El contador Alejandro Haene aseguró que la actual crisis económica en Argentina es “peor que la del 2001”

La economía misionera atraviesa un escenario complejo, con una caída significativa en la recaudación provincial. Alejandro Haene, contador especialista en pymes, analizó la situación y trazó un paralelismo con la crisis de 2001, aunque advirtió que el contexto actual presenta desafíos aún mayores.

 

Entrevista LT 17

Haene señaló que Misiones, a pesar de ser la octava economía del país, recibe fondos de coparticipación como la decimonovena jurisdicción de Argentina. “Eso ya nos da una pauta de todo lo que tenemos que remar, es decir, la provincia. Lo que pasa es que en la provincia estamos todos, el sector público y el sector privado remando para tratar de compensar justamente la falta de aportes que no llegan”, afirmó.

El contador subrayó el impacto de la situación geopolítica de Misiones, ubicada entre Brasil y Paraguay, y cómo esto acentuó la caída en la recaudación. “Si a nivel nacional la recaudación cayó el 11%, Misiones, por imperio de las circunstancias y por su situación geopolítica, metida como una cuña entre Brasil y Paraguay, la recaudación llegó a bajar el 22%”, precisó. Este achicamiento de fondos propios obliga a la provincia a tomar medidas de ajuste, como la decisión de no comprar más móviles hasta fin de año.

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Para Haene, la situación actual es de un ajuste constante. “Mucho más no podemos hacer. Creo que cada vez es como lo que nos hacemos, le hacemos un agujerito más al cinturón para seguir apretándonos, porque esto es así. Lo que le pasa a la provincia nos pasa a ustedes también, a mí, al común de la gente”, sostuvo.

El especialista comparó el momento económico actual con la crisis de 2001, pero señaló que la situación es peor. “Creo que esto solamente es comparable con el 2001, pero creo que peor, porque en el 2001, más allá de la inflación que había, de la cantidad de cuasimonedas, había Lecop, cada provincia emitió su moneda en reemplazo de la moneda nacional, pero no había la escasez de movimiento dinerario que hay hoy”, explicó.

Haene también destacó que, si bien en 2001 hubo cierres de comercios e industrias, el rebote posterior fue fenomenal, con una gran apertura de empresas a partir de 2003. Además, la informalidad laboral no alcanzó los niveles actuales. “Tampoco no se llegó a ver a que haya tanta gente en la informalidad”, indicó. El contador mencionó la pérdida de 233.000 puestos de trabajo registrados a nivel nacional, sin contar a las personas en la informalidad que vieron caer sus ingresos.

Sin perspectivas de rebote a corto plazo

Respecto a un posible rebote de la economía, Haene se mostró pesimista a corto plazo.  Aunque reconoció que hay buenas intenciones, señaló la falta de acciones concretas. Puso como ejemplo los numerosos proyectos en la Cámara de Diputados para solucionar la situación de los deudores de tarjetas de crédito y créditos bancarios, una prioridad que aún no se resuelve.

El contador reveló un dato alarmante: el 72% de los gastos realizados con tarjetas de crédito hoy se efectúan en supermercados y autoservicios, una cifra que antes representaba solo el 14%. El resto solía destinarse a electrodomésticos, viajes o vestimenta.

Esto evidencia un cambio drástico en los hábitos de consumo, donde la tarjeta se transformó en una herramienta para gastos esenciales. En ese sentido, remarcó que la cadena de pagos está rota, con plazos de cobro que se extendieron de 30 a 60 o 90 días, lo que afecta el flujo de caja de las empresas.

Medidas provinciales para mitigar la crisis

A pesar del panorama desalentador, Haene destacó algunas iniciativas provinciales que ofrecen un respiro. Mencionó una línea de crédito del Banco Macro, impulsada por la provincia, para la compra de cheques por ventas de hoja verde o canchada, siempre que se respeten los precios sugeridos, con un cupo de 5.000 millones y un tope de 80 millones por empresa.

También resaltó las líneas vigentes del Fondo de Crédito de Misiones, con montos tope de 30 millones por empresa y tasas significativamente menores a las bancarias, además de la facilidad de garantizar créditos con seguros de caución.

Finalmente, el Fondo de Garantía de Misiones (Fogami) ofrece una línea para compra de cheques propios o de terceros, con tasas mucho más bajas que las del mercado.

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