El médico Lucio Criado explicó que el herpes zóster, conocido como culebrilla, es un virus que permanece latente en el cuerpo. Se activa por factores como el estrés y la baja inmunidad, y provoca una dolorosa erupción cutánea y, en ocasiones, una neuralgia postherpética de difícil tratamiento.
En diálogo con el stream de Misiones Online, el doctor Lucio Criado (MP 72.768), especialista en medicina clínica, explicó los pormenores del herpes zóster, una enfermedad viral que afecta a miles de personas y se manifiesta en situaciones de estrés o baja inmunidad.
“En realidad, el herpes zóster es un virus que en algún momento de la vida, nosotros nos contactamos, los que somos de mi generación, que no existía la vacuna de la varicela, este teníamos varicela y el virus viene y queda con nosotros. Todos los virus que tenemos en la vida, aunque nos curemos de la enfermedad clínica, se queda el virus con nosotros”, afirmó Criado.
El médico detalló que el virus de la varicela, una vez que ingresa al organismo, permanece inactivo en un ganglio nervioso. “Si la inmunidad está buena, no tiene posibilidad de encontrar espacio para tener una manifestación clínica”, precisó. Sin embargo, cuando la inmunidad se altera, el virus se activa y provoca la culebrilla, una erupción cutánea que genera picazón, ardor y quemazón.
“Al quinto, séptimo, noveno día, aparecen las vesiculitas y después se viene toda la corredera roja junto con las vesiculitas, que es la etapa del zóster, que dura tres a cuatro semanas. La mayor parte se cura, pero hay gente que queda con la neuralgia, que quiere decir un dolor en el nervio, porque el nervio se inflamó y quedó dañado y eso genera que tenga neuralgia postherpética, que es una de las cosas que los médicos nunca queremos tratar, porque nunca lo curamos”, explicó el especialista.
La relación entre la piel y el sistema nervioso
El doctor Criado aclaró por qué el herpes zóster, que se manifiesta en la piel, afecta también a los nervios. “Cuando embriológicamente estamos dentro del útero de mamá, el neuroectodermo, son la misma capa embrionaria. El neuro es el sistema nervioso y el ectodermo es la piel. O sea, el virus encuentra donde genéticamente tiene el lugar para poder subsistir”, según el médico.
Además, completó: “Buscan el punto de comodidad, el punto donde tienen lo que necesitan para subsistir. Cada virus necesita un entorno metabólico, que es el que le posibilita existir”.
El médico identificó cinco grupos de personas con mayor riesgo de desarrollar herpes zóster.
El primer grupo incluye a los trasplantados, sobre todo los de médula ósea, quienes tienen 20 veces más riesgo de padecer la enfermedad. Por ello, la vacunación es parte del protocolo de trasplante.
El segundo grupo está compuesto por pacientes con cáncer que reciben drogas oncológicas, ya que estas alteran la inmunidad. Muchos de estos pacientes también se vacunan antes de iniciar el tratamiento.
El tercer grupo abarca a quienes toman drogas que alteran el sistema inmune, como pacientes con lupus, psoriasis, sistemas de DEA o VIH.
El cuarto grupo lo integran los pacientes metabólicos, como diabéticos o personas con insuficiencia renal, que tienen una alteración en su inmunidad.
Finalmente, el quinto grupo, y el más amplio, es el de aquellas personas que sufren un “estresazo”, lo que deteriora su inmunidad.
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El impacto del estrés en la inmunidad
El doctor Criado explicó que un estrés intenso puede generar una caída brusca de las defensas. En este punto, puso como ejemplo el caso de Lionel Scaloni, quien padeció herpes zóster después del Mundial de Qatar. “Scaloni, lo más probable es que tuvo un distrés estresante. Por eso se comió el herpes. Cuando bajó el escudo, su inmunidad dijo: ‘hasta aquí llego, mi amor’. Y apareció el herpes como manifestación clínica”, sostuvo.
Por eso, el especialista abordó la pregunta sobre si celíacos o hipertensos están en riesgo. Aclaró que si un celíaco sigue su dieta, su inmunidad debería estar bien. Si un hipertenso está medicado, no tendría que tener problemas. Sin embargo, “si el hipertenso además está gordito, si además de estar gordito tiene, está medio prediabético. Si además de eso, en los últimos cuatro o cinco años tuvo dos o tres infecciones de cualquier cosa y probablemente su inmunidad diciendo que esta persona, esta persona puntualmente no es un hipertenso que toma la pastillita a la mañana y sigue la vida bien”, explicó, lo que podría aumentar su vulnerabilidad.
Respecto al tratamiento, el doctor Criado puso énfasis en la prevención. “Revisar la inmunidad con cada paciente, es un acto médico. No es menor. Tenemos que estar, con cada uno de los pacientes, ver cómo está su inmunidad, cuál es su mejor momento. Y para eso existen la justamente las vacunas para prevenir”, afirmó.
La vacunación reduce el riesgo de desarrollar la enfermedad. Por eso se vacuna a pacientes trasplantados y oncológicos. Cuando un paciente ya tiene herpes, el tratamiento depende de la gravedad. “Si tiene la forma grave, hay un antiviral que se llama aciclovir. Es una enfermedad que dura varios días, que requiere, tiene niveles de complejidad, hay formas clínicas muy graves. El cerebro o hay formas clínicas que pueden generar daño, daño sin resolución, o sea, una encefalitis herpética puede ser una forma grave que hasta me lleve a la muerte si es muy grave”, advirtió.
El doctor Criado subrayó que la inmunidad del paciente es clave para tolerar la agresión del virus. Además, aclaró que la vacuna de la varicela no impide que el virus ingrese al cuerpo, sino que previene las formas graves de la enfermedad. “Los virus no tienen barreras”, cerró.
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