La política misionera atraviesa horas de duelo tras el fallecimiento de Juan Carlos López, histórico dirigente justicialista, primer intendente democrático de Santo Pipó y ex ministro de Gobierno de Misiones. Tenía 73 años y murió en Posadas, donde permanecía internado a causa de una enfermedad que afectaba su salud desde hacía tiempo.
Juan Carlos López, conocido popularmente como «Juanchi», falleció el pasado jueves 11 de junio en Posadas, a los 73 años, luego de una prolongada enfermedad. Su desaparición física marca el fin de una de las trayectorias políticas más influyentes del peronismo misionero contemporáneo.
López fue el primer intendente de Santo Pipó tras el retorno de la democracia en 1983, hito histórico que adquirió especial significado en el contexto local. Durante la última dictadura militar, la localidad había perdido su autonomía administrativa al quedar subordinada a Gobernador Roca. Su elección como intendente, entonces, representó mucho más que un cambio de gestión: simbolizó la reafirmación de la identidad política, histórica y cultural de Santo Pipó.
Posteriormente, López ocupó el cargo de ministro de Gobierno de Misiones durante las gestiones de Ramón Puerta. En esta función desempeñó un rol central en la articulación política e institucional de la provincia, consolidando su influencia en la década de 1990.
Su carrera política continuó en la legislatura provincial, donde se desempeñó como diputado. Durante este período impulsó iniciativas orientadas a la distribución equitativa de recursos entre los municipios. Como presidente de la Comisión de Presupuesto, logró incrementar significativamente los índices de coparticipación que recibía su localidad.
Más allá de sus responsabilidades públicas, López mantuvo una activa presencia en la vida comunitaria. Se destacó como dirigente del Santo Pipó Sporting Club, colaboró con la extinta Liga Regional de San Ignacio e integró Barrilito, el equipo tradicional de papi fútbol de la zona.
Abogado egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional del Nordeste, después de su retiro de la función pública continuó ejerciendo la profesión, brindando asesoramiento legal a numerosos vecinos de Santo Pipó.
Su fallecimiento generó muestras de pesar en distintos sectores de la dirigencia provincial, que reconocieron unánimemente su trayectoria y su contribución significativa a la vida política de Misiones.








