Más de 15 comercios bajaron sus persianas en Bernardo de Irigoyen: “Toda esa mano de obra desocupada está yendo a Brasil”

El intendente Edgardo Aquino advirtió una retracción en las ventas, reducción de personal y un desplazamiento de trabajadores hacia el país vecino en busca de empleo.

El intendente de Bernardo de Irigoyen, Edgardo “Chichín” Aquino, describió un escenario de contracción comercial en la ciudad fronteriza, con una baja sostenida en el consumo, cierre de locales y reducción de puestos laborales. Según indicó, el impacto de las medidas económicas nacionales se refleja principalmente en el comercio, actividad central de la economía local.

“Las medidas económicas nacionales afectaron principalmente en la columna vertebral de nuestro municipio, que es el comercio. El comercio ha mermado notablemente sus ventas”, señaló el jefe comunal. En ese contexto, precisó que la caída de ingresos derivó en el cierre de locales y en ajustes de personal: “Algunas persianas se cierran, otros que aguantan prescinden de trabajadores”.

De acuerdo a lo expuesto, la retracción no se limita a un rubro específico. “La mayoría está afectada”, afirmó Aquino, aunque aclaró que algunos sectores como vinotecas, perfumería y venta de dulces continúan operando “en menor escala”, mientras que el resto registra una disminución marcada en la actividad.

El intendente también vinculó la caída del consumo con la menor presencia de compradores brasileños. “Los brasileños siempre buscan la ventaja. Al no tener algo que les reditúe bastante, ya no vienen”, explicó. En esa línea, indicó que la dinámica fronteriza cambió y que muchos consumidores optan por compras puntuales o directamente dejan de cruzar.

A su vez, mencionó que la configuración del comercio sobre la línea limítrofe influye en la distribución de las ventas. “La mayor parte del comercio está a la vera del límite, entonces directamente les facilita, pasan caminando”, sostuvo, al describir un esquema que concentra la actividad en sectores específicos y reduce el movimiento en otras áreas.

En términos de impacto concreto, Aquino estimó que “más de 15 o 20 comercios cerraron” en los últimos meses, mientras que otros establecimientos redujeron su planta de empleados. Como consecuencia, parte de la mano de obra local comenzó a buscar alternativas laborales en Brasil. “Toda esa mano de obra desocupada está yendo a Brasil”, afirmó.

El jefe comunal agregó que el flujo diario de trabajadores hacia el país vecino es sostenido: “Pueden ser alrededor de 300, 400, 500 por día los que van a trabajar”, indicó, en referencia a misioneros que cruzan la frontera ante la falta de oportunidades en la ciudad.

En ese contexto, Aquino planteó la necesidad de medidas que favorezcan el movimiento comercial en la zona, especialmente vinculadas al tránsito fronterizo. Consideró que la actual operatoria desalienta el ingreso de compradores y limita la recuperación de la actividad: “Buscamos que haya un movimiento más intenso, que los comercios se puedan reponer un poco”.

El escenario, según remarcó, mantiene al comercio local como el sector más expuesto a la coyuntura económica, con efectos directos en el empleo y en la dinámica diaria de la ciudad.

 

 

LA REGION

NACIONALES

INTERNACIONALES

ULTIMAS NOTICIAS

Newsletter

Columnas