Condenaron a Luis Rodríguez Da Silva por el asesinato del comerciante Rubén Ayala en Alba Posse: recibió 19 años de prisión

El Tribunal Penal Uno de Oberá halló culpable a Luis Alejandro Rodríguez Da Silva por el asesinato del comerciante ocurrido en mayo de 2023. La querella había pedido prisión perpetua, mientras que la defensa solicitó la absolución.

Luis Alejandro Rodríguez Da Silva, conocido como “Nano”, fue condenado este jueves a 19 años de prisión por el homicidio de Rubén Orlando Ayala, el comerciante de 59 años que murió tras una violenta agresión ocurrida en mayo de 2023 en Alba Posse.

La sentencia fue dictada por el Tribunal Penal Uno de Oberá, integrado por los jueces Horacio Gabriel Paniagua, David Ezequiel Milicich y Jorge Erasmo Villalba, quienes lo encontraron penalmente responsable del delito de homicidio simple, previsto en los artículos 45 y 79 del Código Penal.

Durante la lectura de la parte resolutiva, realizada al mediodía de este jueves, los magistrados resolvieron condenar a Rodríguez Da Silva a 19 años de prisión, además de imponerle las accesorias legales y el pago de las costas del proceso. También ordenaron el decomiso de los elementos secuestrados como prueba y la restitución de aquellos que no estén alcanzados por esa medida.

La resolución fue comunicada a la Policía de Misiones y al Registro Nacional de Reincidencia. A su vez, el tribunal fijó para el próximo 26 de junio la audiencia en la que dará a conocer los fundamentos completos del fallo.

La condena coincidió con el pedido formulado por el fiscal Juan Pablo Fernández Rissi durante los alegatos finales. El representante del Ministerio Público sostuvo que estaba acreditado que Rodríguez Da Silva fue el autor de la golpiza que provocó la muerte de Ayala, aunque consideró que no existían elementos suficientes para sostener la agravante de alevosía.

Según expuso el fiscal ante los jueces, la prueba reunida durante el debate permitió establecer sin dudas tanto la existencia del hecho como la responsabilidad del acusado. En ese sentido, describió que Rodríguez Da Silva atacó a la víctima de manera reiterada hasta ocasionarle lesiones incompatibles con la vida.

Sin embargo, Fernández Rissi entendió que no pudo demostrarse que el imputado hubiera actuado “sobre seguro” o que se hubiera aprovechado deliberadamente de una situación de indefensión para ejecutar el crimen, requisitos necesarios para encuadrar el caso como homicidio agravado por alevosía.

La postura fue distinta a la sostenida por la querella, representada por el abogado Lisandro Gustavo Pérez, quien reclamó prisión perpetua. El letrado argumentó que Ayala se encontraba en un marcado estado de vulnerabilidad debido al elevado nivel de alcohol detectado en sangre y sostuvo que el acusado aprovechó esa circunstancia para atacarlo.

Para respaldar esa hipótesis, la acusación particular remarcó la gravedad de las lesiones constatadas durante la autopsia. Los peritos determinaron que Ayala sufrió severos traumatismos craneales y faciales, incluyendo aplastamiento de cráneo y rostro, lesiones que derivaron en su fallecimiento.

Por su parte, la defensora oficial Flavia Valenzuela insistió con la absolución de Rodríguez Da Silva. Durante su alegato cuestionó distintos elementos de la investigación y solicitó que los hechos fueran recalificados como lesiones leves. De manera alternativa, pidió que, en caso de una condena, la pena no superara los ocho años de prisión.

El juicio había tenido uno de sus momentos centrales el miércoles, cuando el propio Rodríguez Da Silva declaró ante el tribunal. Durante su exposición reconoció haber golpeado a Ayala durante una pelea ocurrida en el bar “El Momento”, pero negó haber causado su muerte.

El acusado relató que la discusión se originó tras un cruce vinculado a la expareja de la víctima y aseguró que Ayala intentó atacarlo con un revólver. Según su versión, logró desarmarlo luego de un forcejeo y posteriormente le aplicó golpes de puño y patadas.

Incluso admitió haber continuado la agresión cuando Ayala ya estaba en el suelo y haberle propinado una patada en el rostro cuando intentó incorporarse. No obstante, sostuvo que abandonó el lugar cuando el comerciante aún permanecía con vida dentro del local.

“Cuando me fui, estaba vivo”, afirmó ante los magistrados, en una declaración con la que buscó desvincularse del desenlace fatal.

Durante el debate también declararon testigos que estuvieron en el lugar o en sus inmediaciones antes del hecho. Entre ellos se presentó la expareja de Ayala, quien señaló que presenció el inicio de la pelea, aunque se retiró antes de que concluyera.

El homicidio ocurrió la noche del 14 de mayo de 2023 en la colonia 9 de Julio, en Alba Posse. De acuerdo con la reconstrucción realizada durante la investigación, una discusión derivó en una agresión física que terminó con Ayala gravemente herido. Horas después se confirmó su fallecimiento.

Con el veredicto ya dictado, solo resta que el Tribunal Penal Uno de Oberá dé a conocer los fundamentos completos de la condena, previstos para el próximo 26 de junio.

 

 

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