Condenaron a un preso que manejaba un «kiosco» de cocaína y marihuana dentro de la cárcel de Corrientes

Gustavo Romero cumplía una pena por lesiones en la Unidad Penal 1 de Corrientes cuando fue sorprendido con cocaína, marihuana y más de 70 mil pesos en su celda. La Justicia Federal lo sentenció ahora a 7 años de cárcel por comercializar droga dentro del establecimiento penitenciario.

En un fallo reciente de la Justicia Federal, Gustavo Ezequiel Romero fue sentenciado a 7 años de prisión tras ser hallado responsable de comercializar estupefacientes dentro de la Unidad Penal Uno de San Cayetano. Lo insólito del caso es que Romero ya se encontraba cumpliendo una condena por lesiones cuando decidió montar una red de venta de drogas para el resto de los internos.

La investigación determinó que el centro de operaciones funcionaba en la celda número 8 del módulo 4, en el sector de mediana seguridad. Allí, Romero no solo acopiaba sustancias, sino que contaba con toda la logística necesaria para el tráfico interno.

Celulares, dinero y armas caseras

El «negocio» salió a la luz durante una requisa realizada en enero de 2024, donde las autoridades penitenciarias se toparon con un arsenal de evidencias que el Tribunal Federal, integrado por los jueces Fermín Ceroleni, Eduardo Belforte y Simón Bracco, consideró contundentes:

  • Droga fraccionada: Se hallaron 65 pequeñas bolsas (bochitas) con clorhidrato de cocaína y marihuana, listas para la venta.

  • Dinero en efectivo: El interno tenía en su poder $72.400 en billetes de diversa denominación, producto de las transacciones con otros reos.

  • Tecnología prohibida: Se secuestraron dos teléfonos celulares que eran utilizados para coordinar el ingreso de la droga al penal y pactar las ventas.

  • Elementos peligrosos: También se encontraron hojas de cuchillos y metales adaptados como «pipas» para el consumo.

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De la libertad a una nueva condena

Romero terminó de cumplir su pena inicial por lesiones y, apenas recuperó su libertad por esa causa, fue trasladado a la Unidad Penal 6 bajo prisión preventiva por este delito federal. La Fiscalía Federal, tras un largo proceso de imputación, logró demostrar que la actividad ilícita era sostenida en el tiempo y contaba con una organización interna que burlaba los controles del Servicio Penitenciario.

Ahora, con este nuevo veredicto, el «kiosquero» de la UP1 deberá permanecer tras las rejas durante siete años más, esta vez bajo un régimen de estricta vigilancia federal.

Fuente: Diario época

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