Enrique Bongers, presidente de la Amayadap, expresó la preocupación del sector forestoindustrial ante la falta de medidas contundentes que reactiven las economías regionales. En este sentido, se refirió a los recientes anuncios del Gobierno provincial y a la necesidad de impulsar la construcción de viviendas de madera para generar movimiento económico.
Entrevista Radio Up
El empresario que integra la Asociación de Madereros y Afines del Alto Paraná (Amayadap) valoró acciones provinciales que benefician al sector, como la posibilidad de pagar facturas de energía hasta a 90 días sin intereses.
Respecto a la suspensión del pago a cuenta en el Control Fiscal en Ruta, medida que regirá desde julio por un año, Bongers la calificó como “leve” y “paliativa”. “Quizás por la situación crítica que tiene hoy el comercio, la forestoindustria, la yerba y el té”, explicó.
Tal vez te interese: Más de 50 pymes de Misiones ya tienen certificación forestal y desde Apicofom remarcan que “abre puertas”
«Pero vemos con buenos ojos que de alguna manera, después de muchos años, el gobierno provincial está viendo que es necesario comenzar a encontrarle la manera de bajar los impuestos y de esa manera también obviamente yo estimo que ellos optimizar el Estado», agregó.
El dirigente empresarial enfatizó que la medida será evaluada en los próximos meses para determinar su impacto real. “Vamos a tener que ver ahora en los meses julio, agosto y septiembre, por ejemplo, cómo impacta eso, básicamente para todos los que por ahí traen insumos dentro de la provincia y hacen pagos a cuenta, materias primas”, sostuvo.
Asimismo, resaltó la importancia de poder utilizar los saldos a favor de ingresos brutos, ya que muchas empresas continúan pagando a pesar de tenerlos. “Hoy un paliativo rápido e importante hubiera sido más exenciones del impuesto de ingresos brutos de Misiones para los que tienen saldos a favor”, opinó.
Sin embargo, el empresario manifestó su sorpresa por la ausencia de menciones al sector forestoindustrial en los anuncios oficiales. “Realmente esperábamos que se hable algo más de lo que es forestoindustria, por la importancia que tiene la forestoindustria en la provincia de Misiones y realmente no escuchamos ni la palabra forestoindustria”, afirmó.
Viviendas de madera: una propuesta para motorizar la economía
Por otro lado, reveló que desde la asociación impulsan una iniciativa para solicitar al Gobierno nacional créditos hipotecarios blandos que permitan la construcción de 5.000 viviendas por provincia. Bongers destacó la importancia de esta propuesta para motorizar la economía, ya que la construcción de viviendas nuevas genera un movimiento económico integral.
“No solamente tiene que ser de maderas, pero sí que sean viviendas nuevas. Porque cuando es, por ejemplo, un departamento o una casa que ya fue construida, hay un intercambio de dinero entre el comprador y el vendedor. En cambio, si se produce la construcción, hay un intercambio y hay un movimiento económico no solo de la madera, del cemento, del ladrillo, de otros sectores, del electricista, mano de obra”, detalló.
La solicitud se elevó a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, por intermedio de la diputada nacional Maura Gruber, y también se informó a la provincia.
El empresario subrayó el déficit habitacional en Argentina y la necesidad de programas que impulsen la obra privada y el empleo. “Es una idea que motorizaría, aparte por el déficit habitacional que hay en la Argentina y que no se está viendo ya hace varios años. Y eso motorizaría, pero impresionante, la obra privada también”, afirmó.
Además, hizo hincapié en que este tipo de iniciativas benefician a las economías regionales, las cuales están “muy golpeadas” por las políticas nacionales que se enfocan en la minería, el petróleo y los granos.
Situación actual de la forestoindustria
Bongers aseguró que la situación de la forestoindustria no mejoró. Observó un repunte entre febrero y principios de marzo, pero el mercado interno sigue con muy poca venta. “Todo aquel aserradero que hoy está exportando, se está enfocando a la exportación, pero de un producto, por ejemplo, una madera rústica, un cepillado cuatro caras, que es un producto de bajo valor agregado, que hoy tiene un precio bajo a nivel internacional”, explicó.
El sector apenas cubre costos y, en algunos casos, solo busca sostener las fuentes de empleo. Los aserraderos pequeños atraviesan una situación particularmente difícil debido al aumento del costo de la energía y la logística, que les impide competir en otros mercados.
El presidente de Amayadap indicó que, si bien no se registran despidos masivos, las empresas implementan estrategias para mantener el personal. “Los aserraderos lo que hacen es cortan dos o tres días en el aserradero y el resto de los días utiliza esa misma gente para la remanufactura de madera. O han bajado horas, pero no nos comentan de despidos”, precisó.
La prioridad es sostener la fuente laboral, ya que la capacitación de personal calificado demanda años y las industrias no quieren perder esa inversión. Sin embargo, operan con “márgenes nulos o directamente a contribución marginal, como para cubrir los costos y poder sostener el empleo”.
En cuanto a la posibilidad de una reactivación del mercado, Bongers se mostró cauteloso. “El mercado interno no arranca, entonces, obviamente la construcción pública y privada está baja. El aserradero chico que abastece madera a ese segmento, está muy complicado”, explicó. En el mercado externo, a pesar de la demanda, los precios de la madera son bajos, lo que dificulta la exportación para los aserraderos pequeños y medianos. “Los medianos a grandes pueden salir a atender esos mercados porque todavía les queda o están utilizando el ahorro de la forestación para seguir haciendo girar la rueda”, comentó.
Para el empresario, si no se toman medidas urgentes, el año se mantendrá con baja demanda de madera en el mercado interno y precios bajos en el externo. “Tenemos que mejorar nosotros internamente la logística, la parte impositiva, comenzar a hablar un poco del tema energético también, que realmente la energía nos viene pegando bastante fuerte a nosotros, a nuestro sector”, concluyó Bongers, y remarcó que la eficiencia en estos puntos permitiría a los aserraderos acceder a otros mercados.

La paradoja argentina: madera certificada FSC, mercados que crecen y PyMEs forestales que no reaccionan
Industria forestal brasileña: estudio de ABIMCI confirma competitividad global y crecimiento sostenido del sector
La tendencia global que integra salud, diseño y sostenibilidad urbana pone en foco los edificios con madera






