Reservas, riesgo país y mercados: crece el optimismo inversor por la estrategia económica del Gobierno

La acumulación de más de USD 10.000 millones en reservas durante 2026 fortaleció la confianza de los mercados, llevó al riesgo país a mínimos de los últimos ocho años y reavivó las expectativas de que Argentina vuelva a financiarse en los mercados internacionales. Analistas advierten, sin embargo, que la mejora financiera aún no se traduce plenamente en el bolsillo de la población.

La política de acumulación de reservas impulsada por el Gobierno nacional comenzó a mostrar efectos concretos en los indicadores financieros. Según análisis difundidos este fin de semana, las compras de divisas realizadas por el Banco Central durante 2026 contribuyeron a que el riesgo país descendiera hasta los 437 puntos básicos, su nivel más bajo desde 2018, mientras que las acciones argentinas alcanzaron máximos anuales.

La estrategia responde a una de las principales demandas que tanto los mercados como el Fondo Monetario Internacional venían planteando a la administración de Javier Milei: fortalecer la posición externa del país y mejorar la capacidad de respuesta ante eventuales turbulencias financieras o cambiarias.

Aunque las reservas netas continúan en terreno negativo, especialistas destacan que la situación del Banco Central es hoy más sólida que la registrada un año atrás. Además de los dólares adquiridos, el organismo cuenta con herramientas adicionales de respaldo financiero, entre ellas la posibilidad de operar en mercados de futuros, acuerdos de swap y potenciales líneas de crédito internacionales.

Mejora en la calificación crediticia

La evolución de las reservas también comenzó a reflejarse en la percepción de las calificadoras internacionales. Las agencias Fitch y Standard & Poor’s mejoraron recientemente la nota de la deuda argentina, mientras que se espera que Moody’s adopte una decisión similar en las próximas semanas.

La combinación de acumulación de reservas y continuidad del superávit fiscal aparece como el principal factor detrás de estas mejoras.

En este contexto, analistas consideran que Argentina se acerca a la posibilidad de volver a emitir deuda en los mercados internacionales, algo que no ocurre desde 2018. Con los niveles actuales de riesgo país, el financiamiento externo podría obtenerse a tasas cercanas al 8,5% o 9% anual, aunque el Gobierno aspiraría a reducir aún más ese costo.

La mirada puesta en 2027

Más allá de los números financieros, los mercados también observan con atención el escenario político. La evolución de la imagen del Gobierno y sus perspectivas electorales hacia 2027 son variables que los inversores consideran clave para evaluar la sostenibilidad del programa económico.

Si bien distintos relevamientos muestran una caída en los niveles de aprobación presidencial respecto de los máximos alcanzados tras la asunción, Javier Milei mantiene un núcleo de apoyo cercano a un tercio del electorado, un porcentaje que los analistas consideran relevante de cara a futuras elecciones.

En paralelo, la oposición todavía no logra consolidar una figura capaz de capitalizar plenamente el descontento con la gestión, aunque dirigentes como Axel Kicillof, Cristina Kirchner y Myriam Bregman continúan apareciendo entre los nombres con mayor nivel de conocimiento público.

Tal vez te interese leer: Milei retoma su agenda internacional con viajes a España, Paraguay y Estados Unidos en medio de la controversia por el caso Adorni

Inflación, crédito y consumo

Los datos económicos también ofrecen señales positivas para el Gobierno. La inflación de mayo se ubicó en 2,1%, consolidando una tendencia descendente que podría favorecer una recuperación gradual del poder adquisitivo durante el segundo semestre.

Especialistas señalan que la desaceleración de los precios, sumada a tasas de interés más bajas y una mayor estabilidad cambiaria, podría contribuir a una recuperación progresiva de la actividad económica.

Sin embargo, algunos sectores continúan mostrando rezagos. La construcción, parte de la industria manufacturera y el comercio minorista aún enfrentan dificultades para recuperar niveles de actividad previos.

En materia crediticia, el financiamiento a empresas comenzó a mostrar mejores condiciones, aunque los préstamos personales y las financiaciones con tarjeta de crédito continúan registrando costos elevados, afectados también por la carga impositiva nacional, provincial y municipal.

Tal vez te interese leer: Crisis en el Congreso: el escándalo Adorni tensa la relación con aliados y complica la agenda legislativa de Milei

Un segundo semestre con expectativas moderadas

Los analistas coinciden en que la consolidación del superávit fiscal, la continuidad del proceso de desinflación, la acumulación de reservas y una eventual reapertura del financiamiento externo configuran un escenario más favorable para la economía argentina.

No obstante, advierten que el principal desafío sigue siendo trasladar esa mejora macroeconómica a la economía cotidiana de hogares y empresas. El consumo continúa mostrando señales de debilidad y la recuperación del mercado interno avanza a un ritmo más lento que el observado en los indicadores financieros.

Mientras tanto, el descenso del riesgo país y la mejora en la percepción de los mercados consolidan uno de los principales activos que exhibe actualmente el Gobierno en materia económica.

Fuente: Infobae

LA REGION

NACIONALES

INTERNACIONALES

ULTIMAS NOTICIAS

Newsletter

Columnas