Comerciantes en Posadas, Oberá e Iguazú y otros sectores de la provincial enfrentan alquileres comerciales desproporcionados ante la caída del consumo, en la opinión de Romina Cortés, corredora inmobiliaria, quien señaló que muchos propietarios mantienen precios "elevados" y muestran poca flexibilidad, a pesar de la situación por todos conocida, de caída de las ventas. Esta situación acelera los cierres de negocios, generando más desempleo.
La situación económica actual, marcada por una fuerte retracción del consumo en el país, impacta de lleno en el sector comercial de Misiones, afectado también por su situación de provincia de frontera. Romina Cortés, corredora inmobiliaria y propietaria de Cortés Propiedades, con sedes en Posadas y Oberá, analizó el panorama de los alquileres comerciales en la provincia y advirtió sobre la disparidad de precios y la rigidez de muchos propietarios frente a la crisis que atraviesan los comerciantes.
Cortés explicó que la caída del consumo es un factor determinante que afecta directamente las ventas y la capacidad de los comerciantes para afrontar los costos operativos. En ese contexto, los alquileres se posicionan como uno de los gastos más pesados. “El 85% de las veces sí están elevados”, afirmó, y añadió que “un local en el microcentro de Posadas es una cosa que jamás vos podés llegar a solventar, salvo que seas una multinacional o algo que pueda sostener toda la estructura”.
Disparidad de valores y monopolio en el microcentro
La corredora inmobiliaria destacó una marcada diferencia en los precios de alquileres, incluso en zonas céntricas y cercanas. Puso como ejemplo una esquina en las calles Córdoba y Colón en Posadas, donde un local de casi 100 metros cuadrados se alquila por 1.800.000 pesos desde hace más de seis meses. Cortés explicó que este caso se da porque el propietario es flexible, lo que facilita la ocupación y la continuidad comercial.
Sin embargo, a pocos metros de distancia, por calle Bolívar, la realidad es otra. Ya que hay locales por los que se pide hasta 15 millones de pesos. “Lo que tiene Posadas es que está muy monopolizada el tema del área del microcentro”, sostuvo Cortés, y explicó que “tenemos dos o tres dueños que siempre se manejaron con el precio que a ellos les parecía”. Para la corredora, esta concentración de propiedades permite a un grupo reducido de propietarios fijar valores que no se ajustan a la realidad económica de los comerciantes.
Además, Cortés enfatizó que la problemática de los alquileres no se limita a Posadas. En Iguazú, por ejemplo, los precios son “una locura”. La especialista mencionó que se piden entre 3 y 4 millones de pesos por locales que no ofrecen grandes prestaciones, lo que considera un “abuso” que fuerza a los pequeños comerciantes a operar en condiciones muy difíciles.
Costo de entrada y garantías: un filtro para el comercio
La alta exigencia de los propietarios no solo se refleja en el valor mensual del alquiler, sino también en los costos iniciales para acceder a un local. Para un comercio que busca alquilar un espacio de 15 millones de pesos, la inversión inicial es considerable. Cortés explicó que, además del alquiler adelantado y los honorarios inmobiliarios (que pueden ser del mismo valor del alquiler), se requieren garantías robustas.
En casos de grandes locales, la fianza no es un simple recibo de sueldo. Se solicitan seguros de caución, los cuales exigen una “excelente calidad crediticia” del inquilino ante las entidades bancarias. La corredora aclaró que estos seguros cubren el alquiler, los bienes dentro del local y el propio inmueble. “Nosotros no podemos alquilar un inmueble de ese valor económico para un propietario sin garantías”, afirmó Cortés, quien destacó la importancia de proteger al propietario ante posibles daños o incumplimientos. “Si a vos te va mal, por lo menos, devolveme el local en las condiciones en las que yo te entrego el baño”, añadió, refiriéndose a problemas comunes como baños rotos o techos con pérdidas que dejan los inquilinos al finalizar el contrato.
Falta de empatía y rol del mediador
Cortés lamentó la falta de empatía de muchos propietarios que, a pesar de la difícil situación que atraviesan los comerciantes, se niegan a flexibilizar las condiciones. Narró un caso reciente donde un inquilino, se retrasó en el pago del alquiler debido a una situación familiar excepcional. Ante la explicación, la propietaria respondió que a ella tampoco le alcanzaba el dinero y que, si el inquilino no pagaba en un mes, tampoco lo haría en el siguiente, y que prefería que se fuera.
“Se ponen en un no total, porque quieren mantener el nivel de vida, pero es entendible, todos queremos, pero no se puede”, observó Cortés. La corredora señaló que su rol como inmobiliaria es el de “mediadores” y “árbitros”, y que a menudo deben luchar para que los propietarios comprendan la realidad del mercado. “Acá lo que tenemos, como digo yo, y seamos honestos en Argentina, pero nosotros somos el argentino tiene una viveza que es extrema. Se quiere salvar aplastando la cabeza del otro”, criticó.
No obstante, Cortés reconoció que existen propietarios flexibles, aunque son la minoría. Mencionó el caso de un dueño que, ante la imposibilidad de una inquilina de pagar el alquiler completo porque su hijo se quedó sin trabajo, accedió a que abone una suma menor y se haga cargo de los servicios. “Este propietario, en vez de quedarse sin esa inquilina, vio la realidad de que el hijo estaba sin trabajo y accedió. Pero son los menos”, puntualizó.
El futuro de los alquileres y la transparencia del mercado
Respecto a la posibilidad de una baja en los alquileres, Cortés recordó que, históricamente, los precios ya han disminuido en respuesta a leyes anteriores y la alta inflación. “Los alquileres han bajado porque si se mantenían en el mismo piso, no se iban a alquilar nunca más”, explicó. La especialista observó que los propietarios prefieren ajustar a menor tiempo para asegurar un resultado a corto plazo, lo que llevó a una cierta tranquilidad en el mercado tras un período de alquileres estancados por un año.
Actualmente, para la corredora, los alquileres son altos porque “los sueldos y ventas no están acorde al precio”. Sin embargo, Cortés se mostró optimista sobre el futuro. “Yo soy una mujer con mucha fe y creo que esto va a mejorar, tiene que mejorar, por el bien de todos”, manifestó.
Finalmente, la empresaria destacó el rol de la tecnología en la transparencia del mercado inmobiliario. “Hoy tenemos una gran ventaja, chicos, que eso no quiero dejarlo pasar antes de irme, que es el día. El chat GPT, el Gemini, todo esto, vos ponés valores de metro cuadrado, te tira todo”, dijo. Para Cortés, ya no hay forma de que un propietario desconozca los valores de mercado de su propiedad, lo que facilita un análisis más justo para fijar precios de alquiler o venta.







