De la crisis al trabajo colectivo: nace “La Soberana”, la yerba impulsada por productores misioneros

Impulsada por la UTT, la iniciativa busca garantizar precios justos para productores y tareferos en un contexto crítico para el sector. El proyecto involucra a unas 300 familias y ya comenzó a expandirse a nivel nacional.

En medio de la crisis que atraviesa el sector yerbatero en Misiones, con reclamos por precios bajos y un mercado cada vez más desregulado, productores organizados lograron concretar una alternativa propia: el lanzamiento de “La Soberana”, una marca de yerba mate que nace del trabajo cooperativo y busca garantizar condiciones más justas para toda la cadena productiva.

El proyecto es impulsado por la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) junto a cooperativas y familias productoras de la provincia. Más que una nueva etiqueta en góndola, se trata de una estrategia construida desde abajo para enfrentar la coyuntura actual.

“Estamos tan felices de poder lograr algo que para nosotros en años atrás era un sueño”, expresó Miriam Zamudio, productora de la cooperativa PIP (Productores Independientes de Piray) y coordinadora provincial de la UTT en Misiones. “Llevar nuestra yerba en un paquete, con hojas cultivadas por nuestras familias, de nuestras comunidades, es todo un logro. Ese paquete está cargado de emociones y de valores”, agregó.

Una alternativa en medio de la crisis

La iniciativa no surge de manera aislada. Es el resultado de años de organización y de la necesidad de encontrar respuestas frente a un mercado que, según los productores, no garantiza precios justos.

“De otra manera iba a ser imposible. Por eso fuimos a presentar no solamente la marca, sino la modalidad de trabajo”, explicó Zamudio. En ese sentido, remarcó que el objetivo es construir un circuito donde el productor, el tarefero y también el consumidor puedan acceder a condiciones más equitativas.

El modelo se basa en el trabajo colectivo entre productores, cooperativas y actores de la cadena. La hoja verde se cosecha en las chacras, luego es procesada mediante acuerdos con secaderos y finalmente se envasa bajo marca propia.

Para esto, la organización concretó un convenio con un secadero de San Pedro, que se encarga del secado, molienda y estacionamiento. “Es todo un trabajo en conjunto. Pudimos organizarnos para que cada parte de la cadena funcione de manera articulada”, detalló.

Precios más justos para toda la cadena

Uno de los puntos centrales del proyecto es el precio que se paga en origen, en un contexto donde este es uno de los principales reclamos del sector.

“Logramos pagar 160 pesos por kilo de hoja verde al productor, libre, sin descuentos. Y al tarefero le pagamos 80 pesos por kilo por su trabajo”, explicó Zamudio.

El esquema implica una organización interna donde cada etapa está contemplada colectivamente. “El productor cosecha en su chacra, se pesa y se le paga directamente. Después, nosotros nos encargamos del resto de la cadena: el flete, el secado, el envasado”, agregó.

Actualmente, el proyecto involucra a cerca de 300 familias en Misiones, principalmente en la zona norte, incluyendo localidades como Piray, Mado, Delicia y Paraje Victoria. “Sabemos que alrededor del 60% de nuestros compañeros ya producen yerba dentro de sus chacras, muchas veces combinada con otros alimentos”, señaló.

De Misiones al resto del país

“La Soberana” ya comenzó a expandirse fuera de la provincia a través de la red de la organización. Mendoza, Tucumán, Santiago del Estero, Salta, Jujuy y Chubut son algunos de los destinos donde el producto ya empezó a circular.

El lanzamiento se fue dando en distintas instancias. Según relató Zamudio, una de las primeras presentaciones se realizó en la ciudad de La Plata, en un almacén de la organización, en el marco de una jornada que incluyó también la inauguración de un espacio cultural y un fuerte contacto con los consumidores.

“Fue impresionante el recibimiento. Las familias se acercaban, preguntaban, querían saber cómo producimos, de dónde viene la yerba. Ese contacto directo es muy importante”, contó.

Luego, la experiencia continuó con una nueva presentación en la Facultad de Agronomía de la UBA, donde además de dar a conocer el producto, se generó un espacio de intercambio con estudiantes y futuros profesionales.

“No fuimos solo a mostrar la marca, sino también la forma en que trabajamos. Es importante que los técnicos conozcan estos procesos, porque muchos de ellos han sido parte de nuestra organización”, destacó.

Un modelo con proyección

Más allá del lanzamiento, el objetivo es sostener y ampliar el proyecto en el tiempo. “La idea es que con lo que generemos podamos reinvertir en producción, en plantines de yerba y en mejorar las condiciones de las familias”, explicó Zamudio.

El proyecto también incorpora una mirada agroecológica. Si bien no toda la producción está certificada, la organización avanza en un proceso de transición hacia prácticas sin agroquímicos.

“Hay compañeros que ya trabajan de manera agroecológica y otros que están en ese camino. La idea es que todos podamos avanzar hacia una producción sin químicos”, señaló.

En paralelo, la organización continúa con su trabajo territorial en distintas áreas. “Luchamos por el acceso a la tierra, por evitar desalojos, por el precio justo, por alimentos accesibles y por una vida digna para quienes trabajan en el campo”, afirmó.

En un escenario donde la crisis yerbatera sigue sin resolverse, experiencias como “La Soberana” muestran cómo, desde la organización colectiva, los productores buscan construir alternativas concretas frente a un sistema que —según sostienen— hoy no les garantiza condiciones justas.

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