Perú define su futuro en un balotaje entre Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez

Más de 27 millones de peruanos eligen este domingo entre la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, y el izquierdista Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú. Los sondeos anticipan un empate técnico y un 25% de indecisos en un país con ocho presidentes en los últimos diez años.

Perú define este domingo su noveno presidente en la última década, con una elección entre dos modelos ideológicos opuestos: la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez. Este balotaje se da en un contexto de profunda crisis política y una fuerte desconfianza en las instituciones del país.

La candidata de derecha, Keiko Fujimori, líder de Fuerza Popular e hija del expresidente Alberto Fujimori, busca llegar por cuarta vez a la presidencia. Del otro lado se encuentra Roberto Sánchez, referente de Juntos por el Perú y exministro durante el gobierno de Pedro Castillo.

Las encuestas previas muestran un escenario de extrema paridad. Según explicó la analista política Urpi Torrado, existe un empate técnico entre ambos postulantes y un elevado porcentaje de electores que aún no definió su voto. A diferencia de las elecciones de 2021, cuando los votos blancos y nulos representaron el 6,5%, en esta oportunidad alcanzan cerca del 25%, reflejando el desencanto de gran parte de la población.

La elección se desarrolla en un país que atraviesa una prolongada crisis institucional. Desde 2016, Perú tuvo ocho presidentes y una duración promedio de gobierno de apenas un año y dos meses. Las sucesivas destituciones presidenciales, las disputas entre el Ejecutivo y el Congreso y la fragmentación partidaria profundizaron la pérdida de confianza en el sistema político.

La primera vuelta electoral ya había mostrado ese fenómeno. Con 35 candidatos en competencia, Fujimori obtuvo poco más del 17% de los votos y Sánchez alrededor del 12%, superando por escaso margen al exalcalde de Lima, Rafael López Aliaga.

Más allá de las diferencias ideológicas, ambos candidatos enfrentan altos niveles de rechazo. Los especialistas coinciden en que gran parte del electorado votará más por oposición a una opción que por adhesión a un proyecto político, una situación que alimenta la incertidumbre sobre el resultado final.

Aunque la economía peruana mantiene indicadores relativamente sólidos, con crecimiento del Producto Bruto Interno y baja inflación, la principal preocupación social pasa por la inseguridad. El aumento de los homicidios, las extorsiones a comerciantes y transportistas y la expansión del sicariato se convirtieron en temas centrales de la campaña y generaron numerosas protestas ciudadanas en los últimos meses.

Tal vez te interese leer: Deuda privada: el Banco Mundial y el BID aprobarán garantías para Argentina por USD 2.550 millones

En este contexto, los votantes deberán optar entre la continuidad del modelo económico liberal que propone Fujimori o un giro hacia la izquierda impulsado por Sánchez, quien reivindica la gestión de Pedro Castillo y plantea medidas de fuerte confrontación con el Parlamento.

Quien resulte vencedor asumirá la presidencia el próximo 28 de julio con el desafío de reconstruir la confianza ciudadana y devolver estabilidad a un país que en la última década se convirtió en uno de los escenarios políticos más turbulentos de América Latina.

Fuente: TN 

LA REGION

NACIONALES

INTERNACIONALES

ULTIMAS NOTICIAS

Newsletter

Columnas