ajustan por inflación a través del índice CER y, por otro, permiten capturar eventuales mejoras derivadas de aumentos en las tasas de interés reales mediante la referencia TAMAR, utilizada para depósitos de gran volumen.
Según explicó Gustavo Araujo, responsable de Research de Criteria, estos instrumentos podrían ganar atractivo si el Gobierno decide endurecer nuevamente las condiciones monetarias para preservar la estabilidad cambiaria o contener presiones inflacionarias.
El especialista recordó que, tras las elecciones legislativas de 2025 y el proceso de acumulación de reservas impulsado por el Banco Central, las tasas reales permanecieron mayormente en terreno negativo. Sin embargo, señaló que la administración económica ya demostró disposición a elevar los rendimientos cuando considera que existen riesgos para la estabilidad financiera.
En ese sentido, sostuvo que un contexto de mayor incertidumbre política vinculado a las elecciones presidenciales de 2027 podría derivar en nuevas subas de tasas, un escenario que favorecería especialmente a los bonos atados al índice TAMAR.
Para los analistas, la principal ventaja de estos títulos radica en que ofrecen una doble cobertura: garantizan protección frente a la inflación y, al mismo tiempo, permiten beneficiarse de eventuales aumentos de tasas. Esto los convierte en una herramienta atractiva para quienes buscan resguardarse frente a escenarios de volatilidad.
Tal vez te interese leer: Crisis en el Congreso: el escándalo Adorni tensa la relación con aliados y complica la agenda legislativa de Milei
No obstante, los especialistas también advierten sobre los riesgos asociados. Debido a sus plazos largos de vencimiento, estos bonos pueden experimentar fuertes variaciones de precio ante cambios en las expectativas económicas o financieras.
Por ese motivo, recomiendan evaluar cuidadosamente el horizonte de inversión y el perfil de riesgo antes de incorporarlos a una cartera. Aunque la cobertura que ofrecen resulta interesante en un contexto de incertidumbre electoral creciente, no necesariamente se adapta a estrategias de corto plazo o a inversores con baja tolerancia a la volatilidad.
La evolución de las tasas, la inflación y el clima político serán factores determinantes para definir si estos instrumentos logran consolidarse como una de las principales alternativas de cobertura en los próximos años.
Fuente: ámbito

Leandro N. Alem impulsa una reducción de tasas para beneficiar a industrias locales
Deuda privada: el Banco Mundial y el BID aprobarán garantías para Argentina por USD 2.550 millones
Aguinaldo: se duplicó la cantidad de argentinos que lo destinará a pagar deudas y no a consumo






