El juicio por el homicidio de Rubén Ayala llega a una jornada clave: hoy alegan las partes y podría conocerse la sentencia

Tras la declaración del acusado, que admitió haber golpeado a la víctima pero negó haber causado su muerte, el debate ingresará este jueves en su etapa final.

Durante la audiencia de ayer, Luis Alejandro Rodríguez Da Silva reconoció haberle aplicado golpes de puño y patadas a Rubén Ayala durante una pelea ocurrida en mayo de 2023 en Alba Posse, aunque sostuvo ante el Tribunal que cuando abandonó el bar la víctima “seguía con vida” y rechazó ser el responsable de su fallecimiento.

Una de las jornadas más relevantes del juicio por el homicidio de Rubén Orlando Ayala se desarrolló este miércoles en Oberá, donde el principal acusado, Luis Alejandro Rodríguez Da Silva (35), decidió prestar declaración ante los jueces y brindar su versión de los hechos ocurridos en mayo de 2023 en Alba Posse.

El acusado admitió haberle dado golpes de puño y patadas, pero afirmó que “no le causé la muerte”

Tras la extensa lectura de la elevación a juicio y una serie de planteos formulados por la defensa que motivaron un intercambio entre las partes e incluso un cuarto intermedio dispuesto por el tribunal, el imputado optó por hablar ante los magistrados. Además comparecieron varios testigos que aportaron detalles de aquella tarde-noche. 

Durante su exposición, Rodríguez Da Silva reconoció haber mantenido una pelea con Ayala y admitió haberle aplicado golpes de puño y patadas. Sin embargo, negó haber provocado su fallecimiento y remarcó que abandonó el lugar cuando la víctima aún estaba consciente.

Según relató, el domingo 14 de mayo se encontró con Ayala en Santa Rita, donde compartieron bebidas alcohólicas y tenían previsto salir a bailar más tarde. Explicó que ambos coincidieron en el bar «El Momento», al que también asistió la expareja de la víctima.

De acuerdo a su versión, el conflicto comenzó cuando la mujer le comentó a Ayala que él la estaba molestando. A partir de allí, sostuvo que el comerciante salió a increparlo y comenzó una discusión que derivó en una pelea.

El acusado afirmó que, durante el altercado, Ayala intentó golpearlo y posteriormente extrajo un revólver que llevaba en la cintura. En ese momento, dijo, logró sujetarle el brazo y comenzó un forcejeo que se extendió desde el exterior hacia el interior del local, hasta la zona de la mesa de pool. Rodríguez Da Silva aseguró que consiguió quitarle el arma y que luego le aplicó varios golpes de puño. También reconoció haber pateado el revólver para alejarlo y haber continuado la agresión cuando Ayala cayó al suelo.

En su declaración, sostuvo que la víctima intentó incorporarse en distintas oportunidades y que en cada ocasión volvió a golpearlo. Incluso admitió haberle propinado una patada en el rostro cuando intentaba levantarse.

A pesar de ello, insistió en que Ayala no quedó inmóvil tras la pelea. Según manifestó, la última vez que lo vio estaba apoyado sobre una mesa de pool dentro del bar. “Cuando me fui, estaba vivo”, aseguró ante los jueces, al tiempo que remarcó que deseaba dejar asentado ese punto en el expediente.

El imputado también relató que, tras alejarse del lugar, continuó recibiendo amenazas y solicitó a un conocido que lo trasladara hasta Santa Rita. Fue entonces cuando, según afirmó, recibió un disparo efectuado por un hombre identificado como Arias.

Posteriormente, dijo haber contactado a su abogado para consultar cómo proceder. Según su versión, el letrado le recomendó concurrir a un centro de salud y comunicarse con la Policía.

Rodríguez Da Silva señaló que acudió al hospital de Alba Posse para ser atendido por la herida de arma de fuego y que luego intentó realizar una denuncia, aunque aseguró que no se la recibieron. Poco después quedó detenido.

Además, sostuvo que recién al ser interrogado por los investigadores le mostraron una fotografía de Ayala fallecido frente al local comercial. “Mi pelea fue adentro del bar, no afuera”, afirmó.

Ante preguntas de la Fiscalía, indicó que el enfrentamiento fue únicamente entre él y la víctima. También declaró que existían antecedentes de conflictos entre ambos y aseguró que Ayala lo había amenazado previamente.“Todas las veces que nos cruzábamos quería pelear. Ya me había disparado antes”, sostuvo.

El debate oral es presidido por los jueces Horacio Paniagua y David Milicich, junto al magistrado subrogante Jorge Villalba. La acusación está representada por el fiscal Juan Pablo Fernández Rissi, mientras que la familia Ayala interviene como querellante particular a través del abogado Lisandro Gustavo Pérez.

Rodríguez Da Silva enfrenta una acusación por homicidio agravado por alevosía. La hipótesis de la fiscalía sostiene que Ayala se encontraba bajo los efectos del alcohol al momento del ataque y que esa circunstancia redujo significativamente sus posibilidades de defensa.

La investigación reconstruyó que la expareja de Ayala llegó al bar «El Momento» acompañada por Rodríguez Da Silva para retirar algunas pertenencias. A partir de esa situación se produjo una discusión que derivó en una agresión física.

Según la acusación, el imputado golpeó reiteradamente a la víctima y continuó atacándola cuando ya estaba en el suelo. Las lesiones registradas incluyeron graves traumatismos craneales y faciales que derivaron en su muerte.

Otro de los aspectos abordados durante la instrucción fue la presunta participación del hijo de la mujer, quien habría efectuado un disparo que impactó en uno de los brazos del acusado. El joven declaró posteriormente como testigo y negó haber realizado el disparo. El arma utilizada nunca fue hallada.

El juicio continuará este jueves con la declaración de testigos, peritos y efectivos policiales. Se espera que, una vez concluida la etapa probatoria, las partes formulen sus alegatos y el Tribunal pueda avanzar hacia el dictado de la sentencia.

 

 

 

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