El Presidente Javier Milei llegó al Congreso para respaldar la exposición del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y enfrentó a la prensa con duras acusaciones. El mandatario calificó de “corruptos” y “chorros” a los cronistas que consultaron sobre la gestión de su funcionario, quien luego reivindicó el rumbo del Gobierno y criticó la herencia económica.
El Presidente Javier Milei defendió a Manuel Adorni desde el inicio de su llegada al Congreso Nacional, antes de que el jefe de Gabinete comenzara su exposición ante los legisladores. Cuando se dirigía hacia los palcos por uno de los pasillos del recinto, rodeado por funcionarios de su gabinete, un periodista acreditado le preguntó por qué lo sostenía a Adorni y si era corrupto. Ante esta consulta, Milei reaccionó y lanzó una fuerte acusación contra los trabajadores de prensa.
“Corruptos son ustedes”, afirmó el Presidente, quien poco después ocupó su silla mientras sonaban las estrofas del Himno Nacional Argentino. Adorni había ingresado apenas un minuto antes, a las 10:45, y la bancada oficialista lo arengó con entusiasmo. Desde los palcos, Javier y Karina Milei lo aplaudieron, acompañados por los ministros Luis Caputo, Sandra Pettovello, Patricia Bullrich, entre otros funcionarios como Diego Santilli, Juan Bautista Mahiques, Alejandra Monteoliva, Mario Lugones, Federico Sturzenegger y el titular del Banco Central, Santiago Bausili.
También se ubicó en ese espacio el asesor Santiago Caputo. Su respaldo a Adorni era medido y la hermana presidencial lo evaluaba con rigor en el marco de la interna que mantiene con el consultor.
La exposición de Adorni
En su primera intervención, Adorni reivindicó el rumbo del Gobierno. Comparó la gestión actual con el legado de la administración de Alberto Fernández, más de dos años después. “Nuestras calles eran anárquicas. El país no crecía y las generaciones futuras tenían siempre peores perspectivas que las pasadas”, sostuvo el jefe de Gabinete. Además, agregó que la visión de este Gobierno no apunta a ganar la próxima elección, como hicieron quienes los precedieron, sino que tiene en la mira los próximos 10, 20, 30 años de la Nación.
El funcionario describió la herencia recibida al asegurar que “nos mostraba una inflación del 211,4% anual, la más alta del mundo; 12 mil millones de dólares de reservas negativas; cepo y brecha cambiaria, déficit en cuentas públicas; un Estado sobredimensionado con 18 ministerios, 307 secretarías y subsecretarías, 2.476 direcciones y coordinaciones, 41 organismos desconcentrados y 76 organismos descentralizados. Además, 340 mil empleados públicos”. A continuación, se jactó del ajuste que implementa el Gobierno.
Los opositores, que en otras circunstancias hubieran abucheado el discurso o las afirmaciones del informe, escuchaban en silencio o conversaban entre sí. La aparente serenidad de los peronistas, la izquierda y Provincias Unidas sería parte de una estrategia coordinada para evitar que Adorni se ofendiera y huyera de la sesión informativa.
Reacciones y ausencias
El Presidente se retiró tras el discurso inicial de Adorni, que se extendió más de una hora y media. En el pasillo, Milei volvió a enfurecer con los periodistas que le preguntaron cómo evaluaba la presentación del jefe de Gabinete. “Chorros”, les gritó, fuera de sus cabales. Ante eso, algunos cronistas le reclamaron que reabra la sala de periodistas de la Casa Rosada.
Desde el bloque de la izquierda, le gritaban a Milei que cumpla con la ley de financiamiento universitario. Al mismo tiempo, el diputado Nicolás del Caño le gritó “deslomado” a Adorni cuando lo recibió. Antes que se alcanzara el quórum, el socialista Esteban Paulón se paseaba entre las bancas con una bolsita de pochoclos que él mismo preparó con su propia pochoclera, emplazada sobre su tablero electrónico. Llegó a ofrecerle a Martín Menem, pero el riojano se negó para no ser ridiculizado por lo que dijo en ese sentido durante una charla en el Colegio de Abogados.
Entre los ausentes, se contaba el diputado Miguel Pichetto, quien anticipó que no quería prestarse al show. “Nos parece que es un deterioro del marco institucional y la instalación de un epicentro del partido de gobierno en el Congreso. Es una búsqueda de deteriorar una Cámara que tiene una mirada crítica y sensible sobre temas como las universidades, las personas con discapacidad y los jubilados”, expresó el legislador.
Los primeros en llegar al recinto habían sido Karen Reichardt y Laura Rodríguez Machado. Después se sumaron Tronco Fligliuolo, Lisandro Almirón, Álvaro Martínez, Santiago Santurio y Silvana Giudici. En los palcos, para dejarse ver, se encimaban la legisladora porteña Pilar Ramírez, Francisco Adorni y Oscar Liberman, además de los senadores María Emilia Orozco, Juan Carlos Pagotto y Agustín Monteverde, todos ellos en la primera bandeja. En las gradas de los dos pisos superiores, se juntó la “hinchada” que Sebastián Pareja llevó desde la provincia de Buenos Aires.

Adorni expone su gestión con fuerte apoyo oficial en el Congreso






