El presidente Javier Milei participó en el portaaviones nuclear USS Nimitz de la operación Passex 2026, un ejercicio naval conjunto entre Argentina y Estados Unidos en el Atlántico Sur. Esta actividad se suma a la visita del contraalmirante Mark A. Schafer, jefe del Comando de Operaciones Especiales Sur, y afianza la cooperación militar entre ambos países.
Los gobiernos de Donald Trump y Javier Milei consolidaron la alianza estratégica en materia militar con la visita del contraalmirante Mark A. Schafer, jefe del Comando de Operaciones Especiales Sur de los Estados Unidos, y la llegada de dos buques militares de relevancia. Estas unidades participaron en ejercicios militares en aguas de la Zona Económica Exclusiva de la Argentina.
El presidente Milei viajó esta mañana al portaaviones nuclear USS Nimitz para participar en una actividad conjunta organizada por el Comando de Operaciones Especiales Sur. Esta jornada formó parte de los ejercicios navales de la operación conjunta Passex, que las fuerzas militares de ambos países realizaron desde el martes en el Atlántico Sur. El Presidente partió desde Aeroparque a las 9.30 y aterrizó en la cubierta del buque de guerra norteamericano, que se encontraba en las proximidades de Mar del Plata, informaron fuentes oficiales.
Acompañaron a Milei su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti, y el canciller Pablo Quirno. También estuvieron presentes el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, almirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare, y el jefe de la Armada, almirante Juan Carlos Romay. El Presidente llegó al portaaviones USS Mimitz, donde saludó al contraalmirante Schafer, al embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, y al comandante de la unidad perteneciente a la Armada norteamericana, capitán Joseph J. Furco.
Las autoridades políticas y militares recorrieron la cubierta de vuelo del portaaviones. Durante la jornada se realizó una demostración aérea, como parte del ejercicio militar Passex, que incluyó operaciones de aeronaves F-18 y helicópteros MH-60 Seahawk. El ministro Presti expresó en las redes sociales que este ejercicio “fortalece la cooperación, la interoperabilidad y el trabajo conjunto entre la Argentina y Estados Unidos”.
Operaciones conjuntas
El Comando de Operaciones Especiales del Sur, que conduce el contraalmirante Schafer, es una unidad del Comando Sur de los Estados Unidos. Esta unidad es responsable de planificar y ejecutar despliegues en la región, que comprende 31 países y una población de 522 millones de personas. Las operaciones se desarrollan como ejercicios de oportunidad, para aprovechar el tránsito de los buques de guerra por aguas jurisdiccionales. En este caso, las prácticas entre las flotas de ambos países se extendieron hasta este jueves.
A estos ejercicios combinados se sumó la operación Daga Atlántica, que las Fuerzas Especiales de Estados Unidos realizaron con sus pares argentinos en tres unidades: la Base Naval Puerto Belgrano, la Guarnición Militar Córdoba y la VII Brigada de la Fuerza Aérea, en la localidad bonaerense de Moreno. Con vistas al afianzamiento de la relación militar entre las Fuerzas Armadas y el Comando Sur, el contraalmirante Schafer se trasladó a la unidad aeronáutica de Moreno, donde lo recibieron jefes militares argentinos.
El embajador norteamericano, Peter Lamelas, expresó en las redes sociales: “Nuestros países son más fuertes cuando trabajamos juntos. La visita del contraalmirante Shafer reafirma el valor de la relación entre nuestras fuerzas de operaciones especiales y continúa fortaleciendo la cooperación en defensa entre Estados Unidos y la Argentina. Una Argentina más fuerte hace a toda la región más segura”.
Detalles de los ejercicios
Las maniobras forman parte de la etapa final del despliegue internacional Southern Seas 2026. Esta campaña de navegación y adiestramiento comenzó en el hemisferio norte, durante la cual el portaaviones USS Nimitz recorrió distintos escenarios del continente americano e integró ejercicios combinados con diversas Armadas de la región, incluida la Armada Argentina.
En el Ministerio de Defensa explicaron: “A medida que el grupo de combate aeronaval estadounidense avanzó hacia el Atlántico Sur y se aproximó al litoral marítimo argentino, comenzó el trabajo conjunto en aguas jurisdiccionales nacionales, mediante la ejecución del ejercicio Passex 2026”. Mientras tanto, unidades de la Flota de Mar zarparon de la Base Naval de Puerto Belgrano para integrarse al despliegue. El destructor ARA La Argentina y la corbeta ARA Rosales establecieron contacto operativo con el USS Nimitz y el destructor USS Gridley, y conformaron “una fuerza de tarea combinada orientada al adiestramiento conjunto”.
También participaron helicópteros Sea King desde la cubierta del portaaviones e intervinieron en maniobras aéreas conjuntas con aeronaves F-18 de la US Navy. Esto permitió a la Aviación Naval “adiestrarse en procedimientos de vuelo embarcado en unidades de gran porte y en entornos operativos de alta complejidad”, según la explicación oficial. En ese intercambio, las unidades navales y aeronavales desarrollaron un programa intensivo, con maniobras de comunicaciones, evoluciones tácticas, formaciones de navegación, ejercicios de defensa aérea y operaciones aéreas conjuntas.
Durante su visita, el jefe del Comando de Operaciones Especiales Sur se reunió con el comandante Conjunto de Operaciones Especiales, coronel Eduardo César Verón Rodríguez, y participó en las actividades iniciales del ejercicio Daga Atlántica, como parte de la fase de entrenamiento táctico entre operadores especiales de Estados Unidos y efectivos de la Armada.
Las tropas y unidades norteamericanas llegaron al país luego de que el presidente Milei autorizara por decreto el ingreso del personal y medios militares de Estados Unidos al país. Esta es una atribución que la Constitución nacional le confiere al Congreso, pero el Poder Ejecutivo argumentó que envió oportunamente el proyecto a la Cámara de Diputados, aunque la iniciativa no tuvo tratamiento legislativo.
Entre los fundamentos del decreto se señala que “la experiencia acumulada por las Fuerzas Especiales de los Estados Unidos en operaciones combinadas en contextos de combate constituye un recurso invaluable para potenciar las capacidades de las Fuerzas Armadas de la República Argentina”. El ejercicio Passex presenta como antecedente la participación del portaaviones USS George Washington, de la Armada de los Estados Unidos, en la edición de 2024. En este programa, por las Fuerzas Armadas argentinas participan unos 350 efectivos del destructor ARA La Argentina y la corbeta ARA Rosales. Las Fuerzas Armadas norteamericanas desplegarán el destructor ARA Gridley y el portaaviones USS Nimitz. El costo de los ejercicios se estima en $ 466,7 millones.

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