José Viscaychipi, propietario del Portal Galarza, detalló cómo funciona la experiencia en uno de los accesos más cercanos al Iberá, el crecimiento del turismo de naturaleza y el modelo sustentable que impulsa el destino.
El crecimiento turístico en los Esteros del Iberá encuentra uno de sus puntos más dinámicos en el Portal Galarza, ubicado en el noreste de Corrientes y con fuerte vinculación con Misiones por su cercanía geográfica.
En una entrevista, el propietario del portal, José Viscaychipi, describió el desarrollo del destino y el modelo turístico que impulsa la región. “El Iberá es una de las áreas protegidas más grandes de Argentina, con más de un millón de hectáreas y cerca de 900 kilómetros de perímetro”, explicó.
En ese marco, señaló que el crecimiento reciente estuvo marcado por los proyectos de conservación y reintroducción de fauna impulsados por la organización Rewilding Argentina. “Eso hace que sea muy fácil ver fauna. El Iberá es como el África de Sudamérica, es bellísimo realmente”, afirmó, al referirse al impacto que tuvo la recuperación de especies como el yaguareté, el guacamayo rojo, el tapir y el oso hormiguero gigante.
A diferencia de otros accesos al Iberá, el Portal Galarza se especializa en una propuesta de día completo, lo que lo vuelve especialmente atractivo para visitantes de Posadas, Virasoro e Ituzaingó. “El producto que desarrollamos es un full day. Como estamos a una hora y media, la gente llega, pasa el día y regresa”, indicó.
La experiencia comienza con una recepción frente al estero, con infusiones y un espacio de descanso, seguida de una charla de interpretación sobre el ecosistema Iberá. Luego se realiza la navegación, uno de los momentos centrales de la jornada, a través de un canal que conecta con la laguna Galarza. “Es una excursión tranquila, de unas dos horas, donde se hace avistaje de fauna, de flora y también fotografía”, detalló.
Uno de los diferenciales es la posibilidad de caminar sobre los embalsados, formaciones vegetales flotantes características del humedal. “El embalsado es como una compuerta natural que regula el agua. Vivir esa experiencia es muy interesante”, explicó.
El modelo que impulsa el Portal Galarza se basa en el turismo sustentable, con fuerte foco en la educación ambiental. “Los protagonistas son los animales. No podemos tocarlos, no podemos gritar ni hacer movimientos bruscos”, remarcó Viscaychipi, quien además señaló que se promueve el respeto por los senderos y el cuidado del entorno natural.
El perfil de visitantes es diverso y abarca desde turismo educativo hasta propuestas más exclusivas. “Hemos llevado cerca de 3.000 chicos de escuelas públicas que nunca habían hecho una excursión en una reserva natural”, comentó. También crece el turismo nacional, con visitantes de Rosario, Córdoba y Buenos Aires, así como el turismo internacional que llega a Cataratas del Iguazú y busca sumar la experiencia Iberá a su recorrido.
En un contexto económico desafiante, el portal trabaja con un sistema de aperturas programadas para concentrar la demanda y optimizar la operación. “Es más rentable atender un grupo de 30 personas que a cuatro o cinco”, explicó.
Además, destacó la importancia de pensar el destino de manera integral. “No podemos concentrarnos solo en Galarza. El producto turístico incluye también Posadas, Encarnación, el río Paraná y las excursiones a las Reducciones Jesuíticas o a la Cruz de Santa Ana”, sostuvo.
Con más de una década de desarrollo, el Portal Galarza se consolida como una de las principales puertas de entrada al Iberá para el público misionero, con una propuesta que combina cercanía, naturaleza y una experiencia organizada que prioriza la conservación.













