Aunque la inflación general se desaceleró al 2,1% en mayo, la canasta básica alimentaria (CBA), que determina la línea de indigencia, mostró una aceleración y registró su mayor incremento de los últimos tres meses. Según informó el INDEC, una familia tipo necesitó $681.246,09 para no ser considerada indigente y $1.498.741,40 para mantenerse por encima de la línea de pobreza. En paralelo, la canasta básica total (CBT) moderó su ritmo de aumento y registró la menor suba mensual de los últimos ocho meses.
El costo de la canasta básica total (CBT), que establece la línea de pobreza, aumentó 2% en mayo y mostró una desaceleración en línea con la reducción observada en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Sin embargo, la canasta básica alimentaria (CBA), que mide la línea de indigencia, registró una aceleración y alcanzó su mayor incremento en los últimos tres meses.
De acuerdo con los datos difundidos este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), una familia tipo integrada por dos adultos y dos niños en edad escolar necesitó ingresos por al menos $1.498.741,40 para no ser considerada pobre.
La variación mensual de la CBT fue del 2%, convirtiéndose en el menor aumento registrado en los últimos ocho meses.
En contraste, la canasta básica alimentaria aumentó 2,4% durante mayo, una cifra significativamente superior al 1,1% registrado en abril. Como consecuencia, una familia tipo requirió $681.246,09 para no caer por debajo de la línea de indigencia.
La inflación general se desaceleró, pero los alimentos volvieron a presionar sobre el costo de vida
Durante la misma jornada, el INDEC informó que la inflación general de mayo fue del 2,1%, lo que representó una desaceleración respecto del mes anterior. Asimismo, la inflación núcleo —que excluye los precios regulados y estacionales— descendió al 1,9%.
No obstante, los precios estacionales fueron los que más impulsaron el índice general, al registrar una suba del 3,5%. Según el organismo estadístico, este comportamiento estuvo explicado principalmente por los aumentos en verduras.
Ese fenómeno impactó directamente en la división Alimentos y bebidas no alcohólicas, que registró un incremento del 2,5% durante mayo, ubicándose por encima del nivel general de inflación y contribuyendo a la aceleración de la canasta básica alimentaria.
Cómo evolucionaron las canastas en 2026
En los primeros cinco meses del año, la canasta básica alimentaria acumuló una suba del 15,6%, mientras que la canasta básica total avanzó 14,5%.
En el mismo período, el Índice de Precios al Consumidor acumuló un incremento del 14,7%, ubicándose entre ambas mediciones.
En términos interanuales, la CBA mostró una variación del 36,2%, la CBT registró un aumento del 34,9% y el IPC alcanzó el 33,2%.
Los datos reflejan que, pese a la desaceleración de la inflación general, el costo de los alimentos continúa ejerciendo una fuerte presión sobre los ingresos de los hogares, especialmente en los sectores de menores recursos, para quienes la evolución de la canasta básica resulta determinante en el acceso a bienes esenciales.
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— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024








