Grieta en el Gobierno: Karina Milei no invitó a Victoria Villarruel al Tedeum del 25 de Mayo

La tensión en el Gobierno sumó un nuevo y definitivo capítulo de cara al acto patrio del 25 de Mayo: se confirmó oficialmente la marginación de Victoria Villarruel después de varios días de dudas.

Según un comunicado emitido por fuentes allegadas a la titular del Senado, la invitación al evento la cursa formalmente la Secretaría General de la Presidencia a través del área de ceremonial, aclarando de forma tajante que la vicepresidenta de la Nación no ha sido invitada.

De esta forma, por primera vez, Villarruel no formará parte de la comitiva oficial que acompañará al presidente Javier Milei, quien asistirá a la ceremonia únicamente en compañía de su Gabinete.

La decisión de no incluir a la vicepresidenta en la ceremonia y en las actividades posteriores fue una determinación directa de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. La jornada patria está estructurada para comenzar a la medianoche con una cadena nacional que reproducirá el himno. Posteriormente, a las 9:40 de la mañana, el mandatario y sus ministros saldrán de la Casa Rosada y cruzarán la Plaza de Mayo hacia la Catedral Metropolitana, donde el Tedeum iniciará a las 10.

Todo esto transcurre en medio de un contexto informativo tenso, donde los portales sugieren leer también artículos anexos sobre el plan de Milei para blindar la economía del ruido político, o sobre las recientes declaraciones de Mauricio Macri, quien se metió en la interna del Gobierno y lanzó una dura advertencia señalando que “el barco se hunde”.

La distancia entre Javier Milei y Villarruel fue in crescendo a un punto sin retorno. La profundización del quiebre había quedado expuesta públicamente en el Tedeum del año pasado, en 2025.

En aquella oportunidad, Milei ingresó a la Catedral, saludó con un abrazo a José Luis Espert, rechazó la mano del jefe de gobierno porteño Jorge Macri y tampoco saludó a Villarruel. Al referirse a aquel desplante que le hizo el mandatario, la vicepresidenta ironizó dejando una declaración inmortalizada junto a una foto de su cuenta de X: “Yo siempre saludo”.

Esta marginación coincide con un momento de reconfiguración de fuerzas dentro del oficialismo, donde La Libertad Avanza recorta los márgenes de influencia de la vicepresidenta fuera del Congreso. A la par de este repliegue, Villarruel mantiene su estrategia de gestionar la Cámara Alta con autonomía, un territorio clave donde el Gobierno depende de negociaciones quirúrgicas con la oposición dialoguista para garantizar la gobernabilidad legislativa.

Esta interna tiene otros antecedentes de extrema tensión y empujones en el Senado. A fines de noviembre último, hubo un quiebre institucional explícito durante la jura de los nuevos senadores. En esa jornada, Karina Milei y Manuel Adorni protagonizaron un cruce público con el entorno de la vicepresidenta al acusarla formalmente de intentar bloquearles el ingreso al recinto y a los palcos oficiales.

El episodio, totalmente inédito, expuso la desconfianza mutua en la organización de los actos de Estado e incluyeron fricciones físicas entre el personal de seguridad de ambos lados. Mientras desde la Casa Rosada denunciaron trabas intencionales y una supuesta orden de Villarruel, desde la presidencia del Senado desmintieron la acusación atribuyendo la demora a las estrictas medidas de seguridad y al control de capacidad del lugar.

Estas turbulentas escenas contrastaron con otras capturas institucionales, como una foto proveniente de las transmisiones del Senado de Argentina que mostró a Manuel Adorni, Karina Milei y Diego Santilli compartiendo espacio durante la votación de la reforma laboral. Aquel cruce de acusaciones en los pasillos marcó el momento exacto en que las diferencias entre Karina Milei y Victoria Villarruel abandonaron la discreción interna y pasaron a dirimirse formalmente ante las cámaras.

Por último, cabe recordar que Villarruel ya había evitado coincidir con el Gabinete en otra celebración religiosa realizada en Luján por el aniversario de la muerte del Papa Francisco. En su momento, la titular del Senado justificó el faltazo explicando que la misa estaba “politizada” y que allí estaba reunida “lo peor de la casta política”. Lejos de bajar el perfil, la última declaración de Villarruel abordó de lleno la figura del jefe de Gabinete. “Estamos esperando todos la declaración jurada de Adorni. Les saludo”, disparó con una sonrisa antes de retirarse, sumando así un nuevo elemento a la prolongada fractura oficialista.

(Con información de TN)

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