Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), alertó sobre la crítica situación de las pequeñas y medianas empresas. La industria manufacturera perdió 80.000 puestos de trabajo y más de 300.000 empleos en dos años en Argentina, según el dirigente. Además, más de 350 unidades productivas cerraron en Misiones, lo que genera una profunda crisis.
Daniel Rosato- Entrevista Santa María de las Misiones
La industria manufacturera argentina atraviesa un momento de fuerte caída y se enfrenta al cierre de empresas, así lo manifestó Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA). El referente del sector subrayó la alarmante pérdida de puestos de trabajo y la falta de competitividad que golpea a las pequeñas y medianas empresas en todo el país.
Rosato señaló que la primarización de la economía provocó la pérdida de 80.000 puestos de trabajo solo en la industria manufacturera. Además, el total de empleos perdidos en los últimos dos años supera los 300.000, un panorama que calificó como preocupante.
“Venimos con ocho meses de industria manufacturera en caída permanente. Con una caída no solamente en la industria, producto de la caída de ventas, producto de la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, el consumo viene cayendo”, explicó Rosato. El dirigente destacó que el gobierno exhibe una balanza comercial positiva de 2.500 millones de dólares, pero esa cifra se debe a la contracción de importaciones de bienes de capital e insumos que la industria necesita para producir, y no a un fortalecimiento genuino.
Para Rosato, existe una ideología que relaciona a la industria manufacturera con la política, lo que atribuyó a una confusión por parte del gobierno. “El presidente ha dicho ayer algo que nos dejó pensando porque dijo, ‘las quejas del kirchnerismo por el desempleo’. Pero acá la industria, imagínense si todos fuéramos kirchneristas, comunistas, esto acá es un problema no político, acá es un problema de una realidad que está viviendo la Argentina en materia industrial, que no podemos producir, no podemos competir”, afirmó y sostuvo que muchas empresas, algunas con 80 años de trayectoria, se encuentran en una situación crítica.
Emergencia productiva
El presidente de IPA detalló que la industria enfrenta un tipo de cambio estable con una inflación que supera el 3% mensual. Esta combinación aumenta los costos en dólares y aleja la posibilidad de competir con productos importados a nivel internacional. Esta realidad, según Rosato, es la que lleva a los despidos y a una crisis económica que se traslada a la sociedad.
“Nosotros valoramos al campo y a la energía, que están bárbaros, pero la que genera la mano de obra intensiva, la que mueve, motoriza la economía es la industria”, puntualizó. El dirigente aseguró que no buscan prebendas ni privilegios, sino una política de Estado que otorgue financiamiento y permita a las Pymes competir en igualdad de condiciones. “¿Por qué las grandes empresas reciben subsidios por miles y miles de millones de dólares y las Pymes no tenemos ningún beneficio?”, cuestionó Rosato.
Ante este escenario, las empresas se sostienen a costa de grandes esfuerzos y con capital propio. Muchas que no lograron hacerlo, cerraron, se endeudaron o fueron embargadas. Por esa razón, IPA presentó en el Congreso de la Nación un proyecto de ley de emergencia económica, productiva, laboral, fiscal y tarifaria. “Esta emergencia es muy amplia y cuenta con beneficios para que las Pymes puedan sostenerse, comenzar a producir”, explicó Rosato y aclaró que el objetivo es dar sustentabilidad por un año y frenar el cierre de fábricas.
El proyecto, elaborado con senadores y personal técnico calificado, busca abordar problemas como las importaciones desleales. “No puede venir una remera a menos de 10 centavos y pagar impuestos por eso. Quiere decir que hay un dumping que existe real, que no es un problema de competitividad como dice el gobierno”, aseveró. También alertó sobre la entrada de productos sin controles fitosanitarios, lo que puede generar problemas de salud, como ya ocurrió en Europa con mercadería de China.
Impacto regional
En cuanto al Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), Rosato indicó que su objetivo es potenciar el desarrollo industrial, pero en un contexto de crisis, nadie invierte. Además, criticó la discriminación en los límites de inversión. Mientras que para microempresas el límite parte de 150.000 dólares, y para Pymes entre 600.000 y 9 millones de dólares, el sector agropecuario y ganadero tiene un régimen especial sin límites mínimos, lo que permite inversiones desde 10.000 dólares.
“Yo creo que acá hay un problema de ideología, el gobierno relaciona mucho a la industria manufacturera con la política”, consideró Rosato. El dirigente manifestó que hace más de un año buscan reuniones con el gobierno sin éxito, lo que los obligó a recurrir al Congreso. “Son más de 1000 empresas que van a desaparecer de acá a julio por problemas de mano de obra. Es un panorama muy preocupante”, advirtió.
El impacto de esta crisis se siente en todo el país. Según los datos que maneja el sector, Misiones “perdió 353 unidades productivas entre noviembre de 2024 y noviembre de 2025”. Rosato enfatizó que la situación genera un efecto dominó, donde el cierre de una empresa afecta a sus proveedores y a toda la cadena productiva. “Hay que sacarse la idea de lo político, hay que pensar que acá estamos en riesgo la industria nacional”, remarcó.
Finalmente, sobre la posible participación de IPA en la movilización de la CGT, Rosato informó que este martes tienen una reunión con varias cámaras Pymes para evaluar la situación. “Nosotros tenemos reclamos muy particulares, y necesitamos que la CGT esté atenta a nuestros reclamos porque lo que nosotros estamos reclamando es parte de la solución a un problema que lo tiene la CGT”, concluyó el presidente de IPA, y reiteró que la falta de trabajo se debe a que las Pymes no pueden competir, ya que el 98% de las empresas que cerraron son Pymes.








