Hoy día de Santa Rita, se celebrarán misas cada hora y media desde las 6:00 hasta las 20:00, con sacerdotes de distintas parroquias colaborando en las confesiones a lo largo de toda la jornada.
La comunidad del Santuario Diocesano Santa Rita de Posadas se prepara para vivir los días centrales de sus fiestas patronales, que incluirán una intensa agenda religiosa y una multitudinaria peregrinación este fin de semana.
El rector del santuario, el padre Francisco Javier Alegre, destacó el clima de organización y participación que se vive en la previa. “Gracias a Dios, la Virgen y Santa Rita, todo está marchando sobre rieles. La comunidad viene trabajando desde principios de mes en cada detalle para vivir esta fiesta con alegría y mucho compromiso”, señaló.
El viernes 22 de mayo, día de Santa Rita, se celebrarán misas cada hora y media desde las 6:00 hasta las 20:00, con sacerdotes de distintas parroquias colaborando en las confesiones a lo largo de toda la jornada.
“El movimiento de personas es impresionante. Entran grupos, participan de la misa, rezan, salen y enseguida ingresa otra cantidad de gente. Es una manifestación de fe muy fuerte”, expresó el sacerdote, quien además remarcó que la devoción continúa incluso fuera del horario de celebraciones. “Después de cerrar el templo, mucha gente sigue acercándose a la ermita para prender una vela, dejar un pedido o agradecer. Es un rezar continuo”, agregó.
El momento más convocante será el domingo 24 de mayo, con la tradicional peregrinación desde la Catedral de Posadas hasta el santuario. La procesión partirá por la mañana y contará con acompañamiento de tránsito y seguridad.
“El pueblo de Dios camina unido. Esa es nuestra esencia: una Iglesia peregrina, una familia que se mueve junta hacia el santuario”, afirmó el padre Alegre.
Ese mismo día, a las 10:00, se celebrará la misa central presidida por monseñor Juan Rubén Martínez, que será transmitida por medios locales.
Como novedad, este año se ofrecerá un almuerzo comunitario gratuito para los peregrinos, con la preparación de 400 porciones de arroz con pollo.
“Pensamos esta propuesta desde un corazón agradecido. En un tiempo donde todo parece comprarse y venderse, queremos ofrecer un plato caliente como gesto de amor y de fe”, explicó el sacerdote, quien destacó que la iniciativa se concretó gracias a donaciones de la comunidad.
Finalmente, el rector del santuario convocó a participar de las celebraciones y remarcó el mensaje de unidad que busca transmitir la festividad. “Queremos que termine la discordia, las peleas y las divisiones. Somos todos iguales ante Dios. Como santuario, queremos ser instrumentos para acompañar, escuchar y ayudar”, concluyó.










