Cardiólogos alertan por el aumento de eventos cardíacos durante los Mundiales y llaman a reforzar la prevención

La presidenta de la Sociedad de Cardiología de Misiones, Dra. María Laura Mezzi, explicó que los eventos deportivos de alta carga emocional pueden actuar como desencadenantes en personas con factores de riesgo cardiovascular. Recomendó controles periódicos, actividad física, alimentación equilibrada y consultar de inmediato ante dolor de pecho, falta de aire, sudoración fría o palpitaciones.

La Dra. María Laura Mezzi, MO 0634, presidenta de la Sociedad de Cardiología de Misiones, miembro del Instituto de Cardiología de Posadas y del Sanatorio Boratti, advirtió sobre la importancia de reforzar la prevención cardiovascular, especialmente en épocas de Mundiales de fútbol, cuando la tensión emocional puede aumentar el riesgo de eventos cardíacos agudos en personas vulnerables.

Según explicó, existen estudios científicos que vinculan los grandes eventos deportivos con un incremento de consultas e internaciones por afecciones cardiovasculares. “Hay sostén científico de que durante los eventos deportivos importantes, especialmente el Mundial de fútbol, hay un aumento de los eventos cardiovasculares agudos”, señaló. Como ejemplo, mencionó un estudio inglés realizado durante el Mundial de 1998, cuando Inglaterra fue eliminada por Argentina en la tanda de penales, que registró un aumento del 25% en internaciones por eventos cardiovasculares agudos. También recordó investigaciones realizadas en Alemania durante el Mundial 2006, donde se observaron incrementos en infartos y otras cardiopatías agudas.

La especialista aclaró que un partido de fútbol o una definición por penales no generan por sí solos una enfermedad cardíaca, pero pueden actuar como disparadores en pacientes con enfermedad coronaria previa o factores de riesgo. “Los penales tienen una alta carga emocional, un estrés agudo, que genera una descarga adrenérgica. Aumenta el cortisol, aumenta la adrenalina, sube la frecuencia cardíaca y también la presión arterial”, explicó.

En ese sentido, sostuvo que el impacto emocional puede afectar al sistema cardiovascular del mismo modo que otros episodios de estrés intenso. “El corazón no diferencia si la emoción viene por un conflicto laboral, un problema familiar o un partido de fútbol. Hoy sabemos que las emociones tienen un impacto en el sistema cardiovascular”, afirmó.

Mezzi remarcó que el mayor riesgo aparece en personas que ya presentan hipertensión, diabetes, colesterol elevado, obesidad, sedentarismo, tabaquismo, consumo de alcohol, estrés crónico o antecedentes familiares. También advirtió que muchas personas creen estar sanas porque no presentan síntomas, pero no se realizan controles médicos.

“La hipertensión arterial es una enfermedad silenciosa. La mayoría de las veces no produce síntomas y cuando los produce muchas veces ya hay afectación de un órgano importante, como el cerebro, los riñones o el corazón”, indicó.

La médica recomendó comenzar con controles de presión arterial desde los 18 años, al menos una vez por año, y con mayor frecuencia en personas con factores de riesgo. También señaló la importancia de los chequeos cardiovasculares, el electrocardiograma, los análisis de laboratorio y el control del colesterol.

Además, puso el foco en el aumento de casos en personas jóvenes. “El infarto no es una enfermedad de los abuelos. Es una enfermedad que afecta a las arterias, y los factores de riesgo se acumulan cada vez desde edades más tempranas”, sostuvo. Entre esos factores mencionó la mala alimentación, el consumo de ultraprocesados y grasas trans, el sedentarismo, el estrés crónico, la depresión, el uso excesivo de pantallas, el tabaquismo y el vapeo.

Sobre el vapeo, advirtió que también resulta dañino. “Muchos tienen nicotina y sustancias tóxicas. Además, se usa constantemente durante el día, incluso en lugares cerrados, y cada vez lo vemos más en chicos”, señaló.

La cardióloga explicó que el infarto se produce cuando una arteria coronaria se obstruye. “La arteria se empieza a enfermar con los factores de riesgo, se forma una placa, esa placa se rompe, se forma un coágulo y eso obstruye la arteria, generando un infarto agudo de miocardio”, detalló.

Ante síntomas compatibles, pidió no demorar la consulta. “Paciente que tiene dolor de pecho, dolor en el brazo, hombro izquierdo, mandíbula, palpitaciones, falta de aire, sudoración fría o dolor en la boca del estómago debe consultar de manera urgente”, advirtió. También recordó que en pacientes diabéticos y en mujeres los síntomas pueden presentarse de manera diferente, incluso sin el clásico dolor de pecho.

Mezzi insistió en que el tiempo de atención es clave. “Nos pasa mucho que los pacientes empiezan con dolor, esperan uno, dos o tres días y para nosotros el tiempo es oro. Cuanto más rápido consulten, más posibilidades tenemos de tratar el infarto y evitar la pérdida de músculo cardíaco”, explicó.

En relación con la actividad física, recomendó realizar al menos 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico. “Una caminata de 30 minutos ya tiene un impacto positivo en el sistema cardiovascular”, indicó. Aclaró que el entrenamiento de fuerza es beneficioso para los músculos y los huesos, pero no reemplaza a la actividad aeróbica, como caminar, andar en bicicleta o realizar cinta.

De cara a los partidos del Mundial, la especialista recomendó cuidar la alimentación, evitar excesos de alcohol, reducir el consumo de sal en pacientes hipertensos, no fumar, tomar correctamente la medicación indicada y mantener los controles al día. “Una cena liviana, manejar el estrés agudo, respirar profundo, retirarse un momento si la emoción es muy intensa y entender que es un partido de fútbol”, enumeró.

También señaló que el frío puede predisponer a eventos coronarios, por lo que pidió reforzar los cuidados en esta época del año. “La prevención sigue siendo nuestra herramienta más valiosa para prevenir la enfermedad cardiovascular, que es la principal causa de muerte”, remarcó.

Por último, la médica reconoció que la situación económica también impacta en la salud cardiovascular, tanto por la caída de consultas como por el estrés crónico que genera en muchas personas. “La economía impacta en la salud, en las consultas, en las prepagas, en las obras sociales y también en el estrés de no llegar a fin de mes. La depresión y el estrés crónico son factores de riesgo independientes para la enfermedad cardiovascular”, afirmó.

La recomendación central, insistió Mezzi, es no automedicarse ante síntomas de alarma. “Ante dolor de pecho o falta de aire, no hay que esperar un turno con el cardiólogo para la semana siguiente. Hay que ir a la guardia y ser evaluado”, concluyó.

LA REGION

NACIONALES

INTERNACIONALES

ULTIMAS NOTICIAS

Newsletter

Columnas